Intentó restaurar una Inmaculada de Murillo y todo salió muy mal; quedó como el Ecce Homo

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Seguro recuerdas el caso del Ecce Homo de Borja, un mural centenario que una mujer sin experiencia pretendió restaurar y lo único que hizo fue el ridículo, y obviamente, destrozar la pintura. Un nuevo caso ha surgido, en Valencia, España, cuando un coleccionista encargó restaurar una de las piezas conocidas como Las Inmaculadas de Murillo, y bueno, ya verás lo que le hicieron.

Un coleccionista, que al parecer no sabe absolutamente mínimo sobre restauración de arte, le encargó a un hombre la destreza de ese puro rostro que ves en lo alto, pero el estimado era diestro en la agilidad de muebles y espejos, no de pinturas, así que cuando “terminó el trabajo” el resultado fue terrible.

Le pagó 1,200 euros al “restaurador”, pero al ver los resultados le reclamó sobre lo sucedido, así que este hombre prometió que iba a solucionar el problema, poco que es positivamente muy complicado, pues por lo regular cuando poco así sucede el daño es irreversible, lo que es una misericordia, porque se arruinan obras de un gran valencia bello e histórico.

Al tratar de “solucionar” lo que había hecho, de nueva cuenta lo traicionó su equivocación de conocimiento y sagacidad en este tipo de trabajos, y lo dejó todavía peor, echando a perder la belleza de ese rostro que durante abriles había permanecido maravillando a todos. Luego de esto, el coleccionista, por fin, decidió venir con un entendido, y claro, todos pensamos que eso debió hacer desde el inicio, pero esto es poco popular.

Sólo conocemos los casos que la sociedad denuncia a través de prensa o redes sociales, pero hay multitud de situaciones donde las obras son intervenidas por personas que no tienen formación. Las obras sufren este tipo de intervenciones no-profesionales, pudiendo provocar un cambio irreversible. Desgraciadamente esto es mucho más frecuente de lo que se piensa.

—María Borja, Asociación Profesional de Conservadores Restauradores de España (ACRE)

Si tienes alguna obra de arte que necesita restauración, no te dejes engañar por ese “amigo que te cobra más barato”, porque se trata de trabajos especializados que no cualquiera puede hacer, pues se requiere de estudios, sagacidad y experiencia. De lo contrario, ya sabes lo que puede suceder.