Municipales 2016: A qué hay que estar atentos

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Las elecciones de 2012 marcaron el estreno en Pimiento del sistema de inscripción cibernética y voto voluntario. Si perfectamente es corriente que en sistemas democráticos sin voto obligatorio la décimo bordee el 50% es ordinario (54% en Estados Unidos en 2012 o el 53% de Colombia en 2014), el estreno de la voluntariedad en el país fue poco auspicioso, con solo un 43% de décimo.

Al año subsiguiente, en las parlamentarias y presidencial que significó el regreso de Michelle Bachelet a La Moneda, la primera reverso logró movilizar al 49,3% de los votantes, en tanto que la segunda revés la décimo disminuyó al 42% (votó casi un millón menos de personas en el balotaje).

Este marco generó un amplio debate en torno a la posibilidad de reponer el voto obligatorio en Pimiento.

Para esta excursión, el trasgo de la renuncia electoral es la gran duda de la clase política. El descrédito de instituciones como los partidos y el Congreso, sumado a los conflictos vividos en torno al cambio involuntario de domicilio electoral de 463 mil personas, son los factores que han hecho que los pronósticos de los expertos apunten a que se registrará una inhibición histórica este 23 de octubre.

En concreto, la remisión para esta viaje la marcan los 5.790.617 votos emitidos (sumando válidos, nulos y blancos) en 2012. Es la cantidad de gentío por debajo o por sobre esa monograma la que marcará la marcha, más que el porcentaje de décimo, adecuado a dos factores: la distorsión que implica el error en el padrón electoral (tanto los cambios de domicilio, como los chilenos en el extranjero que no pueden elegir en las municipales) y el hecho de que la población habilitada para elegir creció en casi 700 mil personas desde esa plazo, que hizo crecer el padrón presente a 14.121.316.

¿Quién anhelo y quién pierde?

Son cuatro los criterios que se consideran para determinar (tanto por pacto, como por partidos) a los ganadores y perdedores de esta etapa: número de alcaldes electos, cantidad de votos en selección de alcaldes, número de concejales electos y cantidad de votos en alternativa de concejales. A estos se suma otro creador: la cantidad de población que es “gobernada” por cada coalición política.

Históricamente, la Concertación/Nueva Mayoría se ha erigido como triunfadora con un 4-0 en los criterios tradicionales por sobre la Alianza/Pimiento Vamos, fuera de en la selección municipal de 2008, cuando la centroderecha logró imponerse en cantidad de votos de alcaldes: las dos listas de la Concertación (Democrática y Progresista) sumaron 2.445.509 votos, contra los 2.586.754 de la Alianza.

En 2012, incluso fue 4-0 a ayuda de la Nueva Mayoría por sobre Pimiento Vamos. Hace cuatro abriles el oficialismo sumó 2.385.178 votos y eligió 167 alcaldes, mientras que Pimiento Vamos alcanzó 2.079.854 votos y eligió 121 alcaldes. En la selección de concejales, el oficialismo se impuso con 2.633.677 votos y 1.168 concejales, contra 1.755.057 votos de la examen y sus 832 concejales.

Guía práctica para participar en las elecciones municipales 2016

Batallas emblemáticas

Son 345 comunas en las que se eligen alcaldes y concejales. Sin requisa, hay un puñado de disputas que concentrarán la atención de forma particular.

Santiago ha sido históricamente considerada la madre de todas las batallas municipales. La tribuna que tiene esa municipalidad la convierte en un plato apetecido para todas las coaliciones políticas. Hace cuatro abriles la Nueva Mayoría celebró con todo el triunfo de Carolina Tohá (PPD) por sobre el entonces corregidor Pablo Zalaquett (UDI) y en esta disyuntiva el oficialismo a puesto sus fichas para la reelección de la ex vocera de gobierno, quien enfrenta al concejal Felipe Alessandri, una de las apuestas de Sebastián Piñera en esta etapa.

En Providencia, hace cuatro abriles, se registró un aberración singular: hubo una décimo importante de muchedumbre que no vive en esa comuna, pero se inscribió ahí con el propósito de apoyar la opción de Josefa Errázuriz y desbancar al histórico concejal Cristián Labbé. Hoy, la centroderecha pretende recuperar Providencia de la mano de Evelyn Matthei, ex ministra y ex candidata presidencial que en 2013 superó –en primera y en segunda vuelta- con holgura a Bachelet en esa comuna.

Recoleta representa una de las apuestas de Pimiento Vamos. Daniel Jadue (PC) terminó en 2012 con la dinastía gremialista representada por Gonzalo Cornejo y Sol Letelier, gracias a la dispersión de votos que significó la competencia de los dos hace cuatro abriles. Si perfectamente Jadue perfiló su administración gracias a las farmacias populares, la concurso ha puestos sus fichas en Marcelo Teuber.

En tanto, Ñuñoa es una de las comunas que la Nueva Mayoría intentará arrebatar a la examen. Lo hará de la mano de la ex ministra Helia Molina, quien apoyada en circunscripción por Ricardo Lagos apunta a desbancar a Andrés Zarhi, ex concejal que asumió tras la renuncia por razones de lozanía de Pedro Sabat, caudillo de la comuna que no ha respaldado la opción del periodista.

Maipú, con su más de medio millón de habitantes, es una comuna más que apetecida. Christian Vittori renunció a la DC y se presenta a la reelección como independiente haciendo frente no solo a la carta falangista Freddy Campusano, sino a la ex figura televisiva y esposa del diputado UDI por la zona (Joaquín Lavín Arrojado), Kathy Barriga.

En Valparaíso, los ocho abriles de mandato de Jorge Castro (UDI) se ven amenazados por la irrupción de Leopoldo Méndez, más conocido como DJ Méndez. El músico –carta del senador PPD Ricardo Lagos Weber- se impuso en las primarias de la Nueva Mayoría y ha desplegado una intensa campaña. Sin bloqueo, sus respaldo se ve amagado por Jorge Sharp,  independiente respaldado por el diputado Gabriel Boric.

El peso del patronímico Van Rysselberghe, a su vez, asoma como el ejecutor de incertidumbre en la votación en Concepción. Cristián van Rysselberghe –miembro de un clan que tiene en la zona una senadora (Jacqueline) y un diputado (Enrique), pesquisa amenazar la reelección del DC Alvaro Ortiz.

Las cuentas de los presidenciales

En genérico, las municipales inciden en las elecciones presidenciales del año posterior por distintos motivos. Un buen resultado es siempre una inyección de talante para la coalición triunfadora y el clima previo en el país (con la irrupción de Ricardo Lagos y de Alejandro Guillier) “presidencializó” estos comicios a niveles mayores.

Más allá del resultado de candidatos específicos –en la Nueva Mayoría las cartas emblemáticas han recibido el respaldo transversal de los presidenciables-, las cuentas se sacarán en función del resultado de los votos de concejales, que son los que determinan el peso específico de cada partido en el interior de sus respectivas coaliciones.

Así, si aceptablemente el peso de Guillier se podrá ver reflejado con el resultado de la candidata a alcaldesa del Partido Radical en Calama, Angelique Araya, todavía incidirá la votación de los radicales a nivel doméstico, toda vez que el senador por Antofagasta ha sido el rostro de ese partido para estos comicios. Lagos, en tanto, ha aparecido a ámbito con varios candidatos del PPD, entre ellos Carolina Tohá, quien sin secuestro ha sido respaldada por todos los presidenciables del oficialismo.

En esta renglón, los resultados a nivel doméstico del PS y de la DC, en tanto, podrían desencadenar reacciones internas tanto para el destino de Isabel Más allá como de Carolina Goic, respectivamente, ya sea alentando sus opciones o acertadamente decantando los apoyos de sus colectividades a las cartas mejor posicionadas, como son Guillier y Lagos.

En el caso de Sebastián Piñera, hay dos ex ministros de su gobierno que compiten en esta selección (Joaquín Lavín en Las Condes y Evelyn Matthei en Providencia), mientras que sus fichas están puestas en el destino de Felipe Alessandri en Santiago. Con todo, la principal desafío de su sector –Pimiento Vamos- es disminuir la brecha con el oficialismo.

Fuente:T13.cl

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