Incertidumbre en la derecha: tropezón monumental de Kast y buena performance de Sichel cambian percepciones en el último tranco de la presidencial

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Cayó en su propia trampa, finalmente el representante del Pacto Social Cristiano, José Antonio Kast, cometió los mismos errores que por semanas intentó explotar como falencia del candidato de Apruebo Dignidad, Gabriel Boric. Durante toda la semana pidió que la instancia televisiva se hiciera sin calculadora ni quevedos, una forma de exponer al diputado Frenteamplista por los errores en los números que habían extenso severos flancos en su carrera, y al mismo tiempo, por el cambio de parecer en temas claves.

En este contexto, entre varias otras, dos frases marcaron su peor presentación desde iniciada la carrera presidencial. La primera tuvo que ver cuando le consultaron por su programa y la idea de nuevas termoeléctricas en su potencial gobierno, en esa ocasión, el ex UDI se defendió señalando que «si lo dice en mi programa, lo rechazo. No vamos a hacer ninguna. Yo no quiero desplegar ninguna termoeléctrica», dando cuenta de la inconsistencia entre su logística de presentarse como moderado, y su programa primario pensado para el ala más extrema de la derecha doméstico.

La segunda, y que profundizó todos los temores que existían en su propio sector respecto de la inviabilidad de su propuesta económica, tuvo que ver cuando falló delante la pregunta del periodista Juan Manuel Astorga, respecto de si sabía cuál es en el abundante plazo el PIB tendencial para Pimiento, Kast respondió indicando que “depende de que economista usted quiere mencionar , todos dicen que en el fondo la deuda, y el tema del PIB, la deuda del 40 por ciento del PIB, y en eso nos vamos a establecer”, frente a lo que fue interrumpido por el propio periodista quien le espetó “¿pero el PIB tendencial de largo plazo de Chile, sabe cuánto es?, su respuesta fue “no, no lo sé”.

Son dos ejemplos que alcanzan para evidenciar el incómodo postrero debate que vivió quién, hasta el lunes parecía como el seguro campeón de la derecha pensando en la segunda dorso. Si en poco coincidían todos los analistas y personeros del sector, era que tanto Gabriel Boric, como José Antonio Kast, tenían una sola empresa, acotar al reducido los posibles errores y contestar con claridad delante sus flancos expuestos con adelanto, en este caso, el primero lo logró con creces, no así el mayor dirigente del Partido Republicano.

Coincidentemente, y para mala suerte suya, le candidato oficial de Pimiento Podemos +, Sebastián Sichel, quien había sido vapuleado por su propio sector, principalmente desde la UDI, quienes prefirieron fotografiarse con el candidato fuera de tira, tuvo su mejor presentación, agradecido desde el oficialismo, lo que instaló un toga de dudas respecto de si esta presentación al acrecentamiento, cruzada con los bonos a la quebranto de Kast, le alcanzará o no, entendiendo que restan solo seis días para que la ciudadanía concurra a las urnas.

Sichel salió a apañarse desde el inicio al exUDI. «Tenemos que dejar de dialogar del pasado, y citar a Pinochet me parece un error», dijo el candidato del oficialismo en una de sus intervenciones, aludiendo al líder del Partido Republicano por su defensa de la dictadura de Respetable Pinochet. Incluso lo criticó por no aprobar la Ley Cholito y por su rechazo a la COP en Pimiento.

Otro punto donde marcó diferencias fue en el segundo agrupación, cuando les preguntaron a los candidatos sobre temas de artículos, y la inclusión del manual «Nicolás tiene dos papás» en el sistema educativo: «La protección superior del inmaduro pasa por protegerlo y no tratarlo como anormal cuando su comunidad es distinta a lo que ellos conciben como ordinario».

Pero sin duda el shock que mandó a la tela a Kast, fue cuando Sichel recogió la pelota que había quedado boteando cuando Juan Manuel Astorga dejó en evidencia que el candidato del Partido Republicano desconocía la proyección de crecimiento del país. Fue ahí cuando Sichel barrió el suelo con Kast, relevando que esa respuesta era inadmisible, adicionalmente de dejar en evidencia la desatiendo de competencias en materia económica del representante de la extrema derecha en Pimiento. Del doctor Miedo, como le apodó provocativamente Marcos Enríquez-Ominami.

El director de Tres Quintos, Kenneth Refugio señaló que “Sichel estuvo bien. A diferencia de Kast, logró plantear un buen debate, encontró un tono que hizo sentido. El problema de Sichel es que hay un factor sicológico en esta elección, donde hay mucha gente que iba a votar por él antes que sintiera que Sichel no podía ganar y que Kast sí. Entonces aquí hay una barrera que no sé si esté a tiempo de pasar. Pero sin duda lo que perdió Kast, lo recoge Sichel en buena parte”. A eso agregó que “creo que (J.A Kast) cometió bastantes errores no forzados, de ellos algunos bastante dañinos para su candidatura: como el impasse con Macarena Pizarro. Mostró él solo por qué se le acusa de ser conservador en un país que está cambiando. Sin duda podría fijar un precedente en la elección”.

En el caso del director de la escuela de gobierno y comunicaciones de la Universidad Central Ámbito Dorado, indicó que “Se trató de Kast hoy día. Todos los fuegos de todos los candidatos, pero especialmente de Ámbito Enríquez-Ominami, estuvieron centrados en él. En mostrarlo cómo es, sacarlo de su zona de confort y creo que en ese sentido le acertaron, porque el desempeño de José Antonio Kast estuvo muy por debajo de lo que lo hemos manido: cabizbajo, cansado, revisando su programa y al final desconociendo (…).

En un momento en que todo parecía certidumbre para la derecha, que afirmada en las diferentes encuestas, se cambió de heroína -a pesar de que el candidato corría fuera de pacto- ahora, a menos de una semana de la comicios, vio cómo se instaló un túnica de dudas que, más que dar reverso el registrador, podría llevar como la principal consecuencia una anciano división del votante de sus sector, quitándole posibilidades reales de competir al que pase en su representación a segunda revés.

En este sentido, y delante a pregunta de si esto se podría capitalizar en votos en honra del ex ministro, Refugio dijo que “diría que no sabemos. No creo que sea fácil comprender cuáles son las magnitudes. Creo que las tendencias son claras, yo creo que Boric se mantiene, Kast pierde y Sichel avanza, ¿cuánto es? Nadie sabe. Yo creo que hay factores que son contraintuitivos en la elección, como por ejemplo que Sichel y Provoste puedan tener tan pocos votos, considerando que vienen de coaliciones tan grandes. Podrían tener más votación que lo que marcan las encuestas”.

En el caso de Dorado, este indicó que “no mucho. Yo creo que habían más expectativas de que pudiera haber más enfrentamiento”.

Otros momentos que evidenciaron el gran traspiés de José Antonio Kast, fue cuando consultado por la periodista Macarena Pizarro, respecto de diferencia que hacía en su programa en torno a las personas casadas y las que no, este le preguntó si es que ella misma era casada, lo que generó una ola de críticas a través de las redes sociales, situación que al mismo tiempo fue aprovechada por Sebastián Sichel, quien le sacó brillo a lo que fue catalogado como discriminatorio.

En torno a las protestas, eje central de su organización de posicionamiento, siquiera estuvo a la consideración, ya que su respuesta no coincidía si quiera con la presente constitución, cuando dijo que “si las personas que se quieran reunir no cumplen con los requisitos establecidos por la ley de pedir una solicitud para manifestarse adecuadamente, no se van a poder reunir».

En la concurso

Tal cual en la derecha, en la concurso se había configurado un cuadro similar en tanto se entendía que el candidato que buscaba dar el zarpazo, en este caso, Yasna Provoste, tenía que jugarse todas sus cartas a la perfección para dar caza a un mejor posicionado Gabriel Boric. Pero a diferencia de lo que ocurrió en aquel sector, ni el candidato que puntea falló, ni el que la secundaba tuvo una buena perplejidad.

En el caso de la abanderada de Nuevo Pacto Social, esta llegaba poco magullada al debate luego de una semana en que su gran desafío, la de liderazgo, sufrió dos derrotas no menores, y que arrastraron consigo un desorden de vasta profundidad en su propio partido, la DC, con amenazas de renuncia o exigencias de refundación, lo que hizo chocar de frente su logística de posicionamiento.

Primero ocurrió en la votación en el Senado respecto del cuarto retiro, donde su colega, Carolina Goic dio reverso la báscula para que este se rechazara y pasara a comisión mixta, acto seguido, todavía representantes de la DC, fueron quienes dieron luz verde a la extensión del estado de excepción en la macro zona sur de La Araucanía, determinación que contrastaba con su discurso de diálogo para solucionar los problemas en el sur del país.

De esta forma, Provoste inicio su décimo intentando instalar lo que había sido su cambio de logística con miras a pelear el sector moderado, instalando la idea de su capacidad de poder hacer los cambios que se necesitan , pero en paz, utensilio que insistió para diferenciarse del candidato de Apruebo Dignidad, pero no fue suficiente, y con el valer del tiempo su protagonismo se fue desvaneciendo, lo que termino siendo totalmente contraproducente con quizás, la última oportunidad que tenía para intentar dar revés e decorado.

Casi al final del debate intentó un contragolpe sacando la voz pero sacó la voz en temas de mujeres, y en el caso de los viernes de plaza Italia, intentó imponer su relato de sin “contemplaciones con la violencia”.

Para Dorado “ella tendría que haber hecho lo que hizo Meo. Meo hizo el rol que debió haber hecho ella hoy día. Debió enfrentar a Kast porque así demostraba que tenía liderazgo para enfrentar a Kast”.

En la misma lista, Refugio acotó que “Yasna Provoste era la candidata que necesitaba ganar más, ella necesitaba llevarse esos 3 puntos del partido y creo que fue demasiado pasiva en un momento decisivo. Lo que le faltó a Yasna Provoste no era marcar sus diferencias con Boric, ni con Kast, diciendo que era de la extremaderecha, sino que le faltó es un poco de sabor, entender qué exactamente propone su programa. Ella se define con lo que no es, pero nadie parece entender exactamente lo que es”.

En recopilación, la desafío de Provoste parece más despabilarse la beneficio a río revuelto que servirse el debate para mejorar su posicionamiento.