“Es lo que hay y no hay más”: la lapidaria determinación de La Moneda respecto de la agenda social

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El 22 de octubre, a cuatro días de desatado el estallido social, el Presidente Sebastián Piñera, en un semblante de humildad y inspección -en medio del fragor que se vivía en las calles del país- apareció en dependencia doméstico a pedir disculpas por “la falta de visión”, que habrían tenido todos los gobiernos desde el retorno a la democracia. Acto seguido, anunció la memorándum social que buscaría entregar respuestas a una ciudadanía cada vez más desconfiada de la institucionalidad. En ese entonces, la medida fue asumida como un primer paso en la materia, cuatro meses a posteriori ese paso no se ha terminado de dar y ya se descartó que no habrá otro.

Con los luceros puesto en la seguridad y el orden conocido para este aparición de marzo que el oficialismo prevé intenso, en La Moneda se apresuraron a avisar a sus ministros que no habrán anuncios nuevos que vayan en la dirección de profundizar la memorándum social. El mensaje es claro y no deja espacio a la duda: la holgura fiscal es “casi nula”, y está descartado que el Ejecutor esté pensando en una Memorándum 3.0. En materia social, “es lo que hay” y “no hay más”, fue el categórico mensaje.

Frente a las presiones de cierto sector del oficialismo que aún bogadura por una ojeada más profunda en la materia como contraveneno para la violencia, la respuesta que se ha encargado La Moneda de hacer aprender, es que “el Gobierno ya hizo su parte”, y ahora queda maniobrar con lo puesto sobre la mesa. En el Ejecutor existe la convicción de que nulo de lo que se haga en ese ámbito, a estas cielo, va a cambiar la temperatura, puesto que “el moderado ya no está en la calle”.

Para el universitario de la UDP, Hugo Herrera, esta visión del Gobierno de que “a estas alturas nada modificará la temperatura de la calle”, puede ser no del todo cierta, porque profundizar los temas sociales para los que el Estado en deuda, sí podrían ayudar a “la lenta tarea de recuperación de la legalidad de la institucionalidad. Un consenso amplio sobre un conjunto de medidas sociales fundamentales, al que en el mediano plazo, se una a un consenso amplio sobre una nueva Constitución, permitiría discernir con claridad a aquellos que tienen adhesión con los principios de la República y el modo de vida tolerante, y a aquellos que o proporcionadamente defienden intereses sectoriales, o aceptablemente son sediciosamente revolucionarios”.

Otro de los factores que explican esta determinación, – que los inquilinos de Palacio difícilmente lo confesaran en público- y que los empuja a tomar decisiones sin mucho beneficio para la deliberación, es la “presión indebida” al Gobierno que ejercen los sectores más conservadores de Pimiento Vamos, que ven en la memorándum social “el entreguismo” del Ejecutor a “a la izquierda”. Autoridades cercanas el Mandatario, ha agradecido en más de una ocasión, lo incómodo que se ha transformado para el Presidente, este tipo de convivencia con los suyos.

Pero presiones más, presiones menos, de igual guisa el Gobierno ya dio por finalizada la discusión en torno a eventuales modificaciones, que revistan un carácter estructural en cualquiera de sus agendas que corren en paralelo en el Congreso. Para La Moneda, este debate ya no tiene cabida institucional, y señalaron entender que lo mejor es que cualquiera de este tipo de iniciativas, se radique en sede constituyente, porque ya no tienen cabida en la memorándum del Gobierno.

Desde un sector transversal de Renovación Doméstico, que incluye personeros que apoyan tanto la opción Rechazo, como la del Apruebo, han señalado no estar conformes con la disposición de la dependencia piñerista, pues dicen estar convencidos de que la memorándum social sigue siendo una útil de vasto poder para cambiar el enrevesado tablado que hoy se vive. Los mismos, aseguraron que el Gobierno ha sido incapaz de dimensionar lo que positivamente está sucediendo, y que lo único que ven desde las ventanas de Palacio, son a los violentistas, no a quienes de verdad sienten que se necesita un cambio más profundo, “y que no son todos de izquierda”.

Por ahora, la reforma a las pensiones es lo que está más próximo en la mira del Gobierno, y donde aseguraron se va a insistir sí o sí. Si admisiblemente, de parte del Gobierno reconocen que aún existe beneficio de negociación para satisfacer las demandas de los senadores DC, “quienes estarían más llano a que se apruebe en marzo”, en Renovación Doméstico no van a renunciar a insistirle al Gobierno en que priorice sus  propias demandas. El plan por el que se la van a poner es el que búsqueda la condonación en ciertos escenarios de las deudas estudiantiles, y el que se considera un costo de US $1.200 millones a pagarse una sola vez. En palacio están al tanto de aquello, pero no existiría la disposición a “seguir cediendo”.

A los luceros del analista Tomás Duval  “el Gobierno ha tomado la agenda social siguiendo, por una parte, el mismo esquema político anterior al 18 O, es decir, negociado votos para sacar adelante aspectos de la reforma que no necesariamente son los importantes para las personas”. En este sentido, agregó que “el Gobierno debiese, en una reforma, apostar más en lo político y en profundidad. Por ejemplo, de poco vale $5 mil pesos más a un jubilado políticamente hablando. En esos espacios, el Gobierno tiene oportunidades para desplegar su agenda social”.

Estado de avance

Respecto de los avances legislativos de la memorándum social, esta camina en cinco ítems que se separan en Reformas Sociales, Seguridad y paz social, Mejor vigor, Más honestidad y Menos privilegios y apoyo a las pymes.

De los 31 proyectos comprometidos, 13 han sido aprobados en su totalidad, destacando el de congelamiento del elevación de tarifa de Metropolitano, aumento pensión básica solidaria y aporte previsional solidario, el esquema de ley consultorio seguro, Intermediación de Cenabast para compras de farmacias independientes, término a la discriminación en Isapres entre hombres y mujeres y, uno que causó desazón en su sector, como el de impuesto al patrimonio inmobiliario.

Los proyectos que presentan el último estado de avance son el de deducción del 50 % del transporte conocido para mayores de 65 abriles, condonación de multa e intereses a los deudores del CAE, creación de la Defensoría de las Víctimas y el fortalecimiento del fondo popular municipal.

Para el director de la escuela de gobierno de la Universidad Central, Situación Bronceado, “la conducta de la administración Piñera en relación con estos temas, no hace sino confirmar la percepción ciudadana acerca de que está de lado de los poderosos y defiende permanente sus intereses. Son este tipo de conductas políticas la que distancian al Gobierno de una ciudadanía que desconfía de Piñera. La desconfianza es uno de los factores clave en la actual crisis de legitimidad. Las decisiones de política pública del Gobierno están siempre siendo objeto de desconfianza”.

Herrera, en este sentido, cree que “el Gobierno debiese apuntar a generar amplios consensos entre las fuerzas moderadas y más razonables en una agenda de reformas económico-sociales de carácter estructural. Probablemente ni Kast ni el Partido Comunista estarán adentro, pero es fundamental que a esos acuerdos concurran partes importantes de la oposición. En ese sentido, el Gobierno debe abrir espacios a la negociación”.

Mala señal

Desde octubre a la término, otra de las discusiones que se ha instalado es cuán cargada está la alfiler respecto de la memorándum antidelincuencia por sobre la memorándum anti tropelía. En términos simbólicos, y como se lo han hechos enterarse al Ejecutor desde su propio sector, no sería una buena señal el empeño que se le puso a la ley anti encapuchados, – la que se encuentra vigente- y, por el contrario, la desidia que existe con el plan de ley anunciado por el propio Mandatario, respecto del aumento de las penas a los delitos de cuello y corbata, el que aún no se encuentra si quiera en papel.

Las razones que se han entregado al interior de la casa de gobierno no han sido del todo convincentes, pues no pasan más allá del tradicional, “se está trabajando en el tema”, una situación que fue calificada de insatisfactoria desde Pimiento Vamos, pues entienden la importancia de las señales en un contexto como el que se vive.