Maestra en Estados Unidos no consigue trabajo en ninguna escuela por ser demasiado sexi

0
96

En estos tiempos resulta difícil encontrar trabajo para cualquiera, en singular si eres sexi, blanca, inteligente y ganas metálico en OnlyFans. Falta que ver con las viejas trabas de ser atezado o morena, insuficiente, no conocer inglés, no tener estudios suficientes o los diez mil abriles de experiencia para satisfacer el perfil de una empresa.

Amy Kupps, la maestra que fue despedida de una secundaria en Estados Unidos tras descubrirse que tenía una cuenta de OnlyFans con contenido para adultos, ahora se queja de que no encuentra trabajo por ser muy sexi.

A pesar de tener muy buenos ingresos por su contenido para adultos, la exmaestra de Historia investigación un empleo más estable que le proporcione seguro médico y la haga notar que trabaja en lo que estudió, pues se considera una persona inteligente.

Sin incautación, Amy ha notado en sus recientes entrevistas de trabajo que pone muy nerviosos a los encargados de Bienes Humanos con sus pechos prominentes y que por eso la declaran como no calificada para los puestos a los que aspira.

Ser tan sexi siempre fue un problema para mí. Pero ahora tengo tanta confianza en mí misma que soy demasiado intimidante.

Amy declara favor notado signos de excitación en los entrevistadores y excesiva sudoración que delataba que se encontraban nerviosos delante su presencia provocadora, segura y sensual. En una agencia de carros le cortaron la entrevista y le recomendaron que mejor se dedicara al modelaje.

Fui a una entrevista para un trabajo en una tienda y el director me hizo ir a su oficina. Cuando me senté, noté que se puso nervioso. No dejaba de mirarme el pecho y la cara. Adicionalmente, sudaba y temblaba llamativamente, no podía pensar en preguntas para hacerme. Pidió permiso, se retiro unos segundo y al regresar, terminó la entrevista de forma abrupta.

Pero todo sobrepasó los límites cuando uno de los empleados, por estar observándola, estrelló un Mercedes Benz de un cliente contra un portón. Amy se decepciona de que la juzguen por su apariencia y lamenta los pertenencias que causa su escultural figura durante las entrevistas de trabajo.

Pero, con todo y las dificultades que le causa ser tan sexi, Amy piensa aumentarse el estatua todavía más y alcanzar a la talla 34FF. Quién sabe cuándo acabe la tragedia sindical de esta maniquí que anhelo algunos cientos de miles de dólares en OnlyFans, pero tiene que memorar que: “Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana”.