El pequeño cálculo por sobre el gran desafío: Oposición da inicio a la campaña por el Apruebo con alto grado de dispersión

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Algunos culpan a la desidia que provoca el amplio beneficio por el que hoy la opción Apruebo supera al rechazo en los diferentes sondeos tanto privados como públicos. Otros, a la yerro de medios en comparación con el sector político de derecha que apoya la segunda opción. Lo cierto es que, a fin de cuentas, los diferentes comandos que representan al mundo institucional en protección del Apruebo, reconocieron las insalvables diferencias al interior de la examen que hicieron increíble alcanzar una viejo cohesión en el trabajo con miras al proceso político más importante desde el retorno a la democracia.

A las cero horas de este miércoles 26 de febrero, se dio inicio oficialmente al período de campañas con miras al plebiscito del 26 de abril, donde se definirá si se abre el proceso constituyente para escribir una nueva constitución, y dejar antes la firmada en 1980; o se sigue gobernando con la contemporáneo y todas sus modificaciones. Pero por más tentativo que pueda resultar en sectores de la concurso el que se haya libre una puerta única en 40 abriles, la oportunidad no alcanzó a ser suficiente para que las diferentes facciones del sector le tomaran el peso al momento histórico, que tal como reconocieron, no es otra cosa que las reglas del muestrario de la sociedad chilena de los próximos 30 abriles, como insignificante.

Y si proporcionadamente nunca existió un talante de fraternidad absoluta en todo el arcoiris parlamentario de la examen, en un principio sí hubo quienes hablaron de aguantar a promontorio un trabajo y marca identificable en conjunto, la iniciativa fracasó estrepitosamente en el preciso momento de su concepción. Más allá de ciertas coordinaciones en demarcación, en las que coincidirán los comandos encabezados por el Frente Amplio (Que Pimiento decida), de Convergencia Progresista y el Yo Apruebo de la DC, en términos reales, las deposición propias, la historia nuevo acumulada y los cálculos menores, estuvieron por sobre la consideración colectiva, y esa es una advertencia que cruza todos los colores del sector.

Pero más allá de quienes intentar ver el vaso medio satisfecho, y que defienden la “diversidad” en el trabajo en pos del Apruebo, lo cierto es que existe una existencia solapada perfectamente definida por un suspensión representante de la Democracia Cristiana, quien reconoce que es inútil que la ciudadanía no vea desunión en el trabajo disperso del sector, ya que “es tan difícil ponerse de acuerdo en lo mínimo”, que sería inalcanzable arribar a grandes acuerdos de manera colectiva. “Con un solo comando no haríamos nada”, sentencia.

El director de la escuela de publicidad de la UDP, Cristián Leporati, analiza la situación desde una óptica distinta. En su investigación, el problema no está en la dificultad de alcanzar acuerdos en un hipotético comando que agrupe todas las miradas de la examen. El tema para Leporati es más proporcionadamente de carácter cultural de toda la clase política de concurso.”La confusión es total, porque ellos no fueron invitados a esta fiesta, ellos llegaron a posteriori, y se dan cuenta adicionalmente que no son bienvenidos, en este contexto es difícil, es una cruzada cultural entre la ciudadanía y la política tradicional pos dictadura. Es difícil encontrar un espacio comunicacional y una forma de posicionarse frente a un plebiscito”, sostiene.

Otra de las razones que se esgrimen para explicar la dispersión institucional de la opción Apruebo es -según fuentes internas- la yerro de liderazgo, uno capaz de marcar la ruta, uno que sea escuchado, en prontuario, un liderazgo convocante, que “al menos diera la impresión” de que la concurso es una alternativa existente de gobierno.

Entre los múltiples puntos de exploración para explicar por qué se llegó al inicio de la campaña del Apruebo sin una coordinación conjunta que pudiera hacer el peso a la maquinaria del Rechazo, el colegial de la Usach René Jara le resta dificultad a la inexistencia de un comando único, ya que  ya que estima que “la ciudadanía puede percibir que hay un abanico de posibilidades más amplio que del oficialismo”. Donde sí pone la advertencia, en cambio, es en el peligro que implica el debate instalado desde el sector oficialista. “Más peligroso me parece para la oposición la instalación del debate sobre la condena o no de la violencia. Me parece que este clivaje, si se llega a instalar al interior del “Apruebo”, puede ser mucho más peligroso para el éxito de esta opción el 26 de abril”.

Los rencillas y los pequeños cálculos

La equivocación de coordinación y diferencias en el conglomerado de examen dejó al descubierto otro lado interno: la incapacidad de activo designado a uno o más voceros de verano que fueran capaces de hacer la desnivel política y comunicacional del objetivo primario, como es imponer en la memorándum las razones del Apruebo, regalando, luego todo febrero a la opción Rechazo y sus múltiples brazos y tentáculos. En el caso de los secretarios generales, que llevaron a lado la tarea administrativa y de coordinación durante el período veraniego, nadie estos cultiva un suspensión perfil mediático, razón suficiente -sostuvieron en los partidos- para ser considerado como un “error vital”.

Previo a la definición de los comandos, desde Convergencia Progresista acusaron que fueron los dirigentes del Frente Amplio, quienes -en primer término- se negaron a participar de un comando que abarcase hasta la Democracia Cristiana, dando por descontado a Pimiento Digno, (PC – Pro y el PFRV). La razón, señalaron, fue la aprieto de reperfilamiento de un sector que sintió el fragor del estallido y que terminó con la atomización de un esquema de decano magnitud. Aquello habría llevado al PS a desechar cualquier tipo de alianza anciano (PS-PPD-PR), ya que para el presidente Álvaro Elizalde, el desequilibrio de contar con una fuerza más a la izquierda, y aparecer en la foto con la DC “huele a Concertación”, una imagen que desde la mesa del Partido Socialista no estarían dispuestos a instalar.

Otro de los factores que se sumaron a la tira, sería la dificultad y el peligro de “desperfilamiento” que traería consigo pactar con la DC de Fuad Chahín, acotaron personeros de los tres partidos de Convergencia Progresista. La explicación que entregaron, se basaría en el efectuar de la cohorte a lo abundante de los dos últimos abriles y en las heridas que dejó abiertas en sus pares de examen. “Hay algunos que aún no le perdonan el sinnúmero de pactos fuera de acuerdo”, afirmaron.

A fin de cuentas, las fuentes consultadas coincidieron que la explicación vivo fue la imposibilidad de ver el cuadro prócer. “Cada uno optó por su negocio particular”, se sinceraron.

Pese a la sinceridad de este disección, la jefa de bancada del PPD, Andrea Parra, disiente y opina que la dispersión en la examen hay que desdramatizarla.“Este es el escenario con el que nos vamos a encontrar ahora y en el futuro, pero eso no quiere decir que no hay conversaciones a través de los diferentes comandos, donde hay un acuerdo de un esqueleto común”. Una vistazo totalmente diferente es la de su par DC, Gabriel Silber, quien cree que “si el resultado no fuera tan predecible, estaríamos en el peor de los mundos, la división es la antesala de un mal resultado electoral”.

Para el purista de la Universidad de Talca, Mauricio Morales, la razón tiene nombre: indisciplina, basada en los resultados de las encuestas que dan por triunfador al Apruebo con un amplio beneficio. “Cuando el partido se siente rebaño, los jugadores tienden a todos querer hacer un gol, y eso produce desorden, basado en el exceso de confianza y que tiene como consecuencias este nivel de polarización interna, que finalmente refleja lo que sucede en el país, es opinar, desorden, descuido de cordura, y de liderazgo”.

Cuánto vale la franja

Pero esta historia no finaliza acá, una vez asignados los espacios de tiempo para las franjas de TV que se inicia el 27 de marzo, siquiera fueron capaz de aunar criterio entre los tres partidos, por lo que prefirieron, cada uno, utilizar su tiempo respectivo. Si correctamente, hay quienes señalan que no todos tenían una gran disposición a la engendramiento de una marca conjunta, al interior del PS, la definición habría sido de carácter meramente pragmática y economicista, ya que la determinación de habitar su espacio correspondiente, habría pasado por no querer subsidiar económicamente a sus pares de comando.

De este debate han desencajado diferentes voces que han intentado descender el perfil a la actual influencia que una franja televisiva tiene en momentos en que las redes sociales han irrumpido con fuerza sobre los medios tradicionales de comunicación.

Para Jara, quien advierte que los estudios sobre el objetivo de la franja sobre la intención de voto son escasos, “de los datos de audiencia que se conocen, podemos concluir que la gente que ve la franja tiene una clara opción política, mientras que los indecisos parecen ser menos televidentes y estar expuestos tanto a la TV como a otros estímulos. No obstante, donde será interesante observar el impacto será en el ‘buzz’ o ‘eco’, que pueda generar la franja en redes sociales, las cuales sabemos que constituyen un medio de información intensamente utilizado”.

De igual razonamiento es Leporati, quien sostuvo que es irrelevante lo que hagan los comandos en la franja electoral. “Perfectamente poco importa, en las  últimas dos elecciones, los estudios demuestran que las franjas electorales solamente lo que hacen es reafirmar a intención de voto, no cambia el pensamiento ni la toma de decisiones respecto al voto. Para el que piensa diverso (…) esta no es una franja de una campaña política, esta es una franja de tipo altruista y de conciencia social, lo que hagan los partidos políticos tiene poco de relevancia, solo dan a conocer un punto de presencia homogéneo”.

Tal vez lo único, en concreto, que se verá de dispositivo en la examen será el banderazo que tendrá a las bases y dirigentes que van desde la DC hasta el PC en las calles durante la tarde de este miércoles. Adjunto a eso se repartirán flyers con los timbres de los diferentes comandos, un final medio para dar la impresión de un trabajo veterano conjunto por la dispositivo en torno a la opción Apruebo.