Encuentran fósil de uno de los últimos megarraptores en el planeta en Argentina

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Los dinosaurios más famosos actualmente son los raptores o velociraptores, gracias a la primera película de Jurassic Park, y de hecho hasta el contemporáneo campeón de basquetbol de la NBA lleva el nombre de estos animales que se extinguieron hace varios millones de abriles. Recientemente se encontró el fósil de uno de grandes proporciones, de los últimos que caminó por el planeta.

Paleontólogos del Museo de Ciencias Naturales de Argentina estuvieron realizando investigaciones en la provincia de Santa Cruz, al sur del país, y en esa zona encontraron el fósil de un raptor de unos 10 metros, por lo que fue catalogado como “megarraptor”, que es una variedad de decano tamaño. Sus huesos tenían 70 millones de abriles en el ocasión, falta más.

A pesar de que ha pasado tanto tiempo, se encontraron vértebras, costillas y parte del pecho y los hombros, con lo que los especialistas se han puesto a trabajar para memorizar más sobre estos animales durante su paso por el planeta; y si sus estimaciones son correctas, se trata del ejemplar más ilustre que se haya contrario.

El megarraptor era hasta tres veces más ancho que el velociraptor y podía exceder hasta las dos toneladas de peso, por lo que obviamente no podían ser tan ágiles como sus primos más pequeños, pero sí mucho más intimidantes y letales. ¿Te imaginas encontrarte con un animal carnívoro cazador de 10 metros de prolongado y dos toneladas de peso?

[Las garras], sumado al enorme mejora de las inserciones musculares y la amplia grado de movimientos entre ciertos principios del protector, indican que [los brazos fueron] el arsenal principal de estos dinosaurios durante la caza, y no sus mandíbulas, como ocurre en el conocido Velociraptor o el Tyrannosaurus rex.

—Fernando Novas, director del esquema

En comparación con el tiranosaurio, esta especie era más pequeña pero mucho más rápida gracias a los músculos de sus piernas que le permitían dar largas zancadas, encima de que las enormes garras le proporcionaban un enorme contrapeso, lo que le servía para seguir a sus presas y igualmente para escapar de sus depredadores.

Su cuello era amplio. Su cráneo era bajo, delgado y desprendido. Tenía dientes que no eran demasiado grandes, diferentes de los del Tyrannosaurus o el Gigantosaurus. Estos eran dientes pequeños. Sin confiscación, su mandíbula estaba armada con estos dientes que le permitieron desgarrar la piel de su presa.

—Fernando Novas

Hace unos 65 millones de abriles que los dinosaurios se extinguieron, por lo que cada hallazgo de fósiles es sumamente relevante, y en este caso se puede tratar de uno de los últimos megarraptores que estuvieron caminando sobre la Tierra. Resulta increíble que a posteriori de millones de abriles alguno ahora los esté estudiando como si el tiempo no hubiera pasado.