La “foto electoral” en RRSS que se acercó más que las encuestas y la “trinchera” digital que sentenció a Jadue

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La gran sorpresa de las primarias presidenciales fue el triunfo de Gabriel Boric en Apruebo Dignidad y Sebastián Sichel en Pimiento Vamos. Entreambos candidatos no eran los favoritos a aventajar los comicios, en donde las encuestas y el termómetro en redes sociales posicionaban a Daniel Jadue (PC) y Joaquín Lavín (UDI) como los aspirantes con veterano posibilidades de cobrar las primarias y acontecer a la segunda reverso presidencial. Pero durante las últimas semanas, la red social de longevo interacción política, Twitter, fue dando avisos de que el clima político no estaba siguiendo esas lógicas, y que, por el contrario, la “foto electoral” que habían dejado las encuestas, con las caras de Jadue y Lavín, se estaban desdibujando para dar paso a una “instantánea digital”, con los rostros de Boric y Sichel.

Durante la campaña presidencial, Daniel Jadue casi quintuplicó las interacciones en Twitter respecto a su contendor, Gabriel Boric. Mientras que Joaquín Lavín igualmente superaba de forma sólido a sus rivales electorales. Pero las interacciones no siempre tienen una connotación positiva. Así lo manifestó el antropólogo social, investigador del Social Listening Lab de la Capacidad de Comunicaciones de la UC, Claudio Villegas.

“Los números de tipo likes son muy sensibles a los bots y a la trinchera. Osea si en el fondo yo dentro de Twitter tengo a mil o dos mil adherentes que son del Partido Comunista o la UDI que están dando like y atacando a los opositores, tendré una alta figuración. El punto es dónde está esa estructura de figuración”, sostuvo. 

La trinchera que sentenció a Jadue

“Cuando uno analizaba a Jadue se relacionaba específicamente con una trinchera fuerte en la que estaba el Partido Comunista y un mundo más alternativo que se había ido configurando a partir del estallido social y que se fue asociando a su candidatura. Eso de alguna manera hizo que se generara mucho ruido. Ahora bien, lo que termina sucediendo es que cuando Jadue comienza a aparecer en los debates, comienza a figurar con un tono más agresivo”. A partir de ahí se observan dos cosas: “Primero la gente se empezó a restar. Segundo, comenzó a suceder que ante el tono agresivo, sus adherentes comenzaron a atacar a cualquiera que lo criticara. Eso genera cosas muy interesantes en la dinámica política general. Si ya tienes un temor que no siempre es fundado en un candidato en específico, ese temor se empieza a fundar cuando interactúas con sus adherentes”, comentó Villegas. 

Como resultado -explica el investigador- la gentío comenzó a ver en Jadue el peligro, no en el comunismo. “Él pasó a ser el sujeto peligroso, produciendo (que el universo de personas que participaban de esa conversación) comenzaron a mirar al candidato de al flanco, quien tiene la habilidad de promover una imagen dialogante, metiéndose en los comentarios, tratando de suscitar conversación, lo que fue lo contrario a Jadue. Cuando medimos a Boric nos aparecía como el candidato con más diversificación, es proponer, muchos adherentes en mundos muy distintos”.

En ese sentido, el antropólogo enfatizó que la organización de Jadue y su equipo no fue la adecuada. En el fondo el candidato comunista hizo una logística de apelar al núcleo duro, a los adherentes ya consolidados en los que se calculó que eran aproximadamente 700 mil (equitativamente el número impreciso de sus votos), pero no calculó, dónde está el error, que con su postura agresiva que reafirmó su propio votante, movilizó al votante indeciso por Boric. En conclusión, Jadue no perdió votantes, hizo obtener muchísimos a Boric”, indicó.

“En el mundo de Apruebo Dignidad no hay un anticomunismo arraigado, no es que alguien diga ‘jamás votaré por un comunista’, no es el partido en sí, sino que es Daniel Jadue. No por nada Camila Vallejo se hizo trending topic cuando Jadue perdió la elección. Entonces esta es una derrota más de Jadue que del partido”, concluyó Villegas.

El pragmatismo de la derecha

El independiente Sebastián Sichel se metió por los palos y alcanzó 659.570 votos, un número que solo los más optimistas adherentes se imaginaban. Pero hubo varios factores en el que la masa del votante de derecha lo prefirió por encima de otros, generando gran deslizamiento en Twitter en los días previos de su alternativa.

“La índice que apoyaba a Sichel adentro de RN fue la que hizo que el mundo de derecha se envalentonara, empezara a conversar y se comenzara a promover ese candidato. Sichel interiormente del partido, aunque no se transmitió mucho en Twitter inicialmente, hizo que se comenzara una batalla colectiva exitosa que le dio una trinchera de fuerza. Esto hizo que en la UDI y en Evópoli miraran la candidatura de Sichel, ya que Lavín sistemáticamente comenzó a darse revés con su postura socialdemócrata que apuntaban al centro, pero cuando comenzó la campaña de las primarias, Lavín apuntó a su núcleo duro y se hizo conservador”, comentó Villegas.

Siguiendo esa rasgo, destacó que “si Lavín era el que podía ganarle a Jadue y de repente se comenzó a ver que se dio vueltas y vueltas, se volvió indefendible, llegó la reflexión de por qué va a ganar si no tiene consistencia en su discurso, entonces se inclinaron por el otro candidato que también podía ganar, el que ya estaba posicionado en los medios y que tenía ese refuerzo vertical, entonces los votantes se inclinaron por Sichel”.

En esa método de pragmatismo por parte del votante de este sector, Claudio Villegas detectó cuatro factores importantes que hizo que se inclinara la romana en atención del independiente Sichel. 

“Una es porque si ganaba Sichel podría tener más opciones de vencer en primera vuelta más que otro candidato de centro o centro izquierda. Lo otro es que Sichel representaba un voto de castigo hacia principalmente Lavín, quien se manifestó como socialdemócrata. Otra versión es inclinarse a esa opción por rechazo absoluto a las otras alternativas. Por otro lado, está el argumento económico detrás de Sichel, porque se representaba con el emprendedor, el promercado, con la gente que viene de abajo y que surgió”, manifestó.

Pero el pragmatismo y los movimientos políticos de Lavín no fueron los únicos factores que beneficiaron a Sichel, sino que asimismo fue el discurso que mantuvo durante su campaña que le permitió comprender votantes que no mantienen una posición ideológica clara.

“Sichel en el discurso decía soy independiente, soy emprendedor. Tiene la gracia de que es el típico candidato que dice que hay que hacer las cosas que están bien y dejar de hacer las cosas que están mal. No tiene un relato ideológico, sino más bien una credibilidad y una actitud. Esa misma actitud conciliadora que tuvo en los debates a pesar del mundo conservador detrás de él, pero eso no afectó porque tiene la etiqueta de independiente y que la gente que vota por ese mundo, no es un votante hiperinformado que le permita identificar que detrás de él estaban A,B y C, como si lo hace el votante de Jadue o de Boric”.

El votante indeciso marcó los resultados 

Tanto Boric como Sichel lograron un importante apoyo en los días previos a las elecciones con sus desempeños en los debates y el trabajo en la franja que les permitió establecer un decano posicionamiento que se evidenció en Twitter con trending topic, menciones favorables y encuestas decidoras. 

El periodista Daniel Matamala realizó cuatro encuestas en Twitter donde consultó por separado quiénes fueron los ganadores de los dos debates televisivos. La primera averiguación la realizó el 22 de junio, a unas pocas horas del término del primer debate de Pimiento Vamos, donde participaron 24.841 personas. Ahí Sichel y Briones consiguieron un 32% de las preferencias, Desbordes alcanzó un 24% y Lavín un 12%. En la segunda averiguación que realizó Matamala tras el segundo y postrero debate televisivo de Pimiento Vamos emitido el 12 de julio, Sichel logró imponerse con un 37%, lo siguió Briones con un 36%, en el tercer sitio estuvo Mario Desbordes con 16% y cerró la relación Lavín con 11%. En esta consulta participaron 38.839 personas.

Mientras que en la investigación realizada en el pacto Apruebo Dignidad, Boric se impuso cómodamente en ambas consultas. En la primera realizada el 23 de junio donde participaron 31.795 internautas, el candidato del Frente Amplio consiguió el 71% de las preferencias, mientras que Jadue alcanzó el 29%. En la segunda y última sondeo realizada en los primeros minutos del 12 de julio, Boric extendió ese beneficio al 77%. Por su parte, el contendor comunista logró el 23%. En aquella investigación participaron 62.441 personas.

En el caso de Boric, Claudio Villegas identificó esta preferencia marcada sobre todo en las últimas semanas de campaña, oportuno a la desemejanza de la izquierda. “En la izquierda existen muchos sectores que no necesariamente van con una bandera partidista. Esos votantes se inclinaron por un Boric que según lo estudiado era el candidato con mayor diversificación”.

En el disección respecto al pronunciamiento de Sichel, Villegas sostuvo que “todo el mundo que tiene esta identificación emprendedora con Sichel, es un mundo que típicamente rechaza hablar de política. Ellos van a ir a votar porque les interesa el país, pero no lo van a estar manifestando. Si bien ese núcleo existe, este núcleo centrista no permitió un posicionamiento con trending topic en primera instancia”.

A su vez, cree que su discurso fue “uno de los gatillantes de que tenga el voto que tuvo porque en el fondo, sí existe un mundo que no está representado en los partidos y que sí es un votante de derecha, es aquel mundo que quiere tener un país ordenado y que no lo molesten. El que quiere emprender, el que quiere ganarse las cosas por sus propios valores, por sus esfuerzos, sin que el Estado le venga a decir lo que tiene que hacer”.