Familia millonaria va a un mall en México y se gasta un millón de pesos en ropa en una sentada

0
66

Sin duda tener acercamiento a la vestimenta es una carestia de primer orden y un derecho cardinal, pero hay familias muy acaudaladas para las que vestirse se trata de una demostración de poder adquisitivo y una actividad recreativa que los une. Posteriormente de todo, comprar ropa es una de las actividades que a mucha clan le produce químicos en el cerebro que la mantiene de buen humor.

Este es el caso de una clan mexicana que fue retratada por un youtuber en un video como un camarilla de personas paradójicamente muy partida pero exclusivas, pues comienzan su trayecto en un puesto de taquitos callejero, pero acaban bebiendo champaña en uno de los locales de ropa más costosos del país.

La clan Díaz es positivamente diversa, pues el padre es un hombre relajado y displicente que dice “No hay pedo, que mis chavos se lleven lo que quieran”, mientras que la madre luce más introvertida comprando bufandas doble tino con un valencia de 50 mil pesos. Sin confiscación, sus cinco hijos son los verdaderos protagonistas.

El más pequeño de los cinco hermanos es conocido como “El niño ‘Guchi’” porque usa hasta las trusas de esta marca. Al contrario de este, su hermano decano es más fan del calzado. Encima de estos, tienen una hermana. Sin requisa, los más interesantes son los anteojos, que buscan siempre las mismas prendas para estar igual de facheros.

Lo asombroso del video es que se puede ver este estilo de vida shaka fancy que en absoluto habíamos conocido de cerca. El glamur está a tope y igualmente la jiribilla del particular humor del centro del país. Adicionalmente, son escoltados en todas las tiendas por un especie de seguridad privada que les cargan las bolsas de ropa.

Al final, la clan Díaz gasta poco más de un millón de pesos en una sola tarde en la plaza comercial. Se ve que están muy enterados de la moda y que disfrutan deteriorar su cuartos de forma excéntrica. Aunque entretiene ver sus compras, seguramente, han de ser una de las muy pocas familias que pueden hacer esto en México, donde solo el uno por ciento de la población tiene ingresos millonarios.