Iván Aróstica: el señor de los corvos

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Siempre se caracterizó por tener un bajo perfil, poco que cambiará a finales de agosto, cuando asuma la presidencia del Tribunal Constitucional, desde donde estará permanentemente en el foco conocido por convertirse en el voto esencia para el destino de iniciativas emblemáticas de la oficina bacheletista, como sucederá probablemente con el esquema de fracaso en tres causales. Más allá de su currículum purista y gremial, el abogado Iván Aróstica se destaca por un perfil exaltado conservador, su veneración por el mundo marcial y su tendencia por el tiro al blanco, las armas y en singular los corvos.

Es tal su elegancia por esta armamento marcial, que Aróstica escribió un texto llamado “Por los cuchillos de Pimiento”, el año 2002 y que es destacado en algunos sitios web como el blog Corvos de Pimiento, donde se destaca un ejemplar de la página 46 que pertenece a la época de la guerrilla del Pacífico del cual se cree que fueron los que portaba la tripulación de la Esmeralda.

Es que el abogado cuenta con una de las colecciones de corvos más importantes del país, nadie se atreve a fijar que es la mas ilustre, pero si de las mejores que existen.

Su colección poco habitual no deja de citar la atención en el mundo político -donde Aróstica es suficiente nuevo y poco conocido-, ya que los corvos tienen ciertas connotaciones políticas, por ser el armamento con el que se asesinó a muchos detenidos desaparecidos para luego tirarlos al mar, pero incluso por la mítica frase del director de la Escuela de Paracaidista y Fuerzas Especiales, José Zara el 31 de marzo de 1988, seis meses antiguamente del plebiscito: “los boinas negras no permitiremos jamás que nuestros hermanos caídos en combate el 11 de septiembre de 1973 observen desde el más allá una actitud conciliadora o de traición, ya que nuestros corvos brillantes y acerados estarán prestos al llamado de nuestro líder (Pinochet) para defender al querido pueblo de Chile, el cual ha sido vencedor y jamás vencido”.

Aróstica llegó al mundo político con el gobierno de Sebastián Piñera en el año 2010, cuando fue conocido patriarca procesal del Ocupación del Interior, por recomendación -dijeron ex inquilinos de palacio en dicho gobierno- del entonces Contralor Caudillo, Ramiro Mendoza, a las autoridades de dicha época, Rodrigo Hinzpeter y Rodrigo Ubilla.

Entre quienes trabajaron ese año con el en palacio se le reconoce como una persona muy formal, estudioso, capaz, que demostró una ferviente amistad con la sucursal piñerista, fue uno de los impulsores del requerimiento que presentó dicho gobierno para contrapesar la indicación de senadores de la entonces Concertación que eliminaba el tope de 30 UF al posnatal. Aróstica es de trato agradable y afirman que destacó rápidamente por su viejo conocimiento de las leyes, al punto que no solo fue un referente de consulta para el empleo del Interior, sino que para varias reparticiones.

Así generó buenos vínculos con la entonces Segpres, su patrón procesal, Sebastián Soto y con el ministro Cristián Larroulet, quien lo reclutó para la Universidad del Mejora, donde fue director del área de Derecho Manifiesto y colaboró con el Centro de Rectitud Constitucional de dicha casa de Estudios, donde generó un atadura de amistad con el abogado Pablo Rodríguez Grez, el mítico fundador de País y Liberación y jurista defensor de Respetable Pinochet. Incluso tiene cierta cercanía con el ex diputado RN, Alberto Cardemil.

Previo a la UDD, Aróstica hizo clases de derecho oficinista en la Universidad de Pimiento, la Unirvesidad Gabriela Mistral, Santo Tomás y Diego Portales.

En las propias filas de la examen dicen que es “súper de derecha”, visión política que cultivó desde sus abriles de estudiante de leyes en la Universidad de Pimiento, misma narración que tienen hoy en La Moneda, donde miran a Aróstica con cierto valor de preocupación. Quienes lo conocieron en palacio el año 2010 dicen que es proporcionado serio, muy llevado de sus ideas y conocido por su mal condición, a lo que se suma que algunos en Pimiento Vamos consideren que “se le subieron los humos a la cabeza” a posteriori que Piñera lo ratificó en el TC el año 2013 por 9 abriles más.

La audacia de proseguir a Aróstica en el Tribunal Constitucional el 2013 obedeció a organización política definida en La Moneda entonces, cuyos inquilinos definieron que frente a el ineludible triunfo de Michelle Bachelet en las elecciones presidenciales de ese año, contar con voz y voto en el TC sería el extremo resorte para disputar definiciones programáticas claves a la centroizquierda mientras este en el poder.