Mujica dicta clase magistral sobre unidad “para seguir avanzando”, en la previa de acto de cierre de Guillier

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El presente senador y ex presidente uruguayo José Mujica, dejó claro desde un aparición este jueves que su arribo al país para dar su respaldo a la candidatura de Alejandro Guillier tiene que ver con su “inclinación filosófica” cerca de el progresismo que representa el postulante de la Nueva Mayoría, pero no para dirigr un discurso en contra de la opción del candidato de Pimiento Vamos, Sebastián Piñera, con quien dijo favor mantenido una buena relación cuando los dos eran mandatarios de sus respectivos países.

“Conocí al señor Piñera y tuve la mejor relación como latinoamericano y como vecino. Mi corazón, mi manera de pensar está siempre con el campo progresista, me considero ciudadano de América Latina y mis sueños trabajan para un mundo que no veré, y ese mundo es que los latinoamericanos vayan construyendo su nación, hemos construido muchos países, nos falta un alero común que nos pueda defender a los débiles en el mundo que va a venir, que va a ser continental”, dijo Mujica, agregando luego que “no estoy por ser enemigo de fulano y de mengano, no. No soy enemigo de nadie”.

El político uruguayo y líder del Frente Amplio de su país que inspiró la conformación del nuevo referente político chileno, participó en un punto de prensa frente al Palacio de La Moneda, como avance al acto de cerradura de campaña de Guillier en el Paseo Bulnes que se realizará a partir de las 18:30 horas de hoy.

La puesta en estampa de Mujica, pasado el mediodía de hoy, partió de guisa accidentada en una mesa al melodía vacío de un restuarant del Paseo Bulnes. Allí el candidato oficialista posó sonriente para los reporteros gráficos y canales de televisión y para los curiosos que sacaban fotos y grababan videos con sus celulares. Mujica en cambio se veía incómodo en el papel de “rock star”. De hecho hasta el apretón de manos que le dio Guillier frente a las cámaras se vio poco forzado y los dos tardaron varios minutos en entablar un diálogo.

La aparición a la mesa de un par de jugos de mango pareció distender el animación y minutos más tarde los dos enfilaron hasta el puesto sensato para cuchichear con los medios.

Tras ser presentado por Guillier, Mujica tuvo el cuidado de evaluar sus palabras y convirtió la conferencia de prensa en una suerte de ‘clase importante’ en la que hizo un despejado llamado a los chilenos a “cuidar la política”, y a practicar la tolerancia. Valoró especialmente los acuerdos y la indigencia de suministrar la pelotón para avanzar. Y afirmó que tanto la izquierda como la derecha conservadora se necesitan mutuamente.

“Muy probablemente ustedes no son conscientes de que se dan el lujo de tener una elección entre dos ciudadanos calificados, muy distintos cada cual con su carro de ideas, pero valiosos, y eso no es poca cosa en el mundo de hoy”, dijo, agregando luego que “no quiero ofender a nadie: cuiden la convivencia, aprendan a tolerarse, luchen por tolerarse. No hay perfecto, lo que viene no es el paraíso ni el infierno en la escalera de la vida por la que hay que luchar para subir escalones, de a poquito”.

“¿Es el mundo perfecto? No, nunca lo será. Entonces yo pertenezco a esa cara de cambio de la historia soñando permanentemente con la igualdad. Todos tenemos errores, la cara conservadora cuando se pone muy dura se transforma en fascistoide, que no es lo mismo conservador que fascista; y la cara mía, a la que yo pertenezco, cuando se llena de corazón y de buenas intenciones en demasía, se pone a querer repartir lo que no existe y cae en el infantilismo, frecuentemente, y confunde realidad con sentimiento, y va más delante de lo que se puede”, advirtió.

Y concluyó: “El eterno problema de la cara progresista es la unidad, y el eterno peligro y el eterno flagelo, por eso quiéranse un poco más y sepan lo que está en juego, el tiempo lo dirá. Claro, yo soy uruguayo, pertenezco a una alianza que tiene cuarenta y pico de años y peleamos todos los días, pero mantenemos el cuadro, si el cuadro lo rompemos, sonamos como harpa vieja, pero el cuadro junto nos permite ir avanzando, y algo hemos logrado. Ahí está el dilema, tal vez lo que hemos logrado no es el programa final que tiene nuestro corazón, pero no somos tan pretenciosos, vamos avanzando despacito”.

A continuación, parte del discurso que pronunció Pepe Mujica:

“Mis felicitaciones al pueblo chileno. Muy probablemente ustedes no son conscientes de que se dan el fastuosidad de tener una votación entre dos ciudadanos calificados, muy distintos cada cual con su carro de ideas, pero valiosos, y eso no es poca cosa en el mundo de hoy.

Conocí al señor Piñera y tuve la mejor relación como iberoamericano y como vecino. Mi corazón, mi guisa de pensar está siempre con el campo progresista, me considero ciudadano de América Latina y mis sueños trabajan para un mundo que no veré, y ese mundo es que los latinoamericanos vayan construyendo su nación, hemos construido muchos países, nos yerro un tejadillo popular que nos pueda defender a los débiles en el mundo que va a venir, que va a ser continental, o no se dan cuenta que Europa hace 50 abriles y pico está luchando por juntarse, que China es un remoto estado multinacional, que a sus espaldas está la India con muchas naciones y culturas adentro, que Estados Unidos es una potencia universal, con una tierra prometida a sus espaldas, Canadá.

¿Qué vamos a hacer en el futuro los latinoamericanos atomizados en un montón de repúblicas que llegan tarde? Hay que hacerse, no es contra la independencia, es por la independencia, ser cualquiera.

Y se lo tengo que asegurar a los chilenos porque Pimiento tiene una cordillera, una cordillera física y una cordillera cultural, y nosotros, los que hablamos castellano de otra guisa con nuestro acento triste, tanguero, los queremos cerca, los necesitamos cerca, porque son nuestros compatriotas.

Y entonces asimismo decirle a las nuevas generaciones: hay que defender la política ¿Por qué? Porque Aristóteles decía que el hombre es un animal político ¿Y por qué es un animal político? Porque es integrante: no puede comportarse en soledad, necesita sociedad y la existencia de sociedad, que es imprescindible para nuestra vida, supone conflicto. Siempre va a acaecer conflicto, y algún tiene que manejar los conflictos para que persista la sociedad, ese es el papel de la política.

¡Hay de nosotros si tuviéramos que conducirse como los felinos! Ni siquiera andaríamos tapados con un cuero, porque si tienes un ataque cardiaco precisas un cardiólogo, te lo da la sociedad; si se te rompe el automóvil precisas un mecánico y te lo da la sociedad. ¿No te das cuenta que la sociedad es la solidaridad intergeneracional, la acumulación que hicieron generaciones, desde los que descubrieron el fuego a la biología molecular. Todo eso supone la creación de civilizaciones. La política es batallar por el incremento de la civilización… yo sé que a posteriori vienen las humanas deformaciones, buscando el peso, el triunfo crematístico. Los seres humanos a veces somos pavos reales, nos creemos importantes. No hay hombres insustituibles, hay causas insustituibles, los hombres pasamos, las causas quedan.

Por todo esto yo les quiero dar un ataque y como soy un vetusto que ya estoy amortizado, puedo sostener algunas cosas, pero no quiero ofender a nadie: cuiden la convivencia, aprendan a tolerarse, luchen por tolerarse. No hay consumado, lo que viene no es el paraíso ni el averno en la escalera de la vida por la que hay que combatir para subir escalones, de a poquito.

Yo apoyo todo lo progresista en el mundo, tengo una inclinación filosófica, ¿por qué? Porque me gasté la vida luchando por el reparto, he viejo mi vida tratando de contribuir a tener un mundo un poco más de iguales. Cometí muchos errores, pero en eso andamos y alguna cosita… nos quedaron muchas cosas en el programa, pero logramos que la sirvienta tenga subsidio, logramos que los peones rurales tengan pensión. No cambiamos el mundo, pero poco hicimos. Y espero, por parentesco en materia de observar y de pensar estoy acá, pero no estoy por ser enemigo de fulano y de mengano, no, no soy enemigo de nadie, ya estoy cultivando el de irme.

Querido, la historia humana no empezó hoy ni va a terminar hoy. Mi interpretación de la historia de la peripecia humana en lo alto de la tierra, es que siempre ha existido una cara conservadora de la historia, y una cara de cambio. Como somos petulantes los hombres, decimos izquierda o de derecha. Nos creemos que la Revolución Francesa inventó la historia, los Graco, Epaminondas, o Aśoka en la historia de la India, qué se yo, dirían eran de izquierda o eran progresistas; y siempre hubo los otros, lo que tenían una visión más conservadora, reticente a los cambios, per unos y otros, porque siquiera se puede poblar como el mal de San Vito cambiando a cada rato, nos precisamos mutuamente, y la historia humana es un vaivén permanente alrededor de un costado y en dirección a el otro.

Si nos hubiéramos quedado quietos todavía tendríamos unos monarcas y les diríamos ‘sí señor monarca’, pero como hubo familia que luchó por el cambio inventamos las repúblicas, la democracia participativa.

¿Es el mundo consumado? No, nunca lo será. Entonces yo pertenezco a esa cara de cambio de la historia soñando permanentemente con la igualdad. Todos tenemos errores, la cara conservadora cuando se pone muy dura se transforma en fascistoide, que no es lo mismo conservador que fascista; y la cara mía, a la que yo pertenezco, cuando se llena de corazón y de buenas intenciones en demasía, se pone a querer repartir lo que no existe y cae en el infantilismo, frecuentemente, y confunde efectividad con sentimiento, y va más delante de lo que se puede.

Los seres humanos nos movemos adentro de esa dialéctica y interiormente de esa exigencia. Por eso, yo pertenezco a una visión de la historia, por eso estoy acá, pero no le tengo odio a mis adversarios, ¿Porque sabe una cosa? En el fondo los preciso, y ellos igualmente. Si los dejamos solos, el tan conservador se traga todo, no reparte cero y la sociedad se nos hace inhabitable; y si a nosotros nos dejan repartir demasiado, tal vez quedamos fundidos, entonces nos precisamos mutuamente. Seamos adversarios, no enemigos.

Los jóvenes son familia en proceso de envejecer, todos los que somos viejos alguna vez fuimos jóvenes, pero creo que los jóvenes se tienen que comprometer con la existencia, con la vida.

A veces uno desafío a todo o cero, y en universal, cuando desafío a todo o cero, es carencia. Claro, cando negociamos dejamps pilchas por el camino, pero incluso logramos poco. Esa es la contradicción eterna que vamos a tener, pero a los que son medianamente progresistas, o de izquierda, como los quieran designar, solamente memoria: que recuerden que Hitler llegó al poder, porque los de izquierda se mataban entre ellos en emplazamiento de pelear contra Hitler; que Franco se aburrió y murió en una cama porque en división de defender con todo la república española, se dedicaron en gran medida a pelearse entre ellos; que la Revolución Francesa se terminó y vio el bonapartismo el día que la izquierda jacobina se juntó con la derecha.

El perdurable problema de la cara progresista es la dispositivo, y el inmortal peligro y el constante flagelo, por eso quiéranse un poco más y sepan lo que está en equipo, el tiempo lo dirá. Claro, yo soy uruguayo, pertenezco a una alianza que tiene cuarenta y pico de abriles y peleamos todos los días, pero mantenemos el cuadro, si el cuadro lo rompemos, sonamos como harpa vieja, pero el cuadro conexo nos permite ir avanzando, y poco hemos acabado. Ahí está el dilema, tal vez lo que hemos acabado no es el programa final que tiene nuestro corazón, pero no somos tan pretenciosos, vamos avanzando despacito.

Creo que cualquier pueblo y ustedes todavía tienen esos dilemas y los tienen que solventar.