Este abuelito estaba amargado y enojado con todos, hasta que conoció a este gato

0
225

Akiko DuPont, de 30 abriles, es una fotógrafa independiente de Tokio, quien ha pasado abriles fotografiando a su antepasado, Jiji. ¿Qué tiene de distinto su anciano? Pues, en verdad, su historia es proporcionado interesante.

Jiji tiene 94 abriles. Luchó en la Segunda Querella Mundial y entrenó para convertirse en un combatiente Kamikaze, pero acordado cuando estaba a punto de explotar, la conflagración terminó y volvió a casa. El hombre continuó con su vida y, por 64 abriles, trabajó en una oficina.

abuelo_gato

En el 2009 enfermó y fue hospitalizado. Jiji poco a poco comenzó a perder interés en la vida, y se convirtió en un hombre obstinado, protestón e infeliz. Akiko quería ayudarle, pues no soportaba ver a su antecesor en esas condiciones:

“Mi abuelo es una persona muy interesante, todos lo amamos muchísimo. En cierto modo, siempre fue terco y un poco gruñón (un japonés muy tradicional), pero es generoso, sabio, sincero, lleno de amor, amable, muy paciente, serio, brillante y encantador”.

abuelo_gato

Akiko lo ama, pues su antecesor es un hombre que se preocupa por los demás antiguamente que él. Un día, la fotógrafa adoptó secretamente un gatito que su amiga no quería, lo llamó Kinako. Lo llevó a casa y lo escondió en su habitación.

Cuando Jiji entró en la habitación de Akiko y vio al pequeño y pelirrojo felino, fue acto sexual a primera panorama. “Sus ojos brillaron llenos de felicidad”, dice Akiko. “Así fue como se conocieron y pensé que debía documentar sus momentos”.

abuelo_gato

Se unieron rápidamente. Kinako trajo alegría de nuevo a la vida de Jiji, dándole compañerismo y cierto a quien cuidar cuando más lo necesitaba. Ahora son mejores amigos, y Akiko no puede dejar de capturar los momentos adorables que pasan juntos.

La chica reconoce que, a posteriori de disgustar, su ascendiente se volvió un malhumorado, pero Kinako llegó a alegrarle la vida, desde entonces ríe más, y es atento.

abuelo_gato

“Encontró a un mejor amigo en la casa. El abuelo susurra al gato, luego, satisfecho, regresa a su ‘trabajo’ o se sienta en un sofá para ver la televisión”.

abuelo_gato

Akiko ahora se encuentra acertado y tranquila, pues el hombre que le ha entregado las más grandes conocimiento en la vida por fin tiene un motivo más para morar, para estar con su clan, para levantarse en las mañanas, y eso se lo agradece a Kinako, quien fue la razón de que todo esto fuese posible.