La “invisibilidad” de Piñera: la estrategia del Gobierno para evitar conflictos con la UDI en materia constituyente

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Como en pocas ocasiones, el Presidente Sebastián Piñera prefirió no ser protagonista de un episodio de tintes históricos, como es el momento constituyente, el proceso político más importante desde el retorno de la democracia. La determinación, no pasó audacia de mostrar un nuevo perfil del dirigente de Estado, más rígido, y sino más proporcionadamente, un frío y simple cálculo: evitar desplegar todo lado interno en Pimiento Vamos, en particular con la UDI, ya que al hacerlo esto traería más agua al molino propio, que el suceder enarbolado las banderas republicanas.

La desafío de palacio es a mediano plazo, y consiste principalmente en acaecer lo más desapercibido posible, y de esta forma sujetar “la tormenta” que traería un triunfo de la opción Apruebo. La mejor guisa de salir jugando, opinas en La Moneda, es salir jugando con foco en el día 27 de abril -el día sucesivo del prebliscito- momento en que -apuestan-debería comenzar a darse “dorso la tortilla”.

La teoría que se impuso, y que ha enfrentado una positiva respuesta entre sus huestes, consiste en que si correctamente hoy el mensaje del oficialismo es confuso, considerando que hay sectores que apuestan por el Rechazo, y otros por el Apruebo, – a diferencia de la concurso que está alineada detrás del apruebo-, una vez triunfe la opción que pavimenta el camino en dirección a una nueva constitución, los papeles se invertirían, considerando el perico de miradas que existen en ese espacio de la izquierda chilena y del cual -opinan- deberían evidenciarse con fuerza sus contradicciones.

La teoría del Presidente Piñera, es en este caso, apoyada por el analista Axel Callís, quien explicó que “la oposición aparte de estar fragmentada, tiene una diversidad ideológica, política, cultural, social, planetaria, absolutamente diversa (…) la derecha tiene una unidad cultural cristiana, basada en una forma individualista de ver la vida que es completamente más pequeña y más coherente. Además, agregó que la elite de la derecha vive toda en una misma parte. La gran fortaleza que tiene la derecha” es su homogeneidad cultural”, apuntó.

Uno de los factores que llevó a La Moneda a fraguar su “invisibilidad” en materia constituyente, encuentra sustento en la pelea fría que existe al interior del oficialismo, en donde la opción por el rechazo, destacado por el sector conservador, pesquisa estrangular a la opción Apruebo,  que encuentra a varios simpatizantes interiormente del propio Gobierno.

La famosa “política de la prescindencia” fue el resultado de una exigencia impuesta precisamente por los sectores más conservadores de Pimiento Vamos, a tal punto que, hasta hace poco, pusieron en duda concretar el compromiso de aguantar a sitio una campaña de décimo ciudadana como refleja de una democracia sana. La duda emanó del temor a que cualquier “color o palabra”, fuera mal interpretada por la UDI. El número miedo, reconocen en La Moneda, fue uno de los factores que debilitó la posición republicana.

Al interior de la casa de Gobierno aseguraron que el Mandatario lo que más quiere es “evitar una batalla al interior del gabinete”, ya que estaría plenamente consciente de lo que significaría esta contienda a semanas de que se inicie marzo, el mes más difícil para Piñera desde octubre del año pasado.

La cruzada declarada entre los presidentes de la UDI y Renovación Doméstico -Jaqueline van Rysselberghe y Mario Desbordes- ha llevado a que los ministros del junta revisen una y otra vez cada una de sus palabras y respuestas en una eventual entrevista o punto de prensa, pues tienen interiorizado que cualquier paso en mentiroso, puede echar por tierra la “tensa calma” que se vive en la sucursal.

En Palacio el mensaje fue ilustrado con claridad, y se tomó nota del tono poco conciliador de la ministra de Educación, Marcela Cubillos, quien en una entrevista salió a “equilibrar la desobediencia”, en la que habían incurrido los ministros de Vivienda, Cristián Monckeberg y de Hacienda, Ignacio Briones, quienes habían dejado en claro que su posición era a merced del Apruebo.

Este tablas de crispación interna -comentaron en el Ejecutor- hizo que hasta al menos el vieres 14 de febrero, el Gobierno no tuviera claro si le iba a dar el pasado bueno o no a la promesa de resistir a delante la campaña informativa. Para salir de la emboscada algunos miembros del comité político sostuvieron incluso que, estando en marcha la campaña de información del Servel, más las notas y reportajes que se publican diariamente, sería innecesaria la inversión del Ejecutor en la materia y que podría considerar como cumplida la primera etapa de información a la sociedad. Días posteriormente, se pensó mejor y finalmente se decidió por sacar delante el compromiso, aunque hasta el día de hoy, no se sabe del inteligencia, compra, ni formato de la misma; menos el mensaje. Con esto el Gobierno confirmó su valentía de ausentarse del entusiasmo que  pudiera acontecer provocado a otras administraciones el momentum constituyente que se vive en Pimiento.

El timorato interpretar de parte del Gobierno -supeditado a la amenaza de los actores más conservadores-  se puede ilustrar en un caso en particular. Si perfectamente, se puede encontrar en varias de las vocerías de Palacio un llamado a participar del plebiscito, este escasamente se relevó en la voz de la primera autoridad del país, una valor estratégica a todas luces, y que sirve como respuesta para todos. Vale sostener, por una parte, se cumple con el llamado a la décimo; pero por otro, no se irrumpe en la memorándum política con el mismo.

Fuentes al interior de la UDI, aseguran que son dos los personeros que estarían cumpliendo la faena de fiscalizar a La Moneda, y que han calificado de efectivas considerando, que más allá de “una u otra entrevista”, institucionalmente la prescindencia no se toca. Tal es el caso de la presidenta, Jaqueline van Rysselberghe, y el histórico senador, Juan Antonio Coloma, de quien -aseguraron- ahora, sin Andrés Chadwick trabajando en el corazón del ejecutor, “ha logrado un mayor protagonismo e influencias en el círculo más cercano al jefe de Estado”.

Para el vicedecano de la Universidad del Crecimiento, Rodrigo Arellano, la determinación del Gobierno es actos. “Creo que es demasiado importante en este minuto, mostrar fortaleza y unidad, y hemos visto que, tanto en la Concertación como el Gobierno, ha generado quiebres que han sido relevantes. Piñera con esta decisión lo que busca es alejar cualquier tipo de riesgo y quiebre dentro de su propio gabinete”.

Más allá de estar de acuerdo o no con la organización, el abogado del dominio legislativa de la Fundación Jaime Guzmán, Emiliano García, fustigó al Ejecutor, apuntando que no habría cumplido con su promesa.”El Gobierno ha manifestado de diversas formas su preferencia por la opción del “Apruebo”, lo cual evidentemente representa un problema porque el Ejecutor debe ser un avalista imparcial del proceso constituyente, más que un activo promotor de una alternativa u otra.”