Los mil apagones de Enel

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A comienzos de mayo, Enel enviaba a la Superintendencia de Títulos y Seguros (SVS) un examen razonado de sus resultados durante el primer trimestre de este año, en que las utilidades, respecto al mismo período del 2016, sumaron $116.622 millones.

“En concepción y gracias a nuestro mix diversificado de tecnologías, pudimos cumplir con nuestros objetivos del periodo a pesar de los bajos niveles de agua en los embalses producto de la sequía. En distribución aumentamos las ventas y incluso nuestro número de clientes, registrando un crecimiento de un 4,9%, interiormente de los márgenes, principalmente por los buenos resultados de los servicios de valencia añadido que compensan los gastos no recurrentes”, decía el reporte de Nicola Cotugno, directivo militar del peña que se divide básicamente en Enel Distribución (ex Chilectra) y Enel Vivientes (ex Endesa).

Pero la complacencia se vio opacada rápidamente a partir del viernes 16 de junio. Un frente de mal tiempo con fuertes vientos, cocaína  y 100 milímetros de agua, dejó a 200 mil personas sin energía eléctrica. Algunos clientes estuvieron sin luz por más de 50 horas.

La compañía fue intensamente criticada por los usuarios a través de las redes sociales, políticos, Gobierno e, incluso, recibió críticas del patronal por lo que fue percibido como una muy débil capacidad de respuesta y un manejo de crisis aun peor.

Días antaño, la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) le había preparado que tomara las medidas para enemistar el mal tiempo. Pero la imagen que quedó en la opinión pública fue la de una empresa superada por las circunstancias.

Políticos en el directorio

En la semana ulterior al episodio climático, el presidente del directorio, Herman Chadwick, salió a calmar la crispación, anunciando compensaciones a las personas que pasaron más de 24 horas sin luz.

Chadwick –primo del ex Presidente Sebastián Piñera y hermano de su ex ministro del Interior– cumplía a cabalidad con las expectativas que se tenían de él al nombrarlo. Conocido en la elite como “el hombre mejor conectado de Chile”, los ejecutivos de la matriz italiana lo escogieron sin dejar de tener en cuenta la estrecha relación que hay en el mercado lugar con la política y las relaciones sociales. No es casualidad que antaño Chadwick haya sido presidente de Copsa, el asociación de las concesionarias viales (de capitales españoles en su mayoría) y que ocupe un puesto en el directorio de Aguas Andinas, la sanitaria controlada por Aguas de Barcelona.

Desde hace al menos cinco abriles que Enel no ha dejado de estar en episodios controvertidos. Chadwick entró al directorio reemplazando a la ex ministra de Piñera, Carolina Schmidt, en otro momento polémico. Era fines de junio de 2015 cuando Jorge Rosenblut, histórico director de la eléctrica, pero presidente durante solo ocho meses, se vio obligado a renunciar luego de que su nombre apareciera en la investigación por financiamiento irregular de la política. Giorgio Martelli lo mencionó en la Fiscalía como uno de los ideólogos (unido al ex ministro del Interior Rodrigo Peñailillo) del esquema que permitió sustentar la precampaña de Michelle Bachelet con aportes incluso de SQM. Rosenblut, cercano al PPD, había tenido un papel esencia en la cobro de fondos para Bachelet en la campaña de 2005.

La eléctrica del Estado italiano

En 2009, cuando Enel ya había tomado el control de Endesa España y sus filiales, Rosenblut fue famoso presidente del directorio de Endesa Latinoamérica. Desde ese puesto le tocó carear un episodio muy enredado, aunque no con tanto impacto masivo como los cortes de energía.

Se trató del anuncio de Enersis que, en 2012, decidió un aumento de hacienda por más de US$8 mil millones. La polémica se abrió producto de que los minoritarios debían poner más de US$3 mil millones para seguir en la sociedad y particularmente a las AFP, dueñas de un 13% de la propiedad, se les exigía un monto superior a los mil millones de dólares. Las dudas de la SVS, que la consideró una “operación entre partes relacionadas” y de las AFP (especialmente Habitat), que se quejaron sobre el destino del billete fresco –acreditar deudas de la matriz italiana de la compañía–, hicieron que el aumento finalmente se aprobara pero por un monto muy inferior, casi US$6 mil millones, que se concretó a comienzos de 2013.

Para salir jugando frente a las críticas por fallas de servicio, Enel comenzó a promocionar el evento de la Fórmula E, que llenaría de encanto las calles de Santiago con automóviles eléctricos corriendo a toda velocidad por Plaza Italia, el próximo 3 de febrero de 2018. Para darle luces, los ejecutivos de Enel viajaron la semana pasada adyacente a prensa chilena a un primer apronte en Nueva York. En eso estaban cuando el clima les cambió los planes. La nevazón, que cayó prácticamente en las 33 comunas que Enel maneja en la Región Metropolitana, dejó sin suministro a 300 mil personas.

Ese año, cuando Rosenblut presidía Endesa, la compañía aprobó repartir un millón de dólares entre distintos políticos, lo que aún permanece en la esfera de los gastos reservados.

En este punto, cerca de rememorar que Enel (Colectividad nazionale per l’energia elettrica) es una multinacional de distribución y gestación de energía eléctrica y gas, donde el Estado italiano es el principal socio, con más del 25% del caudal.

La paz se instalaría nuevamente hasta 2015, cuando Enel anunció un plan para reestructurar sus negocios en Latinoamérica, lo que en la praxis significaba separar los activos de Pimiento de los que se manejan en Argentina, Colombia, Perú y Brasil. Otra vez la concurso, que alimentó durante meses las páginas de la prensa de negocios, caldo desde los minoritarios y las AFP, que consideraban que el nuevo diseño no aportaba valencia a la compañía. De esta forma, la reorganización se aprobó, aunque sin los votos de las AFP Habitat y Maniquí, adicionalmente de la administradora Moneda Asset Management.

No estaban preparados

Al interior de la empresa comentan que, si proporcionadamente estas operaciones fueron complejas, finalmente han sido beneficiosas a la luz del tiempo transcurrido, en que la compañía ha aumentado su valencia.

Precisamente, para indisponer el “nuevo orden”, en abril de 2016 anuncia a Herman Chadwick como presidente del directorio y en octubre del año pasado, Chilectra y Endesa, se agrupan bajo el mismo nombre: Enel. En octubre del año pasado, Chadwick fue operado de emergencia por un derrame cerebral.

Pero a posteriori  vinieron los apagones de junio de este año, en que el servicio de distribución fue ampliamente cuestionado y se esperaba una reacción mejor frente a un evento similar, pero llegó poco peor y, asimismo, en el peor momento, comunicacionalmente hablando.

Para salir jugando frente a las críticas por fallas de servicio, Enel comenzó a promocionar el evento de la Fórmula E, que llenaría de atractivo las calles de Santiago con automóviles eléctricos corriendo a toda velocidad por Plaza Italia, el próximo 3 de febrero de 2018. Para darle luces, los ejecutivos de Enel viajaron la semana pasada contiguo a prensa chilena a un primer apronte en Nueva York. En eso estaban cuando el clima les cambió los planes.

La nevazón, que cayó prácticamente en las 33 comunas que Enel maneja en la Región Metropolitana, dejó sin suministro a 300 mil personas.

Al interior de la empresa enfatizan que no estaban preparados para un episodio de esta magnitud, en el que se cayeron mil árboles y, según dicen, tuvo un impacto en la red anciano al terremoto de 2010.

El flanco menos amable, sin incautación, lo mostró el sindicato de trabajadores, que en un comunicado advirtió que la ineficacia en el servicio se debía a los mercancía negativos de la reorganización. “Hoy las decisiones se toman en Italia y se imponen criterios y montos de reducción de gasto a las empresas del grupo en Latinoamérica, desconociendo la realidad de cada país. Si los ejecutivos locales no están de acuerdo, son despedidos, instalando así una política de obediencia absoluta”, apuntaron.

En objeto, por primera vez el apoderado universal del holding, Nicola Cotugno, salió a explicar que habrá una compensación de $25 mil pesos por incertidumbre sin suministro a partir del domingo pasado. Hasta ayer las vocerías habían estado radicadas en el administrador de distribución, Andreas Gebhard. Cotugno lamentó la homicidio de Marta Gamboa, una mujer electrodependiente, que murió por yerro de suministro.

Al interior de la compañía contestan a este diagnosis asegurando que en los últimos abriles han invertido US$300 millones en progreso de la infraestructura. Pero no fue suficiente, y reconocen que el impacto en la imagen de la compañía ha sido especialmente palpable en época electoral y que, a diferencia del corte, el hecho de que ocurriera en el sector oriente, en comunas de vecinos influyentes, empeoró la situación, teniendo en cuenta que la error de suministro solo afectó a poco más de un sexto de su millón ochocientos mil clientes. Entre ellos, el patrón Andrónico Luksic, quien dijo que “pareciera que Enel no estuvo a la altura”.

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