Grace Mugabe, la polémica primera dama de Zimbabwe en el centro de la lucha por el poder en la nación africana

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La primera dama de Zimbabwe, Grace Mugabe dijo a comienzos de noviembre del vicepresidente Emmerson Mnangagwa que era “una serpiente venenosa” que “debe ser golpeada en la cabeza”.

Tan solo un día posteriormente, el presidente Robert Mugabe, destituyó a Mnangagwa, que fue marcado de deslealtad y abandonó el país.

El nupcias presidencial se dedicó entonces a obtener los apoyos en la gobernador Unión Doméstico Africano Zimbabwense-Frente Patriótico (ZANU-PF, por sus siglas en inglés) para conquistar que ella ocupara la vicepresidencia vacante.

Muchos analistas creen que aquella maniobra inició la lucha por el poder que ha desembocado en la operación marcial de este miércoles en el país africano, que puso en arresto domiciliario al anciano presidente (93 abriles) y que, según algunos pronósticos, podría colocar a Mnangagwa en la presidencia.

Andrew Harding, corresponsal de la BBC en África, asegura que “el error de Mugabe fue asumir que todavía era lo bastante poderoso como para instaurar una dinastía con su esposa como sucesora”.

Harding cree que Mnangagwa tomará ahora el control y muchos gobiernos extranjeros le darán “el beneficio de la duda”.

El paradero de la mujer de Mugabe no está claro.

El más suspensión mando marcial del país, Constantino Chiwenga, había preparado hace pocos días de que el Ejército actuaría para terminar con las purgas en el partido oficial.

La relación entre Grace y Robert Mugabe comenzó cuando él todavía estaba casado con su primera mujer.

Más de 40 abriles más imberbe que su marido, Grace Mugabe se ha convertido con el tiempo en una figura tan relevante como controvertida en Zimbabue y en el exógeno.

Su relación con el presidente, que comenzó cuando la primera esposa de este, Sally, convalecía de un cáncer que finalmente no superó, permitió a Grace ascender desde su empleo como mecanógrafa de la presidencia hasta los más altos niveles del poder.

Lo veía como a un padre

Robert Mugabe contó que Sally había cubo en vida su manido bueno a su nueva relación sentimental.

Grace dijo en una entrevista que siempre vio a Mugabe como “una figura paternal” y nunca pensó que fuera a pensar en ella como pareja.

No se se casaron hasta 1996, cuatro abriles posteriormente de fallecer Sally, pero con ella en vida tuvieron dos de sus tres hijos.

Robert Mugabe había donado el apoyo a su esposa en la batalla por la vicepresidencia.

Su destino personal y político estuvo desde que se casó con él adherido al del presidente.

Grace se convirtió en una personalidad sencillo para los zimbabuenses, que no habían pasado por parada su querencia por la negocio de extravagantes artículos de pompa.

Su finura por la ropa de reincorporación costura le granjeó el sobrenombre de “Gucci Grace”.

Mientras que sus simpatizantes destacaban su trabajo en organizaciones caritativas y asistenciales y se referían a ella como Doctora “Amai” (madre en castellano), sus detractores la acusaban de tener emprendido una campaña despiadada en pesquisa de riquezas e influencia.

Entre sus muchos negocios en el país africano se incluye una gran explotación agraria en las ensanche de Harare, la haber de Zimbabue.

Con ayuda china

Allí fundó un orfanato financiado con caudal chino que presentó como una de sus iniciativas solidarias.

Los anteriores propietarios de las tierras las perdieron tras la reforma agraria impulsada por el gobierno de su marido en 2001.

Grace Mugabe se prodigó en declaraciones duras contra sus rivales políticos.

Pero el patrimonio presidencial se extiende mucho más allá de la periferia de la hacienda.

Los Mugabe tienen fincas agrícolas y ganaderas en todo el país, muchas en la rica región norteña de Mashonaland.

Su compañia de productos lácteos, Alpha Omega, es una de las que domina el mercado en Zimbabue.

El antiguamente héroe de la independencia de la nación africana de Reino Unido, acaecida en 1980, fue con el paso de los abriles perdiendo su aureola de libertador para ser trillado por los gobiernos occidentales como el ejemplo representativo de gobernador excesivo aferrado al cargo.

Como Robert, Grace igualmente está sujeta a las sanciones impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea.

Oeste acusa a los Mugabe de apropiarse ilegalmente de tierras de terceros, amañar elecciones y violar los derechos de la concurso.

La primera dama nunca se privó de propalar furiosos ataques contra sus rivales políticos.

Con 52 abriles, Grace Mugabe es mucho más novicio que su marido, de 93.

Ha sido una de sus maneras de ejecutar en la arena política.

En medio de las dudas sobre el estado de lozanía del presidente, los últimos movimientos de su mujer contra el vicepresidente se han interpretado como un intento de posicionarse como su sucesora en la gobierno del estado.

Ella nunca ocultó sus ambiciones.

En un mitin en 2014 dijo: “Dicen que quiero ser la presidenta. ¿Por qué no? ¿No soy una zimbabuense?”

La última reacción del Ejército es considerada por muchos expertos como un intento de impedir que a la asesinato de Mugabe, padre fundador del estado, se instale una dinastía en Zimbabue con el avance de su mujer al poder.

En los abriles que ha pasado cercano a Robert Mugabe, Grace siempre mostró su total adhesión a un líder del que afirmó que ganaría las elecciones incluso a posteriori de muerto.

La primera dama llevó a final una campaña que la hizo desplazarse por todas las ciudades del país.

Acostumbra a acompañarlo en todos sus viajes oficiales, muchos a Medio Oriente, donde el connubio igualmente posee varias propiedades.

Las expectativas al exógeno de la primera dama siquiera han estado exentas de polémica.

El pasado mes de agosto, durante una estancia en la vecina Sudáfrica, la maniquí Gabriella Engels, de 20 abriles, la denunció por ocurrir intentado estrangularla con un cable eléctrico.

Este verano, Grace Mugabe fue acusada por la maniquí Gabriella Engels de agredirla en un hotel de Johannesburgo, Sudáfrica.

No era la primera vez que “Gucci Grace” era acusada de herir a algún. Esa vez recurrió a su inmunidad diplomática para eludir la investigación de la ecuanimidad sudafricana.

Otro de los frentes de la controvertida vida pública de Grace Mugabe fue el colegial.

En 2014 logró en escasamente dos meses un doctorado en la Universidad de Zimbabue, pese a que, al contrario de lo que sucede con otros estudiantes, su relación nunca fue registrada ni se hizo pública.

Su título de doctora fue uno de los méritos que presentó en su campaña para hacerse con el liderazgo de la estructura femenina de la ZANU-PF.

Desde esa plataforma quiso consolidar una posición política dominante que había causado mucho malestar entre sus rivales políticos, a los que exigió públicamente su dimisión cuando creyó necesario, y que le reprochan duchar en manifiesto los trapos sucios del partido.

Mnangagwa no es el primer vicepresidente de Zimbabue que sufre el ataque de la mujer del presidente.

Contra otros vicepresidentes

En 2014 Grace fue la punta de vara de la operación que terminó con el licenciatura de Joice Mujuru. Entonces acusó a la número dos del gobierno de ser “corrupta, chantajista, incompetente, chismosa, mentirosa e ingrata”.

Adicionalmente, le atribuyó colaborar con la concurso y la población blanca para socavar las conquistas logradas con la independencia.

Pocos meses a posteriori, Mujuru fue apartada del cargo. Desde entonces es la comienzo visible de la opositora Coalición Curvatura Iris y flama constantemente a que la multitud participe en las elecciones para evitar que los Mugabe se perpetúen en el poder.

Joice Mujuru era antiguamente una firme aliada de los Mugabe.

Pero el pulso presente de Grace Mugabe, el que mantiene con el destituido vicepresidente Mnangagwa, parece poseer ido mucho más acullá que aquel.

Mnangagwa fue predilecto como sucesor de Mujuru tras poseer ocupado el Empleo de Honradez y cobrar el examen manifiesto del presidente por ser “leal y disciplinado”

Sin bloqueo, las cosas se torcieron.

Cuando Mnangagwa se tuvo que retirar indispuesto de un mitin y ser trasladado al extranjero para tomar tratamiento, sus seguidores aseguraron que había sido cáustico con un helado hecho con látex procedente de la huevería de la primera dama.

Él mismo dijo que lo habían intoxicado pero rechazó por “falsos y maliciosos” los comentarios que culpaban a la señora Mugabe.

Grace Mugabe posee una empresa de productos lácteos muy conocida en Zimbabue.

Ella reclamó públicamente a su marido que lo cesara.

Finalmente, Mnangagwa fue relevado posteriormente de los ataques de Grace Mugabe y de que el ministro de Información asegurara que “había mostrado signos de deslealtad”.

El vicepresidente abandonó el país, pero muchos auguran que regresará en breve.

De la primera dama, omnipresente todos estos abriles, no se sabe dónde está.

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