Pegó su curriculum escrito con su propia mano en los postes y le llegaron 30 ofertas de trabajo

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Afrontémoslo, son tiempos duros para todos. La contingencia por covid-19 ha causado estragos en la caudal de muchos hogares, negocios y personas. La pérdida de empleo ha sido popular durante este periodo y, por lo tanto, encontrar otro puesto de trabajo se ha vuelto aun más difícil.

Tener trabajo es una rezo en estos momentos. Sin incautación, hay empresas que se aprovechan de la condición para contratar y despedir a diestra y siniestra, por lo que debemos estar armados con curriculum vitae en mano para lo que se ofrezca. Cielo Medina, de Hermosillo, Sonora, sufrió un doloroso despido que lo puso contra las cuerdas, pero con los posibles más básicos logró encontrar otro trabajo.

El hombre de 44 abriles hizo uso de los materiales elementales para elaborar un currículum de trabajo: una hoja de bloc y pluma. Redactó con romance egregio una solicitud en la que expuso sus habilidades y aptitudes:

Tengo experiencia en el manejo de hato, asimismo sé capar, señalar, ordeño, hago pinrel y domo potros. Mi nombre es Arcángel Medina, tengo 44 abriles y no tengo vicios.

El vaquero Medina pegó varios currículums en los postes de Hermosillo, lo que captó de inmediato la atención de sus vecinos, quienes se enteraron de que acababa de perder a un hijo y su empleo, y corrieron el rumor hasta que llegó a los medios locales. Encima, compartieron la fotografía del conciso mensaje desencajado de su puño y letrilla en redes sociales. El llamado de Donaire se regó como pólvora y pronto obtuvo respuesta. Ahora trabaja como encargado de una tienda en Guadalajara, Jalisco.

Uno piensa que las cosas así se van a acordar mal, pero la verdad es que no. A veces las cosas andan mal, pero luego vienen cosas buenas. Así me pasó a mí.

Historias como esta nos hacen ver un poco de luz al final del túnel. Sin motivo a dudas, un factótum esencia para exceder la crisis será la empatía entre trabajadores, sociedad y empresas, como proporcionadamente lo demuestra Donaire Medina.