Matrimonio Gay: la “bomba igualitaria” con la que el Presidente Piñera hizo detonar el corazón conservador de Chile Vamos

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Las expectativas no eran altas. Desde el oficialismo señalaban previamente que se conformarían con poco: señales claras para el electorado de la centroderecha como lo es la reactivación económica y seguridad, más allá de uno u otro seña, que se entendía podía exceder el beneficio, considerando que se trataba de la última Cuenta Pública del Presidente Sebastián Piñera, a nueve meses de dejar La Moneda. Muchos tenían las fichas puestas en las ayudas sociales y en que, tras esta Cuenta, se iniciara un nuevo tiempo en el oficialismo, para intentar terminar el Gobierno reconciliados.

Sin secuestro, el sorpresivo anuncio de la aprieto al plan de boda igualitario logró poco que parecía ficticio: escudriñar aún más el ya confuso momento que vive el oficialismo tras la estrepitosa derrota electoral sufrida en las últimas megaelecciones de los días 15 y 16 de mayo. De esta guisa, si el Mandatario había ingresado al hemiciclo en medio de una soledad política evidente, su retiro fue en calidad de huérfano.

Lo aludido, porque, rompiendo toda expectativa y tradición de una Cuenta Pública, el oficialismo, de forma inédita, prácticamente igualó el tono de las críticas realizadas por la concurso. En anteriores instancias los partidos de gobierno se encargaban de aplaudir anuncios y defender el discurso, marcando una resistente distancia con los partidos opositores. Poco que en esta ocasión no ocurrió, siendo muy pocos los que optaron por revestir al Primer Mandatario. De hecho, es la primera vez en que las protagonistas son las críticas del mismo sector del Presidente y no las de sus adversarios políticos.

“Es tiempo del matrimonio igualitario”, dijo el Cabecilla de Estado, al hacer este anuncio relativo a un esquema presentado en el segundo Gobierno de Michelle Bachelet. “Pienso que debemos profundizar sobre el valor de la libertad, incluyendo la libertad de amar y formar familia con el ser amado. Y también, el valor de la dignidad de todas las relaciones de amor y afecto entre dos personas”, fue parte del discurso, que tuvo el huella de verdadera “bomba igualitaria” en el corazón de sus aliados más conservadores.

Y es que, en su intento por forzar la inscripción de un representante a “su medida”, volvió a cometer un error político de gran magnitud. Porque, aunque parezca difícil de creer –como lo señalaron desde el propio Pimiento Vamos–, logró destapar un lado más con su sector. Esto, considerando que la discusión sobre el connubio sodomita no se encontraba en la memorándum pública, nunca fue parte de su programa oficial –ni tuvo un relato previo– y parecía un tema cerrado entre los parlamentarios del oficialismo.

De esta forma, el Presidente Piñera volvió a acogerse a una actos de la que ya había sido listo desde Pimiento Vamos, y que se había instalado como uno de los ítems de una larga repertorio de razones que explicaban la desafección que ha traumatizado la última etapa de su sucursal, relacionado, precisamente, con no socializar los anuncios y hacerse “de la agenda de la izquierda” “o bailar al ritmo que le toca la oposición”, como le han reclamado insistentemente.

En La Moneda, en tanto, reconocieron que este anuncio se incluyó al final y que solo su círculo más cercano estaba al tanto de la valor, y por eso es que las primeras versiones del discurso que rondaron no incluían dicha medida. En Palacio aseguraron que ni siquiera todo el salita estaba al tanto y que solamente algunos secretarios de Estado se enteraron minutos antiguamente de que comenzara la Cuenta.

Una separación que puede terminar en divorcio

Sabido es que el tema del himeneo igualitario es uno de los de longevo complejidad al interior de la derecha, y que en el inicio de su mandato ya había generado roces entre Evópoli y la UDI, y la venia de La Moneda de ponerlo en tabla. Por eso es que el anuncio cayó como bala y profundizó fisuras en la coalición de Gobierno. Tanto en Renovación Doméstico como en la UDI reconocieron que no tenían idea de este anuncio y que fueron sorprendidos, negativamente, por su propia distribución.

Y si acertadamente han existido varias diferencias de forma y en proyectos específicos, pocas veces la UDI ha dejado la vericueto defensora del Gobierno y se ha sumado a los dardos. El quiebre precursor similar a este fue cuando el Presidente Piñera anunció el pestillo del penal Cordillera, que albergaba a condenados por delitos de lesa humanidad, lo que generó en ese tiempo, año 2013, una dura controversia interna, en la que todavía varios acusaron que no socializó el tema con anticipación. Igualmente, cuando ese mismo año, en la conmemoración del moretón de Estado de 1973, habló de los “cómplices pasivos” de la dictadura, a sabiendas de que en su coalición existían varios personeros que colaboraron codo a codo con el dictador Respetable Pinochet. La molestia, adicionalmente, se intensifica en la UDI porque sienten que esto afecta directamente a su candidato presidencial, Joaquín Lavín, que es el único que ha reforzado su idea de que el casorio es solo entre un hombre y una mujer. De hecho, los demás abanderados valoraron el anuncio.

La molestia flagrante en Pimiento Vamos pasa por tres puntos. El primero es el rechazo que genera el coyunda marica en algunos sectores más conservadores de la derecha, que se han plantado públicamente en contra. El segundo es el coeficiente sorpresa, que el Presidente no les avisara sobre este anuncio ni les diera luces, y que esa sensación de ninguneo que han pronunciado desde RN se profundizara en esta pasada. “No nos consideró” o “nuevamente el Ejecutivo nos ignora y nos deja como irrelevantes”, dijeron algunos en el liga. El tercer punto tiene que ver con la yerro de sensibilidad política que le asignan y la burla que manifestaron algunos parlamentarios oficialistas, que sintieron que el Presidente “se farreó la oportunidad que tenía” de hacerse cargo con fuerza de las ayudas sociales por la pandemia, para “salir mejor parado” de las críticas inevitables que iba a tener la Cuenta Pública. “El énfasis debió haber sido otro cuando tenemos ollas comunes en el país. Es un poco desconcertante”, admitió un diputado.

Durísimo fue el diputado de la UDI Guillermo Ramírez, quien subrayó la recaída que para su sector tuvo este anuncio, pues el Presidente sabe las diferencias internas sobre el tema. “Es grave que haya ocultado este anuncio. Para muchos esto es una traición del Presidente y el divorcio definitivo con parte de la coalición”, sostuvo.

El diputado de Leonidas Romero (RN) agregó que “el mal menor resultó ser el mal mucho mayor, cada día peor”. Así, fueron varios los que públicamente arremetieron contra el Mandatario y esta valor de marginar a sus partidos, y esa fue la inspección universal, a pesar de que otros intentaron ponerle poco de elegancia al ahogo, como el presidente de la Cámara de Diputadas y Diputados, Diego Paulsen, quien recordó que no es el primer tema donde existen diferencias. “El Presidente tiene la libertad de hacer y proponer lo que estime conveniente al Congreso. Yo valoro que él se haya atrevido a anunciar algo que quería dejar presentado”, sostuvo Paulsen.

Pero esto no termina ahí, porque en Pimiento Vamos acusaron “un movimiento desesperado” del Presidente de Estado y una organización comunicacional “para no terminar nocaut” con las críticas inevitables que se esperaban desde la concurso. Diputados complementaron que “se usa una materia que es polémica, que divide a los distintos sectores, para generar esta expectación”, y que “no se entiende por ninguna parte” que el Presidente Piñera quiera ser recordado como el Mandatario que avanzó en el enlace entre parejas homosexuales en medio de la peor crisis política, social y sanitaria de las últimas décadas.

El senador de RN, Francisco Chahuán, habló derechamente de pirotecnia. “Espero que, más que una pirotecnia que distraiga la atención de los temas urgentes y necesarios, se transforme efectivamente en que el Gobierno se aboque a las dificultades que tienen las familias chilenas”, manifestó.

Algunos en el sector recordaron todavía el episodio del candado del penal Cordillera, donde el Jerarca de Estado logró dar un letra y conferir una examen distinta a su trámite, tomando distancia del pinochetismo, y que tuvo un beneficio efectivo, a pesar de que internamente la crítica creció con el suicidio del exdirector de la CNI, Odlanier Mena. En esta pasada –dicen– logró darle una reverso a un mandato que está terminando agonizante, con una aprobación por el suelo y ya peleado con su sector. “Logró lo que quería, que estemos hablando del matrimonio igualitario más que en lo relativo a la pandemia, donde también tiene puntos débiles”, admitió un parlamentario oficialista.

Esto –reconocieron varios– va a crear un insalvable problema interno, una incisura, en peculiar entre los parlamentarios que tendrán que estatuir el esquema. “Vamos a caer en descalificaciones de nuevo y el Gobierno va a ser solo un espectador”, enfatizó un diputado.