Motivos y repercusiones del golpe fallido contra Erdogan en Turquía

0
493
loading...

AFP

Se enfrentó a protestas antigubernamentales durante meses, esquivó los escándalos de corrupción que acabaron con varios de sus ministros y ahora el presidente turco Recep Tayyip Erdogan ha sobrevivido a un topetazo marcial, un hito que muchos de sus precedesores no comparten.

Nadie en Turquía predijo lo que finalmente ocurrió el viernes por la incertidumbre: los soldados se hicieron con el control de los dos puentes de Estambul sobre el Bósforo, en el bóveda celeste de la haber, Ankara, empezaron a multiplicarse los cazas F-16, y los militares tomaron con relativa facilidad las televisiones privadas y estatales.

Nadie podía predecirlo, pero en un país que ha vivido tres golpes militares, numerosas señales indicaban que podría retornar a producirse uno.

Sigue acá la aggiornamento Minuto a Minuto:

¿Qué motivó el topetazo?

En los últimos abriles, gobiernos e instituciones extranjeras de un flanco, y ciudadanos, académicos y opositores turcos han mostrado su preocupación por el creciente autoritarismo exhibido por Erdogan.

Sus primeros abriles como primer ministro desde su sufragio en 2003 pasó relativamente desapercibido. Pero desde que en agosto de 2014 se convirtió en el primer presidente de Turquía directamente estimado, su estilo de gobierno ha ido tomando tintes que muchos tachan de dictatoriales.

Erdogan quiere cambiar la Constitución turca, adoptada en 1980 tras el postrer choque exitoso, para adoptar un sistema presidencial al estilo estadounidense que aumentaría considerablemente sus prerrogativas.

Según Aykan Erdemir, investigador de la Foundation for Defense of Democracies de Washington, el rebelión fue el resultado de muchos factores, incluido el miedo del ejército al nuevo sistema.

Erdemir explica que, entre las razones del choque, se incluye “el rediseño de la ley de los altos tribunales así como la negativa de Erdogan a ser imparcial”.

¿Por qué fracasó el ocurrencia? 

Sinan Ulgen, director del think tank Edam y profesor invitado del Carnegie Europe, puntualiza que este no fue un moradura de todo el ejército como en casos previos, sino de un pequeño agrupación.

“Estaba fuera de la cadena de mando, era un grupo relativamente pequeño” en el ejército que sin confiscación logró secuestrar al jerarca del Estado Viejo.

“No fue una operación diseñada por (todo) el ejército y se vio. Sin el apoyo completo del ejército, no tenían ni capital ni capacidades”, considera.

Erdemir apunta que la era de los golpes consumados – como los ocurridos en 1960, 1971 y 1980- ha terminado, y que la opinión pública es hostil a esta perspectiva.

Esta vez, el país mostró decano solidaridad, e incluso los tres partidos de la concurso condenaron la intentona golpista en el parlamento.

Los partidos no tienen un “recuerdo agradable” de los previos golpes de estado, considera Erdemir.

Ulgen añade: “Cuando la gente se dio cuenta de que los golpistas no tenían el apoyo del ejército, vieron que era más fácil estar en contra”.

En Twitter empezó a valer el rumor de que todo había sido orquestado por el propio Erdogan y #Darbedegiltiyatro (No es un rebelión, es teatro) se convirtió en Trending Topic en la red social.

Natalie Martin, profesora de la Universidad de Nottingham Trent de Reino Unido, señaló que el aumento parecía “casi destinado a fracasar”, poco que creó suspicacias. “Es enteramente posible que se tratara de un falso golpe”, admite.

¿Consenso o desmarque?

Erdogan, consumado estratega, es consciente de que la malograda operación le ha brindado nuevas oportunidades para estrechar su control sobre Turquía, pero se enfrenta a una atrevimiento difícil.

“Puede construir basándose en el hecho de que todos los partidos lo respaldaron y edificar una nueva era de consenso o puede aprovechar la oportunidad para consolidarse como dirigente en solitario”, señala Erdemir.

“Depende casi completamente de Erdogan: el camino que elija tendrá consecuencias enormes. El optimista que llevo dentro apuesta por la vía democrática, pero el realista y pesimista me dice que Erdogan jamás desaprovecharía una ocasión así” para consolidarse en el poder.

El presidente turco saldrá fortalecido, opina Ulgen, pero “la cuestión es si quiere emplear esa fuerza para girar hacia una política de mayor consenso”.

“Se trata de una oportunidad única para avanzar hacia una agenda democrática más ambiciosa. Pero el escenario más probable es que Erdogan la use para sus ambiciones personales y crear un sistema presidencialista”.

Fuente:T13.cl

loading...