Otra vez Mañalich en picada contra los alcaldes: ministro asegura que cuando piden cuarentenas totales “no saben del daño que están hablando”

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La valor semanal adoptada por el Servicio de Salubridad respecto a las zonas en cuarentena en el país nuevamente levantó polémica y puso otra vez frente a frente al titular del Minsal, Jaime Mañalich, con los alcaldes que han criticado las medidas.

El ministro de Sanidad volvió a defender la logística aplicada por el Minsal de cuarentenas progresivas y focalizadas, señalando que “cuando determinados alcaldes piden cuarentenas totales de toda su comuna, y para qué decir de toda la ciudad o de todo el país, no saben del daño que están hablando y que produciría esta medida en su población”.

La logística del Minsal fue defendida igualmente por el subsecretario de Redes Asistenciales Arturo Zúñiga durante el balanceo del estado de coronavirus en Pimiento, quien advirtió que “existen consecuencias, efectos no queridos de las medidas de aislamiento”. Según la autoridad, tenemos que estar muy claros que el Gobierno va a surtir la misma política: “esto se va a seguir repitiendo, van a haber zonas geográficas que va a entrar en cuarentena y otras donde esas cuarentenas se van a quitar”.

Ayer, durante el balanceo diario del avance del coronavirus, el Minsal informó que El Bosque y Arica en su totalidad, más una parte de San Bernardo, entran en cuarentena, mientras que San Pedro de la Paz, Nueva Imperial, Hualpén, Padre Las Casas y Las Condes salen a partir de este jueves a las 22 horas.

Asimismo, se mantendrá por una semana más la cuarentena en las comunas de Punta Arenas (Magallanes); Osorno (Los Lagos); Temuco (La Araucanía); Chillán y Chillán Añoso (Ñuble); Puente Suspensión (Poniente), Ñuñoa (Septentrión) y Santiago (Meta).

La determinación del servicio obviamente causó  extrañeza por la valentía de incluir a comunas como El Bosque, que tiene menos casos de Covid-19 que La Florida. Adicionalmente hubo reclamos como los de la alcaldesa de Maipú Cathy Barriga, quien criticó que en la comuna no se haya decretado la medida argumentando que “si vamos a esperar una semana más me preocupa, porque los números se multiplican día a día”. En Padre Las Casas fueron más allá e incluso anunciaron un solicitud de protección.

 “Administrar la pandemia”

Pero Mañalich rechaza de plano estas peticiones. El ministro argumentó que “en los países en que ha habido cierres, bloqueos completos, bajo la idea de que nadie se contagie, después dejan a toda la población vulnerable y la enfermedad rebota”.

El objetivo -dijo- es que “tenemos que administrar la pandemia –dentro del difícil que resulta esa palabra– para lograr que no haya ningún momento, como sí ha ocurrido en Italia, en Nueva York, en España, en que el número de contagios es de tal magnitud diarios que genera una demanda sobre el sistema hospitalario que no puede resistir, y tienen que decidir cómo asignan las camas y dejar morir a los que no pueden, de acuerdo a decisiones éticas –correctas o no–, pero nosotros no queremos llegar a eso”.

Esta “administración” de la pandemia se realiza -según el ministro- mediante “estas cuarentenas estratégicas y todas las otras medidas que conocemos, para poder lograr que la velocidad de aumento de los nuevos casos sea lo más lenta posible”.

Por eso, a cordura de Mañalch, “cuando un corregidor pide una cuarentena total prolongada para su comuna, ese mismo corregidor, no van a ocurrir dos semanas, para que esté pidiendo exactamente lo contrario; porque tiene muchos posesiones adversos, y no estoy hablando de mercancía económicos, sino sanitarios”. Por eso, insistió en que “las cuarentenas, que son medidas extremas, tienen que ser focalizadas y tener un principio y un fin, de acuerdo a la existencia epidemiológica”.

En este sentido, el ministro dijo que “las cuarentenas son medidas que pueden sonar bien y a lo mejor ser muy prolongadas en lugares donde hay residencias que viven cinco personas en 300 metros cuadrados, pero suenan muy mal y producen enorme daño en lugares donde, en 80 metros cuadrados, viven diez personas, que es la realidad más propia de nuestro país”

Por ejemplo, señaló que “en las comunas que han tenido cuarentena, como Chillán, los propios alcaldes ya han cambiado de opinión, porque la familia sufre, pasa deseo, se produce aumento de la violencia intrafamiliar, se producen otras infecciones interiormente del hogar  (…) Cuando estuvimos en Osorno y dictaminamos el inicio de la cuarentena, el corregidor de San Juan de la Costa me dijo que eso sería la asesinato para su comuna, significa en definitiva anhelo”.