Ni tan solo ni tan desvalido: el respaldo interno que le da margen a la estrategia de Mario Desbordes

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A Renovación Doméstico todavía se le viene marzo. Así aseguraron desde el partido liderado por Mario Desbordes  y es que la ascensión en el calibre de las acusaciones que ha recibido en su rol de líder, hace presagiar que mientras más se acerque el plebiscito del 26 de abril, más mordaz estará animación interno de la colectividad. Los cuestionamientos que han cruzado la esfera pública y privada provenientes de quienes encabezan la opción por el rechazo, han obligado a la directiva de RN a blindarse y estudiar con mucho cuidado cada paso, conocido y privado, que dan.

En medio de un escena de definiciones y incluso de reacomodo de las fuerzas en Pimiento Vamos, al interior de RN han desencajado del exclusión para dar cuenta de lo importante que es para cada sector obtener imponer su visión de trabajo y representación en la derecha. La logística implementada por el timonel del partido, desde antiguamente del estallido social, hizo que el sector más conservador encontrara una razón de peso para levantarse y no dar tregua en su intento por hacer que la colectividad retorne a sus raíces más conservadoras.

El alineamiento que surgió en medio de las definiciones por el apruebo o rechazo y que puso en la misma fila al ex presidente Carlos Larraín, al senador Andrés Allamand,  y al diputado Diego Schalper, son para la directiva la viejo amenaza a su esquema político de prolongado plazo. Saben que, explicaron, de tener la fuerza interna suficiente este sector “ya nos habrían borrado del mapa”, por lo que ponen en cuestión la masividad de apoyos con la que los tres personeros dicen contar al interior del partido.

Y es que a diferencia de cómo se pensó RN bajo el mando de Larraín, cuando se idealizó un partido más pequeño, pero más influyente desde el espacio conservador, ahora la visión es radicalmente opuesta y esa es una de las razones, agregaron, de lo ponzoñoso de los ataques deliberados en contra de la conducción que encabeza Desbordes.

Dichos como que Desbordes “no está representando la mentalidad de la derecha” o que “no entiendo” la reunión que el timonel tuvo con los presidentes de la antigua Concertación, son mensajes en esencia de entrada virulencia y que no se pueden dejar acaecer, sostuvieron en la directiva. Previo al Consejo Universal ya había espetado que RN “le blanquea la postura a la izquierda” si no optaba por el rechazo y fue en ese sentido que se explicó internamente la respuesta del timonel quien acusó de “penoso” el discurso de Larraín, que luego trajo un remate de parte de la diputada Paulina Núñez, cercana del presidente, al señalar que “no entiende que desde hace bastante tiempo que dejó de presidir el partido”.

El tener buscado una sintonía viejo con las demandas de la calle, el ocurrir liderado las negociaciones con la examen en medio del estallido y el poseer presionado al Gobierno implacablemente para profundizar la propuesta de la memorándum social, tienen como fin no solamente agrandar la colchoneta electoral de RN, sino que adicionalmente hacerlo con dirección alrededor de el centro político. Un contraste total con el sector que algunos han denominado como el “fáctico” de RN, aludiendo a Larraín y Allamand.

En RN explicaron que la idea de la directiva es copar el centro político que no necesariamente está tan politizado y que hace varios abriles quedó huérfano, luego que la DC -por varias de sus decisiones entre ellas conducir con el PC-   dejó a la deriva.

Proyectos como Ciudadanos, Amplitud y otros han intentado transformarse en el espacio de trasvasije de los electores menos polarizados, pero nadie ha sido capaz de lograrlo, ni de cerca, señalaron en RN. Bajo esa premisa, el analista político, Mauricio Morales, apuntó a que Desbordes “está apostando a convertir RN en la nueva Democracia Cristiana. Es decir, ante el vaciamiento del centro político, la expectativa es que RN ocupe ese sitial histórico dentro del sistema de partidos”.

La factibilidad de que la organización se haga carne, para Morales cuidado directa relación con la presente condición de la cohorte, “la debilidad de la DC y su claudicación como partido de centro”, lo que hace que “ese espacio esté vacío de oferta”.

La ataque oficialista en medio de los cuestionamientos a su administración, se vio intensificada luego de conocerse el resultado de la última sondeo CEP, la que no sólo le habría entregado la razón a la organización que ha llevado a angla el timonel RN, sino que, encima, habría reforzado la idea de profundizarla, atendiendo la amplia acogida que tendrían los liderazgos que buscan privilegiar los acuerdos (78%). En ese contexto se inscribe, agregaron, la reunión de Desbordes con los líderes de la ex Concertación el mismo día en que se votaba la inculpación constitucional en contra del vicepresidente RN e Intendente Metropolitano, Felipe Guevara.

Pero mínimo le ha desencajado injustificado a las estrategias y jugadas de la directiva de RN. Deben tener un valor de sensibilidad política extremo, considerando que cualquier paso en traidor puede darles reverso el tablero y, si en algún momento se pensó que el pronunciamiento del Consejo Genérico que respaldó la conducción de Desbordes cerraba el debate, el día a día le hizo dar cuenta de que eso era un diagnosis errado.

Así se como se dio cuenta en un chat interno del partido luego de las declaraciones de la ministra de la Segegob, Karla Rubilar, cuando llamó a pelear primero al interior del oficialismo. En la ocasión, el diputado Schalper señaló que sus palabras “son un llamado a todos los liderazgos a organizar un encuentro para hacer un diagnóstico común. No se explica que no seamos capaces de poder construir un diagnóstico común y ahí conversar con otras fuerzas políticas”. La respuesta no tardó en llegar de parte del propio Desbordes quien señaló que “los que tenían dudas de si interpreto el sentir del partido, entiendo que se les acabaron en el Consejo General. Seguir porfiando con eso es simplemente tratar de sacarme del camino porque les incomoda mi gestión, lamentablemente para ellos, más allá del apruebo o el rechazo, la enorme mayoría de RN me apoya con fuerza”.

Es a razón de este fuego amigo incesante que, previo a ese Consejo Militar -en el que Desbordes había puesto su cargo a disposición- que el ex presidente de la tienda, Cristián Monckeberg, hizo implicar su condición de hombre musculoso de partido y reactivó todas sus redes en averiguación de contrapesar la arremetida conservadora, lo que pudo deber sido un panorama “muy oscuro” para la contemporáneo dirección. En este contexto fue que hubo diferentes cenas en las que participaron ministros y subsecretarios del partido y en las que se buscó implantar la idea que finalmente se impuso en el consejo, la de decretar liberación de bono con miras al plebiscito del 26 e abril.

En la misma hilera de defensa, el senador Manuel José Ossandón -en entrevista con Emol- dijo ayer que “si Renovación Doméstico y Pimiento Vamos se suman a la campaña del miedo, estamos mal” y agregó que  “tenemos que ser capaces de entablar ya una conversación con la ex Concertación y la ex Nueva Mayoría para ponernos de acuerdo en los grandes temas que estamos de acuerdo y que son muchos.

Desde la directiva rescataron que próximo con el voto político del Consejo Común, las declaraciones públicas de Ossandon, el apoyo casi inmutable de la mesa directiva -con la excepción del principal de ministerio de Andrés Allamand, Tomás Fuentes- y sumado a la firma de las juventudes del partido, son el asfalto con el que se lograron convencer con que la logística de colocar más al centro no sería errada.

Para demostrar que en la interna el apoyo es positivo, detallaron, hay que fijarse en el tono con que Desbordes ha respondido a sus críticos, respuestas de un calibre más elevado de lo popular. De aquello se desprendería la fuerza con la que cuenta, que, de no ser cierta, el timonel habría “arriesgado más que el pellejo “al haberse salido de un margen de cierta neutralidad. Como ejemplo recordaron sus palabras de la semana pasada: “es fácil rechazar el diálogo cuando no se baja del barrio alto”, una frase en la que -agregaron en RN- caben “Allamand, Larraín y Schalper”.

Sin incautación, la lucha interna no cesa y luego que el domingo se sellaron los pactos y tiempos a utilizar en la franja de televisión para la campaña del plebiscito de abril, un nuevo propaganda proveniente del espacio del rechazo se hizo datar y apuntó a la definición de otorgar un 69% para ellos y un 31% del espacio a quienes aprueban una nueva Constitución.

Las matemáticas están claras para los cercanos al timonel de RN. El ideal es que en abril la opción apruebo gane con un 70%, pero de darse un escena de 60/40 igual forma sería aceptable, ya que -explicaron- se entendería que existe una parte de la derecha que votó en itinerario con la postura que ha defendido Desbordes, lo que les entregaría sobrado más meteorismo para comenzar a trabajar internamente a partir de ese momento. Varios en la mesa aseguraron que de ser así, los bonos de Allamand se irían a la desvaloración.

El avezado electoral, René Jofré,  apuntó al delicado nivelación en el que camina Desbordes y que guardaría relación con sostener su posición en la interna y disputar un liderazgo en la derecha en su totalidad. “Si el rechazo se acerca a 40%,  la derecha estará por arriba de su promedio histórico y será más difícil para Desbordes evidenciar que su capital está en el 60%2. Agregó que de todas maneras quedaría en una posición que podría mostrar como “lo que le falta a la derecha para llegar al 50%, tratará de decir que él representa a quienes votaron por Piñera (55%) y que estaban por el apruebo, es una posición difícil pero sostenible. Si el rechazo es menor a 35% será un triunfo rotundo para él”.

Larraín aún hace ruido

La reaparición de Carlos Larraín en medio del estallido social, luego de su repliegue de la primera lista política, no pasó desapercibida en la interna de Renovación Doméstico. La arremetida “con bombos y platillos” de quien fuese presidente de la colectividad durante ocho abriles -2006 al 2014- fue una señal de alerta inmediata en el sector cercano a Desbordes. Más allá que el contemporáneo timonel fue su secretario genérico y con quien lograron una afinidad política durante mucho tiempo, todos sabían que los estilos de conducción eran compatibles con las de su antecesor.

Larraín hizo una demostración de fuerza cuando logró sobar “la contra” al estilo de Desbordes previo al Consejo Común, instancia en la que la continuidad del timonel estuvo al filo del precipicio y si correctamente no logró su objetivo, si obtuvo un triunfo interno, dio dorso a Allamand de un día para otro y lo instaló como punta de pica de la postura más conservadora de RN.

Cercanos a la directiva aseguraron que uno de las razones del flagrante protagonismo de Larraín, tutela directa relación con la idea de retomar en algún porcentaje el poder que alcanzó a acumular durante su período a la cabecera de la tienda, “del que está muy lejos hoy el día”, pero que a través de un mensaje que toca las teclas más sensibles de la derecha es capaz de producir la división interna a su conveniencia.

Dichos como que Desbordes “no está representando la mentalidad de la derecha” o que “no entiendo” la reunión que el timonel tuvo con los presidentes de la ex Concertación, son mensajes en esencia de incorporación virulencia y que no se pueden dejar advenir, sostuvieron en la directiva. Previo al Consejo Caudillo ya había espetado que RN “le blanquea la postura a la izquierda” si no optaba por el rechazo y fue en ese sentido que se explicó internamente la respuesta del timonel quien acusó de “penoso” el discurso de Larraín, que luego trajo un remate de parte de la diputada Paulina Núñez, cercana del presidente, al señalar que “no entiende que desde hace bastante tiempo que dejó de presidir el partido”.

En RN existe un debate sobre cual es efectivamente el poder que tiene Larraín internamente  y una de las reflexiones inmediatas ha escrito que aún hay mucho agradecimiento a su figura, cedido que ayudó en sus carreras y campañas a varios de los actuales diputados y senadores. A eso se suma que el ex senador mantiene muchas redes por fuera del partido y eso “incomoda de sobremanera” en la colectividad. “Larraín aún hace ruido, aún moviliza”, agregaron.

El 25 de marzo hay un nuevo Consejo Caudillo y si aceptablemente tiene como principal mandato está tratar las elecciones de fin de año, no se descarta que la contingencia obligue a añadir otro ítem de carácter eficaz, dependiendo del comportamiento de entreambos sectores previo al plebiscito. Ya se habría planteado de guisa informal el prorrogar las elecciones internas considerando los dos abriles electorales que  vienen por delante.