Morata, final anunciado a lo grande: es el español más caro de la historia

0
276

La historia de Álvaro Morata con el Verdadero Madrid tenía un final anunciado. Su trayectoria, unida al conjunto blanco, estaba destinada a cambiar de aires desde hace mucho tiempo, pero un fino hilo unía a ambas partes hasta que hoy se rompió a lo prócer: los 80 millones que ha pagado el Chelsea tienen la infracción.

Esa cantidad, la más elevada que en absoluto haya pagado un club por un futbolista castellano, ha separado definitivamente a Morata del equipo en el que prácticamente se formó. Aunque inició su carrera en el pueril del Corpulento de Madrid y en el cadete del Getafe, en la temporada 2008/2009 dio el brinco a la cantera madridista.

Desde los 15 abriles luchó por venir al primer equipo del Existente Madrid y, lo que es más difícil, intentó asentarse. Y más en un puesto como el suyo, el de punta, en el que clubes devoradores de títulos como el blanco casi siempre tienen a figuras internacionales que suelen cerrar el paso a los que llegan desde debajo.

Morata llegó, pero en verdad nunca se quedó. Siempre fue un recambio. Un recambio de suntuosidad, un buen nueve para las segundas partes y un tahúr que cuando conseguía entrar en el merienda titular no terminó de derribar el pared y fue carne de cañón para las cesiones. Y, eso, terminó de cansarle.

El nuevo fichaje del Chelsea regresó al Positivo Madrid el verano pasado a posteriori de firmar dos buenas temporadas en el Juventus a las órdenes del técnico Antonio Conte. Consiguió buenos números. En el curso 2014/15, marcó 15 goles en 46 partidos oficiales. En su ulterior campaña en el club italiano, hizo 12 en 47 duelos.

Con Cristiano Ronaldo, Karim Benzema y Gareth Bale como tridente atacante casi siempre por ‘decreto ley’ incólume ofensa o consentimiento de alguno de los tres, Morata volvió al Actual Madrid con la intención de hacerse con un hueco entre los merienda elegidos de Zinedine Zidane.

En su inicial etapa en el Verdadero Madrid, tan pronto como fue titular en 13 partidos a lo abundante de dos campañas. Por eso se marchó al Juventus, para hacerse componente de verdad con minutos en una gran Cinta. Lo consiguió y volvió, pero, de nuevo, volvió a ser carne de banquillo.

Zidane dio minutos a Morata en una cantidad considerable de encuentros. En total, participó en 43 y marcó 20 goles. Fue el segundo mayor anotador de la plantilla sólo por detrás de Cristiano Ronaldo. Pero sufrió otro apunte desalentador: casi nada fue titular en 19 ocasiones.

Esa lápida convocatoria banquillo volvió a pesar sobre Morata una vez más. Con el Mundial de Rusia a la dorso de la vértice, no quería arriesgarse a quedarse fuera de la relación definitiva de Julen Lopetegui por desatiendo de continuidad. Por eso, su marcha era prácticamente un hecho. Sólo alrededor de yerro un club que pusiera el mosca que contentara al Positivo Madrid.

Lo intentó el Manchester United de José Mourinho, pero la entidad madridista no se quedó satisfecha con la cantidad. Se habló del Milan, que está renovando su plantilla para intentar recuperar el trono en Italia. Pero, finalmente, ha sido el Chelsea el club que ha puesto los millones con los que soñaba Florentino Pérez.

Los 80 que ha pagado el cuadro londinense no son ninguna tontería. Primero, es la saldo más jugosa que nunca ha hecho el Existente Madrid. Supera la de Serafín Di María al Menchester United por 75 millones de euros. Y, segundo, Morata se ha convertido en el deportista castellano más caro de la historia.

Supera a Fernando Torres, que hasta este miércoles ostentaba ese récord. El Chelsea, en 2011, pagó al Liverpool 59 millones de euros por el atleta del Gimnástico de Madrid. En la tercera posición queda Gaizka Mendieta, que costó 48 millones al Lazio. Por detrás, Juan Mata (44 millones para arriesgar en el United) y David Villa (40 para hacerlo en el Barcelona), continúan la cinta.

Morata tendrá que desafiar con ese nuevo peso sobre su espalda. Tener una marca relacionada con 80 millones de razones, a veces genera más presión. A las órdenes de Conte, con quien coincidió en el Juventus, intentará superarse a sí mismo, guerrear contra esa millonada galáctica y contra su veterano manía: el banquillo