Estaba tan metido en su celular que no vio que se hallaba en medio de un asalto

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Parece que este es uno de los nuevos males de nuestro tiempo: el terminar hipnotizados por lo que vemos en nuestro teléfono, ya sea algún meme, una conversación, un video, lo que sea… Aunque tal vez no sea tan malo, pues nos puede rescatar de un susto tremendo.

Un hombre identificado como José Carlos de Almeida, se encontraba en el bar Nova Serrana, en Minas Gerais, Brasil, aunque no podemos opinar que estaba conviviendo con sus amigos, pues estaba totalmente clavado en lo que veía en su teléfono; tal vez por fin tenía una charla romántica con alguno; tal vez consiguió un match en Tinder; no lo sabemos, pero el caso es que estaba prácticamente en otro mundo.

El nave tiene un dispositivo de cámaras de seguridad, que registra todo, así que por fortuna hay un video de lo sucedido.

En el bar

Los minutos pasan y José seguía en lo suyo, sin que mínimo lo perturbara, tanto, que ni siquiera se dio cuenta de que de pronto entró un hombre armado, provocando que los presentes, excepto él, claro, se pusieran pecho tierra para evitar ser heridos…

Asalto en bar

De hecho, el asaltante pasa puntual detrás de él, pero parece que siquiera al caco le importó mucho el que este hombre siguiera mirando su teléfono, sin darse cuenta de lo que estaba pasando, a pesar de que igualmente se le pone de frente para sacar el pasta de la caja.

En el teléfono

El delincuente sale y se va en una motocicleta, mientras los demás siguen en el suelo, y José, bueno, ya lo ves…

Hasta que de pronto, en un instante que amablemente aparta la apariencia de su teléfono para concederle poco de su atención al mundo, se da cuenta de la multitud en el suelo y se asusta.

¡Esto es increíble! José declaró:

Verdaderamente no vi cero. La música estaba ingreso y no me di cuenta de que estaban robando el bar. Fue poco bueno el que no haya gastado, porque no se cómo hubiera reaccionado. Igualmente es bueno que el mangante no me haya robado mi teléfono, que me costó 190 dólares, o mi motocicleta, que estaba fuera.

Por supuesto que su talante levantó sospechas de muchos, quienes piensan que tal vez estaba de acuerdo con el ratero y por ello ni se inmutó cuando todo sucedió, y siquiera el tipo armado lo molestó, pero la dueña del bar ha dicho que se trata de un hombre trabajador y que no cree que tenga poco que ver.

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