Hace citas con su esposa en el hospital a través de una ventana; el amor en tiempos de pandemia

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Las mujeres embarazadas están en el interior del clase de parada peligro de contagio de Covid-19, por lo que deben permanecer aisladas, lo que hace que este periodo que puede ser de gran unión entre la pareja se vea interrumpido, aunque siempre habrá la forma de hacerle aprender a ese ser querido lo importante que es para su pareja, como lo hace Bob cada semana.

Bob llevó a su esposa Shona Moeller al hospital tras presentar algunas complicaciones en su apuro; sin secuestro, conveniente a la cuarentena por la pandemia ha tenido que permanecer en este oficio por mucho más tiempo del esperado, adicionalmente de que no puede tener contacto físico con nadie que no sea el personal de la clínica.

Como te podrás imaginar, esto causó ansiedad en este hombre, pero en división de dejarse vencer por la desesperanza pensó en la forma de seguir presente, aunque sea a través de la ventana de Shona, y cada semana organiza una “cita romántica” con ella, con carteles donde le da apoyo, y le manifiesta su inclinación por ella y su hijo, quien se llamará Forest.

El 23 de marzo, la fuente de Shona se rompió a los cinco meses (de obstáculo). Tenía lo que se apasionamiento una ruptura prematura de membranas. Sucedió mientras estábamos trabajando en nuestra parvulario. Teníamos menos del 1% de posibilidades de que el bebé lo lograra.

—Bob

Por este motivo, Shona tuvo que quedarse en el hospital hasta que se garantizara que el pequeño Forest pudiera salir sin complicaciones, y poco a poco se ha ido logrando que el proceso de embarazo continúe de forma adecuada. Al principio hablaban por Teleobjetivo, pero esto dejó de ser suficiente, así que el futuro padre pensó en las citas semanales.

La futura madre ha pasado tanto tiempo en el hospital que ya hizo un vínculo de amistad con las enfermeras, doctores y personal clínico; incluso, le realizaron su baby shower, una fiesta tradicional que se hace al futuro bebé para darle la bienvenida y en la que se le llevan regalos para cuando nazca.

Adicionalmente, le entregaron una plástico llena de buenos deseos de todo el personal, y es que con el paso del tiempo se ganó el cariño de todos, quienes están ofreciendo sus mejores cuidados para el pequeño, sobre todo delante una circunstancia tan difícil por la que está travesando todo el mundo.

Bob continúa con sus citas, mostrando bonitos mensajes para alentar a Shona, y en algunas ocasiones otros familiares se unen a este momento tan peculiar, que nos demuestra que ni siquiera delante las más difíciles circunstancias es posible dejar de cortejar a los demás y encontrar la forma de que lo sepan.