Mañalich el terrible: el cuestionado manejo de la crisis sanitaria del protegido del Presidente Piñera

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Han pasado dos semanas desde que se diagnosticó el primer caso de COVID-19 en el país y, declarada la Período 4 del virus, ya se superó la barrera de los 200 contagiados a nivel doméstico. El Gobierno ha cerrado las fronteras, suspendió las clases de nivel escolar y estableció protocolos que priorizan el teletrabajo para la población de anciano peligro en los servicios públicos. Medidas que no solo han sido tomadas de forma tardía, por lo que se ha cuestionado fuertemente el débil manejo de la crisis sanitaria por parte de la despacho piñerista, sino que encima fueron resistidas por el ministro de Sanidad, Jaime Mañalich, precisamente la figura que designó el Presidente para hacerse cargo de la situación.

El secretario de Estado ha tenido más de un desencuentro durante la última semana con alcaldes, parlamentarios y especialistas del mundo de la salubridad. Muy en su estilo “confrontacional y llevado a su idea”, que le reconocen sus cercanos, durante el fin de semana emplazó a cuanto corregidor propuso que se cancelaran las clases, cuando el país aún estaba en Etapa 3 y ya se sabía que el distanciamiento social es la mejor útil para frenar el contagio. Mañalich “se convirtió en un troll de Twitter”, según comentaron desde Palacio, ya que no solo rebatió desde su cuenta personal a distintas personalidades del mundo manifiesto y ciudadano que lo criticaron o emplazaron, sino que encima los bloqueó, lo que incluyó a la analista política Marta Lagos.

Fuentes de La Moneda afirmaron que Mañalich escogió “a dedo” al Comité de Expertos, el mismo que recomendó no suspender las clases, idea que fue descartada públicamente, el domingo, por el propio Presidente Sebastián Piñera. Una “quitada de piso” que le habría dolido proporcionado a Mañalich, considerando que su figura y manejo de la crisis ya estaban siendo flancos de críticas al interior de Pimiento Vamos, las que habrían generado telefonazos el día lunes a los parlamentarios que esbozaron públicamente sus discrepancias.

Llamados de atención que se habrían hecho extensivos a varios alcaldes y alcaldesas del oficialismo, quienes –según personeros de Pimiento Vamos– “han sido los verdaderos líderes del proceso, pues Mañalich se ha visto completamente opacado”. Poco que –según cercanos al secretario de Estado– tendría dando vueltas en círculo a su equipo ministerial, ya que el objetivo era que el encargado de dicha cartera fuera quien “concentrara toda la responsabilidad política del Gobierno”.

Aunque en un principio se pensó que el Presidente nombraría a un delegado presidencial encargado de dirigir la logística para afrontar la crisis, la idea habría quedado totalmente rechazada, ya que –de acuerdo a cercanos al Mandatario– este solo tendría la confianza política en Mañalich. “Si hubiera sido otro, tendría al Presidente encima del tema todo el rato, sin saber especificidades técnicas”, aclararon desde Pimiento Vamos.

Se suman las críticas que ha tenido la logística contra el Coronavurus en el mundo de la salubridad, en el cual el ministro no tiene muchos aliados, considerando que renunció al Colegio Médico (Colmed) cabal antiguamente de ser expulsado por el organismo. Y una figura que estaría generando “una importante molestia” en Mañalich sería la de la presidenta de Colmed, Izkia Siches, quien ha acabado concentrar una entrada validez política y social, adyacente a una notoriedad en los medios de comunicación: ha encabezado ronda de reuniones con  los partidos políticos, la mesa social y ha obligado medidas de veterano aislamiento para la población.

Las críticas al manejo de Mañalich asimismo se han generado en otros órganos colegiados del ámbito de la lozanía, como el Colegio de Enfermeras, el que el lunes 16 emitió un comunicado en el que solicitó, una vez más, ser integrado en los espacios de preparación de la organización por el COVID-19, aludiendo a que son “la primera línea” de contención del Coronavirus.

Eso no es todo. Al ministro todavía se le ha extenso un lado interno en el Minsal, sus propios trabajadores han denunciado que hasta el martes a mediodía aún no se tomaban medidas para aislar a los funcionarios y las funcionarias de los segmentos de peligro frente a el Coronavirus. Es más, en una carta enviada al ministro por la Afuminsal, se destacó que el  lunes y “tras presiones gremiales”, el Minsal debió cerrar la sede del Compin de Huérfanos con Mac Iver, donde se presentaron 16 casos de funcionarios con Coronavirus.

En el Servicio de Lozanía reconocieron que la figura de Mañalich “viene desmejorada hace tiempo” y recordaron que fue objeto de funas luego de que asegurara que Pimiento tenía el mejor sistema de lozanía del mundo, por lo que no se explican cómo el Presidente Piñera dejó a “alguien con tan poco manejo político a cargo de una pandemia”. Críticas que se dan igualmente desde el seno de Pimiento Vamos, en donde aún recuerdan “el mal timing del ministro” cuando antiguamente de tiempo deslizó que se debería suspender el plebiscito delante la posibilidad de que el COVID-19 llegara al país.

El protegido

Pero a pesar de los constantes cuestionamientos y bajos números en las encuestas del ministro Mañalich (un 80% de rechazo en sondeos), en el oficialismo no causó extrañeza que el Mandatario dejará toda la responsabilidad de la crisis por el coronavirus en sus hombros. Es que, según personeros de Gobierno, el ministro de Salubridad es uno de los miembros más leales que tiene el Presidente Sebastián Piñera en su gobierno ministerial. En castellano puro, un agradecido piñerista, parte de su círculo de confianza.

Mañalich fue durante abriles el médico de lugar de honor de la clan Piñera-Morel y exdirector de la Clínica Las Condes, mientras el hoy Presidente era uno de sus accionistas, tiempo en el cual construyeron una “profunda y fiel amistad”, afirmaron desde el Gobierno.

Una relación que lo ha dotado de cierta inmunidad política, que lo ha protegido desde el primer mandato de Piñera, cuando asimismo encabezó la cartera de Vigor. Aún es recordada la frase con que el ministro increpó a un periodista de El Mercurio por una supuesta campaña en su contra: “Yo te digo una cosita, conmigo no se tontea. La protección que tengo es tan fuerte”, afirmó Mañalich en el año 2013.

Pese a que el ministro se disculpó y que la entonces vocera, Cecilia Pérez, salió al paso diciendo –en broma– que se refería “a una protección divina”, varios personeros del oficialismo consideraron el hecho en ese momento como una ostentación pública del poder que tenía Mañalich, “no solo en el Gobierno, sino que sobre el propio Presidente”. Poco que no ha cambiado con los abriles.

Pocos se atreven a destacar públicamente las debilidades del ministro, quien –según precisaron en Palacio– “se manda solo”, un poder que le permite, agregaron, chillar la atención a algunos de sus pares en el recibidor que le habrían expresado su disconformidad con sus decisiones y enfoques. De hecho, fuentes de Gobierno afirmaron que ese habría sido el caso el fin de semana con el ministro de Educación, Raúl Figueroa, y el titular del Interior, Gonzalo Blumel, quien le habría hecho presente que él estaba de acuerdo con la propuesta de los alcaldes de suspender las clases por un plazo de 14 días.

En La Moneda insistieron en que nadie se atreve a discutir la visión del ministro y que, a pesar de que se han hecho amplios esfuerzos por convocar a especialistas y políticos de todos los sectores ligados al ámbito de la sanidad para carear la crisis sanitaria provocada por el coronavirus, el carácter “autoritario” de Mañalich no permitiría “una batalla distinta a la que él quiere”.

Otra figura

En medio de esta discusión por el desempeño del Gobierno y del ministro Mañalich, han surgido voces que apuntan a que es necesario impulsar otra figura para liderar el proceso.

Aunque en un principio se pensó que el Presidente nombraría a un delegado presidencial encargado de dirigir la organización para afrontar la crisis, la idea habría quedado totalmente rechazada, ya que –de acuerdo a cercanos al Mandatario– este solo tendría la confianza política en Mañalich. “Si hubiera sido otro, tendría al Presidente encima del tema todo el rato, sin saber especificidades técnicas”, aclararon desde Pimiento Vamos.

Otra opción que ha surgido es la institución de un Comité de Expertos, pero no de asesor, sino que resolutivo, que integre las distintas dimensiones de la sociedad civil, con técnicos, especialistas y políticos ligados al ámbito de la sanidad y la epidemiología. Una figura similar a la propuesta por el Colmed este lunes en La Moneda, pero que, de concretarse, sí o sí estaría liderada por Mañalich, ya que la idea sería alinear las voces más disidentes tras el liderazgo del ministro.

En la examen, se cuadraron con la propuesta de Izkia Siches. El diputado miembro de la Comisión de Vigor, Miguel Crispi, señaló que hay una falta de tener un víscera coordinador que sea más amplio que el Ejecutor: “Me parece evidente, después de cómo el Gobierno ha manejado las vocerías y ciertas decisiones los primeros días de esta crisis que está recién empezando. Por eso me parece prudente y sensata la propuesta del Colegio Médico, de tener un consejo más amplio que le dé cierta tranquilidad a la población de que la política no está cruzada con la decisión sanitaria”.

Una propuesta, aseguraron, de la que no estaría muy convencido el ministro de Salubridad, quien preferiría prolongar reuniones por separado con los mismos actores, pero que la valor final fuera solo de él.

A pesar de las opiniones en privado, en el oficialismo han ido cerrando filas frente a la figura de Mañalich, Consultados varios parlamentarios de Pimiento Vamos, insistieron en que “no hay que cambiar de vocería a medio camino”. La diputada RN, Ximena Ossandón, aseguró que “dado que es una situación compleja, es muy importante que sea liderado por una persona . En este caso el ministro de Salud, claramente apoyado por los mejores especialistas y quienes puedan aportar. Hay mucho temor producto de las diferentes vocerías, eso crea incertidumbre y desorden. Pienso que no son tiempos para los cálculos políticos, sino que entre todos debemos reforzar el liderazgo del ministro para darle tranquilidad y guía a la ciudadanía. Me parece que hoy más que nunca hay que aportar”.