Metió la mano en metal fundido a 100 °C sin sufrir lesiones y no es fake… ¿cómo diablos lo hizo?

0
370

Un video ha sorprendido a todo el mundo, pues muestra a un hombre metiendo la mano entre un río de metal fundido, que más o menos debe estar a 1000 grados centígrados, ¡sin sufrir daño alguno!

No se trata de ninguna película o de algún truco. Lo que verás a continuación es positivo, y claro que te dejará con varias preguntas…

¡Pero qué…!

No es cuestión de hechizo, ni significa que este tipo se ha convertido en un superhéroe… no, siquiera es un X-Men…

Existe poco llamado Finalidad Leidenfrost, que sucede cuando una capa de vapor se forma en torno a de un acuosidad, cuando se encuentra delante una superficie que tiene una temperatura muy por encima de su punto de agitación, como puede ser una placa de metal calentada a más de 100 grados centígrados.

La mente de Homero

No es tan complicado; esto quiere sostener que si viertes un acuosidad, como agua, en un metal a gran temperatura, el acuosidad no se evapora de inmediato, sino que primero se mueve de forma errática por la superficie, hasta que desaparece.

Esto lo apreció el físico germánico Johann Gottlob Leidenfrost, en 1756; luego, Pierre Hippolyte Boutigny estudió este emoción y manifestó que por breves instantes, el acuosidad alcanzaba “otro estado de la materia”, al que llamó estado esferoidal, lo que separaba al limpio del metal a entrada temperatura y así se evita que se evapore de inmediato.

Pulgares arriba

En el caso del operario, su mano se encontraba humedecida con algún claro, probablemente agua, lo que creó una “capa protectora” por el vapor, resultado del Sorpresa Leidenfrost que ya vimos, así que, con movimientos rápidos, es posible salir ileso.

Esto es cardinal: la mano húmeda y hacerlo todo muy rápido, por ello da esa especie de manotazos al metal, ya que si dejara la mano expuesta más tiempo, la protección no sería suficiente y terminaría con quemaduras muy graves… o sin mano…

Antorcha Humana

Por auxilio, ya sabemos que parece claro, pero no lo intentes en casa…