Humedal Río Elqui: el proyecto inmobiliario que desató la indignación de parlamentarios, constituyentes y vecinos

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Hasta el frontis de la Municipalidad de la Serena se trasladaron este viernes un rama vecinos de la comuna para protestar en contra del plan Ipanema de la inmobiliaria Isiete que averiguación emplazarse en las cercanías del Humedal Río Elqui. «El humedal no se vende, el humedal se defiende», era el enunciado de miembros de la comunidad que se manifestaron.

El esquema comenzó a ejecutar sus obras durante esta semana, con la venia de la municipalidad.  La puesta en marcha de labores con maquinaria pesada y retroexcavadoras ya se puede observar en el Humedal Río Elqui, como lo evidencian numerosos videos que han sido publicados en redes sociales.

El megaproyecto inmobiliario contempla dos torres de catorce pisos con un radio de cobertura de 16 mil metros cuadrados, en la que habitarán aproximadamente mil personas.

El empleo es considerado “zona protegida”, adecuado a la importante y diversa presencia de flora y fauna nativa, que se vería seriamente afectada por estas faenas.

Desde la municipalidad de La Serena enviaron un comunicado defendiendo la iniciativa: «Como municipio, precisamos que los terrenos sobre los que se construye el esquema inmobiliario Ipanema es una zona urbana aprobada por el Minvu en el antiguo y nuevo plano regulador comunal, con ingreso al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, donde no se indicó ninguna zona legalmente protegida de valencia ambiental en la desembocadura del río Elqui».

Oficios a Medio Bullicio

Sin confiscación, desde el mundo político regional salieron varias caras a defender el humedal, y recalcaron que existen facultades legales que podrían impedir la obra inmobiliaria, porque desde enero de este año, entró en vigencia la Ley N°21.202 de Humadales Urbanos.

Esta dispone una modificación al decreto de la Ley Caudillo de Urbanística y Construcciones, agregando un nuevo artículo que precisa que «todo útil de planificación territorial deberá incluir los humedales urbanos existentes en cada escalera territorial en calidad de radio de protección de valencia natural, para posesiones de establecer las condiciones bajo las que deberán otorgarse los permisos de urbanizaciones o construcciones que se desarrollen en ellos”.

Si el Humedal Río Elqui es calificado como urbano, se ingresa interiormente de los Planes Reguladores de la municipalidad y sería calificado como una zona protegida, señalan los detractores del esquema.

Es por esto, que parlamentarios representantes de la Región de Coquimbo como la senadora Adriana Muñoz (PPD) y el diputado de la DC Matías Walker enviaron oficios a la ministra del Medioambiente, Carolina Schmidt, pidiendo que se proteja el humedal.

La senadora Muñoz (PPD) calificó de inaceptable este plan «en el ámbito del cambio climático, de la severa sequía y la desidia de agua. Esta fuente de aguas alternativas que son los humedales, estén siendo destruidos con el avance de estos proyectos inmobiliarios”.

En tanto, el parlamentario PC, Daniel Núñez, se ha sumado a las protestas de los vecinos en contra del plan y exigió a la empresa constructora detener las obras y al Senado que «apruebe el plan de ley que elaboré con la décimo de la ciudadanía de la Región de Coquimbo, que es una ley universal de humedales” porque «no podemos necesitar de la movilización ciudadana cada vez que sucede un conflicto, de tener que salir corriendo a detener estas máquinas que están destruyendo los humedales”.

El propaganda de las constituyentes Dorador  y Hendidura

Los convencionales incluso se han unido a la manifestación, de hecho, la semana pasada las constituyentes Cristina Dorador (Movimiento Independientes del Ideal) y Jeniffer Raja (Convergencia Social) acudieron conexo a un categoría de científicos y académicos al humedal para divisar la problemática ambiental.

Grieta criticó el comunicado oficial del municipio señalado que no tiene «carencia de pudor para evidenciar una clara irregularidad que tiene consecuencias insalvables». Luego agregó que esto es un renuncia de «las obligaciones de protección ambiental de las autoridades», y «es una escueto exculpación que rebusca instrumentalizar a los sectores vulnerables que podrían habitar en el plan inmobiliario para la destrucción de reservas de agua y biodiversidad”.

Por su parte, Cristina Dorador estableció que «esto se ha hecho por décadas: destrucción de humedales, cerros, ríos, salares, costas, glaciares en una falsa excusa de crecimiento y progreso». y calificó de inaceptable «lo que se está haciendo en el humedal desembocadura Río Elqui».

Finalmente, los especialistas de la Universidad de La Serena en materia hídrica, Elier Tabilo y Marcela Gatica, sensibilizaron sobre los humedales urbanos como unidades “imprescindibles para el equilibrio ecológico, y hoy lo están destruyendo. Sentimos impotencia y rabia”.

La defensa de la empresa

En declaraciones al diario serenense El Día, Cristián Sayes, directivo Corporativo de ISiete señaló que el esquema “Condominio Ipanema” cuenta con todos los permisos de edificación, válidamente otorgados por la Dirección de Obras Municipales de La Serena y señalan que “el proyecto no debe someterse a un Estudio de Impacto Ambiental (…) Tampoco es legalmente necesaria la presentación de un EISTU, atendido el número de estacionamientos (246) con que cuenta el proyecto, y la nula afectación que su ejecución representará para el sistema de transportes de la comuna”.

Sayes añadió que se trata de un plan de integración social. “Hace poco se desarrolló un proyecto habitacional al lado y nadie dijo nada. ¿Qué nos hace pensar? que las personas están asustadas que van a llegar personas de una clase social más baja”, señaló.

Sin bloqueo, en medio de la controversia finalmente ayer el seremi subrogante de Medio Entorno, Ignacio Pinto, informó que «atendiendo las legítimas demandas de las distintas personas que han manifestado su preocupación por lo que está ocurriendo en ese sector, hemos decidido, a partir de la próxima semana, iniciar por oficio la revelación de humedal urbano para la desembocadura del Río Elqui”. Lo precedente implicará que la empresa se verá obligada a efectuar un estudio de impacto ambiental y detener los trabajos.