Gobernadores del Biobío y La Araucanía acusan al Gobierno de decretar a sus espaldas el Estado de Excepción

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Dicen que se enteraron por el anuncio anticipado que hizo por los medios el presidente de RN, Francisco Chahuán. Los gobernadores de la convocatoria Macrozona Sur criticaron a la vez que el Gobierno central pasara por encima de sus cargos y no les avisara previamente de la valor de decretar Estado de Emergencia en las provincias de Arauco y Biobío (en la Región del Biobío), y Malleco y Cautín (en La Araucanía), con el objetivo de coordinar el trabajo para hacer frente a la violencia que afecta a la zona.

Por eso es que las autoridades regionales esperan que con la encuentro del ministro del Interior, Rodrigo Delgado, eso se subsane, en parte, y se reúna con ellos para explicarles el plan que aplicarán durante 15 días con esta medida y que hoy desconocen por completo.

«Yo creo que aquí hay un error por parte del Gobierno, de no coordinarse con las autoridades regionales. Hoy día las máximas autoridades en cada región somos los gobernadores y creo que aquí hay una defecto por parte del Gobierno de no coordinarse antaño. Por lo mismo, uno tiene que tomar ciertos resguardos y no tuvimos una comunicación. Eso no está correcto y esperamos que sea poco que se mejore», dijo en entrevista con El Mostrador el regidor de La Araucanía, Luciano Rivas (independiente electo en cupo de Pimiento Vamos).

«Este Estado de Emergencia se ha adoptivo como una política de Gobierno más que como una política de Estado. Hasta el día martes al mediodía, nadie había sido llamado, nadie había sido consultado sobre la acogida de medidas, que, reconozco, es una permiso del Presidente de la República, y hay problemas, pero uno piensa que, para poder resistir delante una tarea de envergadura para enemistar una situación compleja, siempre es bueno contar con las opiniones que enriquecen de las distintas autoridades políticas, y eso no se hizo», dijo por su parte el administrador del Biobío, Rodrigo Díaz (ex-DC).

Ambas autoridades han tenido cierta coordinación mutua, conexo a las autoridades de la Región de Los Lagos. Y aunque coinciden en muchos puntos, como en que este es un tema integral, que los hechos son graves y que las policías están sobrepasadas, asimismo difieren en otros, como en las posibles consecuencias de esta medida de La Moneda en sus territorios, con la presencia de militares, ampliamente cuestionada por la concurso y grupos mapuche.

Rivas apuntó a que es la forma de frenar a grupos con entrada capacidad de fuego, mientras Díaz dudó de la efectividad de la medida. «Tengo algún extremo de incredulidad respecto de los resultados (…). Como cualquier persona bienintencionada, espero que esta medida contribuya a suscitar una opción a un problema que tiene dimensión policial, pero que tiene dimensión cultural, étnica, productiva, social. Me parece que está un poquito coja la mesa», dijo el administrador del Biobío, quien igualmente cuestionó el día que eligió La Moneda para hacer el anuncio, el que –en su percepción– genera divisiones por las miradas sobre la arribada de los europeos a América y lo que significó para los pueblos originarios.

«Lo que se ha manido son carabineros con armas de servicio teniendo que enfrentarse a grupos con parada poder de fuego y una situación que no se ha podido controlar y que se ha ido agravando. Creemos que esta medida viene a acrecentar la agricultura de las Fuerzas de Orden y Seguridad, de Carabineros y la PDI, para poder apoyarlos desde el punto de panorama logístico, de investigación, de transporte, etc.., para poder controlar esta zona», dijo por su parte la máxima autoridad de La Araucanía.

¿Puede agravar la tensión y la violencia?

El regidor Rodrigo Díaz (Biobío), expuso que hay personas que desde otra óptica podrían ver esta medida como una provocación, por lo que pidió poner atención durante estas horas y los días sucesivos frente a tal posibilidad. «Si hubiera clan que pensara eso, uno podría imaginarse que eventualmente podría poseer riesgos por intento de alguna bono de carácter violento. Estoy especulando, pero no creo estar tan desconectado con la efectividad en esta materia. Entonces, yo espero que las medidas que se van a tomar por parte del encargado de las fuerzas nos permita apuntalar que esta batalla nos va a afirmar que no vamos a tener quemas, cortes de caminos, que la familia va a poder transitar sin cobrar balazos», agregó.

En la ojeada de su par de La Araucanía, Luciano Rivas, «no tenemos que pensar que esto se va a incrementar por parte de las comunidades, todo lo contrario. Yo creo que lo que en el mundo rural se necesita es veterano tranquilidad, veterano seguridad, y esperamos que eso se logre con este Estado de Emergencia». A pesar de eso, el gobernante subrayó la menester de que el trabajo de las FF.AA. se enmarque adentro de lo necesario, «que el comportamiento de las Fuerzas Armadas y de las Fuerzas de Orden y Seguridad sea lo más espléndido posible, como tiene que ser. Que lo que se haga sean temas de control por sobre todo y que la ciudadanía no tiene por qué tener temor cuando lo que se está buscando es una quehacer para dar decisión a sectores que están tan complicados».

Rivas descartó que existiera por parte del Gobierno central una animadversión, esto en relación con la data en que se anunció la medida, sin requisa, Díaz sí enfatizó el contexto histórico, político y electoral en que se instaló el Estado de Emergencia, con elecciones a la reverso de la ángulo, con un Gobierno contra las cuerdas por posibles acusaciones constitucionales e interpelaciones, y a días del aniversario del estallido social.

Los dos gobernadores en todo caso aseguraron que harán lo que les corresponda desde sus cargos para avanzar en soluciones, ejecutando reuniones de coordinación todavía entre ellos y otras autoridades locales.