Niño de 12 años funda una escuela para ayudar a niños pobres; quiere darles un futuro

0
72
loading...
loading...

Es una verdad que aproximadamente del mundo, millones de niños dejan de estudiar por no tener el mosca suficiente, lo que los lleva a tener que trabajar desde muy pequeños, aunque en apariencia esto esté prohibido por las autoridades, para ayudar a la finanzas íntimo, o proporcionadamente, son explotados por adultos.

Leonardo Nicanor Quinteros tiene 12 abriles y vive en el intramuros de Las Piedritas, en Argentina, y se dio cuenta de que muchos niños se la pasaban vagando por las calles, así que le dijo a su abuela, Ramona Quinteros, que quería ayudarlos a que tuvieran un mejor futuro, a través de la educación.

La abuela atendió el llamado y le dijo que en el patio de su casa podía construir su sueño: una escuela para todos esos niños que por una u otra razón no acuden a la escuela, o que quieren aumentar sus estudios.

Escuela de Nicanor Quinteros

Con palos y lonas, Nicanor puso manos a la obra y levantó su escuela, a la que nombró “Patria y Unidad”, y en 4 abriles que lleva operando, ahora ya tienen 3 aulas, donde se imparten clases para niños que van a un nivel original, otra para quienes reciben conocimientos de primero, segundo y tercer escalón, y una más para los de cuarto, botellín y sexto.

Cerca de 36 niños son los que acuden regularmente a tomar sus clases diariamente, y al principio usaban cajas de madera para transportar verduras como sillas y mesas, y utensilios que tenía a la mano; en ocupación de pizarrones  usaban cartones.

Nicanor Quinteros

Gracias al apoyo de su comunidad y de los vecinos del alfoz, ya tienen pizarrón, una campana para anunciar la entrada y la salida, un micrófono y claxon para rendir honores a la bandera que ondea ya en esta escuela, así como un dispensario de primeros auxilios.

Algunos compañeros de Nico, como es conocido, le ayudan a impartir las asignaturas, y incluso algunos adultos han comenzado a asistir a tomar estas clases.

Nicanor Quinteros

Incluso tiene un pequeño espacio que usa como su oficina, ya que, por supuesto, él es el director de la escuela, la cual pretende que funcione como cualquier otra, y va en esa ruta.

Por la mañana, Nico es pupilo en la secundaria, y luego hace un trayecto de 40 minutos en biciclo para ascender a su escuela y comenzar las clases. No desliz a ninguna de las dos, pues en la primera, sabe que debe cultivarse para poder enseñar, y en la segunda, su compromiso es enorme con los niños a quienes les comparte sus conocimientos.

Escuela de Nicanor Quinteros

Su abuela Ramona prepara poco de té, y en ocasiones, pues los medios no son abundantes, poco de comida, que ofrece a los alumnos durante el recreo; esto ha llevado a Nico a querer dar un paso más y conseguir los medios necesarios para tener incluso un comedor.

La sinceridad de muchos de estos alumnos es que en ocasiones en sus casas no hay carencia para engullir, por lo que Nico pretende no solo suministrar sus cerebros, sino sus estómagos, lo que hace más evidente la indulgencia y la visión que tiene este pequeño.

La voluntad de trascender, de conquistar sus objetivos y sobre todo, de compartir con los demás, llevarán muy acullá a Nico y a su comunidad, no tenemos ninguna duda.

loading...