Llevan 68 años juntos y él la visita desde la ventana del asilo debido a la pandemia

0
48

Encima de las complicaciones de lozanía y económicas, la pandemia por covid-19 ha traído un agonizante problema: Separarse de las personas que uno ama. Ahora imagina la desesperación que deben advertir aquellos que han compartido 68 abriles con alguno. Por fortuna siempre hay una forma de retornar a encontrarse, aunque sea a través de la ventana de un hospital, como lo hace Xavier Antó, un castellano de 90 abriles.

Xavier conoció a Carmen Panzano en 1953 y dos abriles a posteriori, decidieron casarse. Adicionalmente, son de esas parejas que positivamente se unieron “hasta que la muerte los separe”, porque en 68 abriles de relación de pareja quia se habían separado, hasta que llegó la pandemia. Carmen, de 92 abriles, vive en un hospicio porque padece Alzheimer, pero desde marzo del 2020, adecuado a la pandemia, le prohibieron las visitas a su marido.

En España continúan las restricciones en asilos y hospitales, sobre todo con adultos mayores por tratarse del sector de longevo peligro, y aunque Carmen y Xavier ya están vacunados, todavía no les permiten estar cerca. Sin requisa, eso no los detiene, pues han decidido que pueden hallarse a través de una ventana del orfanato, a donde el enamorado acude a pasarse al acto sexual de su vida y compartir unos momentos.

Al inicio de la pandemia, el personal del hospital les ayudaba a tener una videoconferencia dos o tres veces por semana. Posteriormente colocaron una mampara para que pudieran hallarse un día a la semana por 30 minutos. Sin confiscación, Xavier dice que lo mejor ha sido la ventana porque puede ir el día y a la hora que quiera, así que es mucho más obediente estar juntos.

A través del cristal, este hombre le puede mandar besos y hacer como si se tomaran de la mano, lo que es un rostro muy romántico y nos demuestra lo bello del bienquerencia cuando se comparte en pareja durante más de medio siglo. Adicionalmente, nos enseña que a pesar de lo complicado de la situación, siempre hay una guisa de demostrarle a los demás cuánto los queremos.

La pareja se ve hasta cuatro veces a la semana y Xavier aprovecha para mostrarle fotos de sus nietos en su celular, así como para decirle que la extraña. Por supuesto que el contacto físico es importante, pero por lo pronto, habrá que esperar más para hacerlo. Mientras tanto, este enamorado abuelito asegura que seguirá acudiendo a la ventana “hasta que el cuerpo aguante”. Esperamos que sea por mucho tiempo más.