“Es una idea descabellada”: Rector de la UDD con respecto a la propuesta de suspender pago de aranceles

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Por medio de la aplicación Teleobjetivo, el contemporáneo rector de la Universidad del Ampliación (UDD), Federico Valdés, manifestó su negativa a la propuesta de la Confech que establece la idea de suspender el suscripción de mensualidades a las instituciones de educación superior, más precisamente a las universidades, para que este costo sea asumido por el Ejecutor.

Con respecto a la iniciativa de la Confech, Valdés dijo: “La petición es totalmente descabellada (…). No hay recursos para resolver este problema, el Gobierno ya ha dicho dónde va a enfocar sus esfuerzos”, encima añadió a El Mercurio que en algunas de las instituciones privadas el aporte de los aranceles representa rodeando del 88%, por lo que la situación se volvería insostenible en algunos casos.

Mientras que en relación al esquema de ley presentado por los parlamentarios socialistas Juan Santana y Maya Fernández que pretende suspender los cobros de las universidades, Valdés sostuvo: “No se entiende muy bien a qué obedece esta iniciativa, salvo a ganar aplausos fácilmente (…). Es una forma segura de poner en aprieto a las instituciones”, sostuvo.

“Cualquier rebaja obligatoria podría llevar (a los planteles) a una situación financiera insostenible en un plazo de uno a tres meses, ya que esta idea de rebajar los ingresos como solución o panacea puede terminar provocando una crisis de proporciones“, menciona, además añade que algunas universidades “no tienen fondos de reserva, viven de los aranceles principalmente”.

Desde la misma perspectiva y con respecto al impacto de la crisis en el sistema universitario, añadió: “Es arreglado suponer que la capacidad de cuota de las familias se va a ver afectada y, obviamente, esto depende de cuánto dure la emergencia. Hay universidades que están en mejor condición para resistir poco así, pero otras se verán más afectadas”, mantiene.

Asimismo sostuvo que la capacidad de reducción de las universidades es muerto por el nivel de inversión que estas realizan en áreas como la investigación, remuneraciones y arriendos, no obstante, sugiere que el 3 o el 4%  de la reducción de estos gastos podría estilarse para beneficios estudiantiles.

En el caso preciso de la Universidad del Crecimiento (UDD), la autoridad dijo: “Las reducciones pueden ser de 2 mil o 2.500 millones y eso se puede orientar en ayudar, por ejemplo, a mil o a 1.500 familias o al 10% de las familias que esté en una situación más complicada (…). Permitiría librar a esos alumnos, mientras el resto sigue pagando el tarifa establecido”.

Con respecto a otras medidas sugirió: “Hay que considerar que la situación de las familias es muy diversa (…) en vez de bajarle en un 15% a todos (los aranceles) es mejor permitir que dos familias sigan pagando el total y ayudar a una que es la que está en aprietos”.

Nuevas formas de financiamiento

En relación a nuevas formas de financiamiento Valdés agregó: “La situación económica que vendrá tras la pandemia probablemente se va a arrastrar por varios años (…). El empobrecimiento del país llevará a que el sistema universitario también se empobrezca y tenga que ajustar su nivel de actividades”, analiza.

“Va a provocar que todos tengamos que salir a buscar recursos en un momento en que será difícil conseguirlos. El mundo corporativo, donde normalmente se puede ir a tratar de vender buenos proyectos, también estará severamente dañado”.

“Cuando se haga la lista de prioridades de problemas por resolver y pase esta pandemia, las universidades no vamos a estar muy arriba, y con justa razón. Habrá problemas de salud, de pensiones, de gente que se va a empobrecer terriblemente”, aseguró.

Igualmente fue enfático e hizo mención a la nueva forma de resolución de problemas: “Vamos a tener que resolver nuestros problemas con creatividad y gestión”.

Los costos de las nuevas plataformas

Con respecto a los dineros asociados a las clases virtuales, el rector menciona que es un error susurrar de bajos costos,  ya que las licencias para utilizar programas, becas de conectividad y notebooks, se deben considerar.

Encima hace mención a los cursos de verano: “Si un curso requiere de un cierto número de horas prácticas, se podrán completar en ese momento y eso evidentemente será de cargo de las universidades, eso no se le va a cobrar a los alumnos adicionalmente”.

Finalmente Federico Valdés aseguró que este año se podrían extender los calendarios académicos por la situación presente del coronavirus, por lo que sugirió avanzar en contenidos teóricos para luego, en el segundo semestre o inclusive a posteriori, producirse a los prácticos.