Mujer refugiada encuentra al hombre que le regaló una bicicleta hace 24 años y le agradece

0
96
loading...
loading...

Luego de advenir por Turquía, Azerbaiyán y Rusia, Mevan Babakar logró conseguir adyacente con su comunidad a los Países Bajos, donde encontraron refugio luego de tener que salir huyendo de Irak.

Adicionalmente de la seguridad que encontraron en ese país, la pequeña recibió una muestra de cariño que le cambió la vida: un hombre de origen holandés le regaló una bici. A través de Twitter, Mevan, ya convertida en una mujer, emprendió la búsqueda de este hombre…

Hola, Internet, esto es una posibilidad remota, PERO fui refugiada durante 5 abriles, en los abriles 90, y este hombre que trabajaba en un campamento de refugiados cerca de Zwolle, en los Países Bajos, por la amabilidad de su corazón, me compró una biciclo. Mi corazón de cinco abriles explotó de alegría. Solo quiero memorizar su nombre. ¿Me ayudan?

Ahora, con 29 abriles, decidió ir de reposo a Zwolle, el empleo donde estuvo refugiada, y le pareció un buen momento para presentarse a ese hombre que le regaló la bici, así que la comunidad de Internet se puso a ayudarle.

Arjen van Der Zee, un hombre que trabaja en un noticiero lugar, lo reconoció pero siquiera recordaba su nombre hasta que preguntó a sus amigos y conocidos, quienes lo identificaron como Egbert.

Para aquellos que se preguntan cómo era Mevan, de cinco abriles. Este es mi botellín cumpleaños en el campo de refugiados en Zwolle. ¡Ella ni siquiera sabe que una biciclo increíble viene en camino en cualquier momento!

Gracias a varias personas fue posible concretar el recuentro de estos dos amigos, que a pesar del tiempo y la distancia han permanecido vivos en sus memorias de esa época difícil, pero por el apoyo y el cariño pudieron salir delante.

Pequeñas acciones pueden tener grandes consecuencias. La amabilidad que me mostraron Egbert y su clan me acompañará toda la vida, y eso me sigue formando como persona. Eso es lo mágico de la amabilidad, no cuesta cero y cambia el mundo de una persona en un momento.

Durante la reunión compartieron anécdotas y Egbert le mostró su colección de orquídeas; Mevan comentó:

Creo que estaba conmocionado, al igual que yo. Fue como ver a un allegado al que no había gastado desde hacía mucho. Encantador.

Finalmente acordaron mantenerse en contacto y ya están planeando una nueva invitado, pero ahora asimismo con la madre de Mevan. Una historia efectivamente encantadora que nos recuerda la importancia de nuestras acciones, porque siempre tienen consecuencias, y qué mejor que sean positivas.

loading...