La voltereta de la Universidad Mayor: tras fustigar la gratuidad, el plantel ahora pide sumarse al sistema

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Pese a formular en el pasado fuertes críticas a la gratuidad de la educación superior impulsada durante el gobierno de Michelle Bachelet, el rector de la Universidad Decano, Rubén Covarrubias, anunció que el plantel pidió al servicio de Educación sumarse al sistema a partir de 2021.

En entrevista con El Mercurio, el normativo explicó así el letra que dio la casa de estudios: “Esto es realismo puro. La universidad tiene que reinventarse y tiene que mirar la efectividad”.

Encima, acotó que se trató de una audacia que cataloga de “súper compleja, porque para nadie es un misterio que fuimos fuertes detractores de la ley”.

Cuando se puso en marcha el sistema, la Universidad Anciano cumplía con todos los requisitos para sumarse a la gratuidad. Sin secuestro, el plantel optó por no hacerlo argumentando posibles pertenencias financieros y encima el temor a una “intervención del Estado” en su operación. “Ponía en riesgo nuestro proyecto educativo, cuya calidad ha sido acreditada y reacreditada tanto en Chile como en Estados Unidos”, argumentaba el rector Covarrubias en esa época.

Covarrubias explica que si admisiblemente sigue considerando que la gratuidad es “una ley invasiva” y que “se corre el peligro de que se complejice la oficina de cada institución, producto de las tentaciones de los gobiernos de turno”, hay razones de fondo que obligaron a la casa de estudios a retractarse de su determinación original.

Dos de estos factores son el estallido social y la pandemia, explica Covarrubias. “El país es distinto a raíz de estos hechos, se empobreció: retrocedió al menos 20 años en su situación económica”, sostiene. Y ese impacto se hizo más evidente en el alumnado proveniente de establecimientos municipales y subvencionados. “Esas familias se han trillado empobrecidas en su conjunto y no tiene ninguna posibilidad futura de poder seguir realizando el esfuerzo crematístico que efectivamente requiere para una universidad privada no gratuita”, añade.

En una comunicación interna al estudiantado, el rector explica que “esta osadía la adoptamos luego de intensos y responsables descomposición, y confiados en que hemos preparado el camino para que esta política pública represente el impulso necesario para transformarnos en una de las mejores universidades del país (…) adicionalmente es una muestra de empatía y comprensión con el 55% de nuestros actuales estudiantes, quienes hoy calificarían para optar al beneficio”.