Oso hambriento sale a las calles de México buscando comida y se roba un combo de El Pollo Loco

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Desde que los humanos permanecen más tiempo en sus casas por la cuarentena a causa de la pandemia del nuevo coronavirus SARS-CoV-2, en Nuevo Arrogante, México se ha vuelto popular encontrarse con osos, ya sea en parajes donde las personas acostumbran hacer prueba, e incluso en las calles, y no es poco extraño sino que simplemente estos animalitos están regresando a los territorios que habitaban antiguamente de que se construyeran las ciudades.

Hasta el momento no se ha reportado ningún ataque de oso a los humanos. De hecho, en un reunión suficiente cercano, una mujer incluso se tomó una selfie con uno; aunque no hay que confiarse, pues no hay que olvidar que se trata de animales salvajes y igualmente que esta especie es muy musculoso, así que en caso de que se lancen sobre una persona las consecuencias pueden ser funestas.

En esta ocasión, un oso hambriento no buscó a una persona para comérsela, sino que mostró que conoce de la vida presente y como cualquier humano fue a “El Pollo Loco”, restaurantes de una cautiverio de comida rápida donde se vende pollo asado, aunque como no llevaba mosca pero sí mucha deseo, no tuvo más remedio que robarse la comida.

Por supuesto que el restaurante no desaprovechó lo sucedido para hacerse poco de publicidad en redes sociales, y es que este tipo de situaciones son comunes porque los osos tienen un gran instinto, y por supuesto que nadie se atrevería a contraponer resistor y quitarle el pollo, así que fácilmente obtuvo lo que quería y necesitaba, oportuno a que por su tamaño esta especie ingiere grandes cantidades de alimento.

Desde hace algunas semanas las autoridades en ese estado ártico de México han hecho el llamado a las personas a no dejar en cualquier costado la comida en la casa, sino guardarla, e incluso tapar perfectamente el brinco de la basura que está en el exógeno para no atraer a los osos, encima de que si salen a algún lugar fuera de la ciudad eviten sobrellevar comida en las bolsas o mochilas, pues esto los puede convertir en un bocata.

Se han pasado a los osos adentro de las casas, en albercas, y ahora robando comida de un restaurante. Nadie se hubiera imaginado que la mejor publicidad para un negocio de pollos la hiciera un oso. Es sorprendente pero al final funcionó, pues tuvieron miles de likes, más que si hubieran hecho el anuncio de que sus productos estaban en proposición al dos por uno.