Hacían un reportaje en vivo de un socavón y el camarógrafo terminó cayéndose en él

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Cuando se realiza una transmisión en vivo siempre existe el peligro de que prácticamente cualquier cosa te pueda ocurrir, y aunque ya se tenga todo planeado, la efectividad es que el peligro siempre está acechando para jugarnos una mala pasada, como le sucedió a Ulises González, camarógrafo de un canal televisivo en México, quien realizaba unas tomas de un enorme agujero que se hizo en la tierra oportuno a las lluvias y al pésimo trabajo de pavimentación de las autoridades en la alcaldía de Tláhuac, en la Ciudad de México.

Tras tomar un reporte ciudadano, la reportera Kena Uribe y el camarógrafo se trasladaron a la zona afectada, equitativamente para transmitir en vivo y alertar a las personas para que no fueran a dar interiormente de este enorme agujero, sin sospechar que uno de ellos era quien caería, aunque con esto se demostró que en impresión es peligroso transitar por esta zona, encima de que nos brindaron unos momentos de humor involuntario y completamente en vivo.

Todo iba acertadamente con el reporte de la comunicadora sobre lo sucedido y alertando a las personas para que evitaran suceder por ese sitio, cuando de pronto la imagen se desestabilizó y se audición a Kena cuando dice: “¡Ulises! ¡Ah! Ulises, con cuidado”, pero ya era demasiado tarde porque el buen Ulises González ya había caído y recibido varios golpes en diversas partes del cuerpo, aunque por fortuna no fue carencia oneroso, y es que el agujero es tan amplio que tuvieron que llevarle una escalera para que pudiera salir.

Posteriormente de unos minutos la reportera regresó al céfiro acompañada de Ulises para dar evidencia de que se encontraba correctamente, aunque adolorido, sobre todo de una rodilla luego de la caída. Por estar grabando con la cámara no se dio cuenta donde pisaba y un resbalón le costó caer hasta el fondo del hoyanco que se generó tras las fuertes lluvias que han estado cayendo sobre esta zona; y, bueno, si la tarea era mostrarle a los televidentes el peligro que representa, vaya que lo logró.

Qué les puedo asegurar a la familia de esta colonia, que no se acerque. Yo tuve una mala experiencia, me resbalé con una piedra.

—Ulises González, camarógrafo accidentado

Gracias a Dios todo salió aceptablemente y terminó entre risas, y la verdad es que Ulises tuvo buena suerte porque la cúspide es considerable, adicionalmente de que llevaba la cámara y más peso encima. Todo pintaba para que al menos se rompiera algún hueso, pero todo quedó en el susto, sobre todo de la reportera, quien tuvo que cortar la transmisión y al final continúo advirtiendo sobre lo peligroso que es este socavón. Este fue uno de esos extraños momentos en los que quienes transmiten las noticiero terminan por convertirse en el protagonista de la historia a contar.