Peña y Edwards y el liberalismo de Kast: un chiste

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“Estoy en contra del aborto, porque soy liberal, no porque soy conservador”, dijo, el viernes pasado, el diputado y precandidato de Evópoli, Felipe Kast, asegurando que “para un liberal la libertad termina donde empieza la libertad del otro”.

Sus declaraciones no dejaron indiferente al abogado Carlos Peña, quien comienza su columna semanal en El Mercurio descartando que la memoria de Felipe Kast sea, efectivamente, espléndido, y remata diciendo que el precandidato tiene atisbos de “demagogia intelectual”.

“La tesis de Kast expande e hincha la coacción del Estado a extremos y situaciones que ningún liberal aceptaría”, argumenta el rector de la UDP.

Y prosigue: “Kast sostiene que imponer a las mujeres, mediante la coacción del Estado, la obligación de sostener el embarazo, encarcelándolas si la incumplieran, es la posición que un liberal está obligado a adoptar, porque de otra forma estarían infringiendo el principio de no causar daño a otro”, agregando que “eso no es cierto (…) O es un error de Kast, o su liberalismo es impostado”.

Para contraargumentar, Peña afirma que “si hay algo en lo que los liberales están unánimemente de acuerdo, es que el Estado no tiene derecho, en principio, a coaccionar a los individuos. Ese derecho solo aparece cuando hay razones suficientemente fuertes”.

En esa estría, defiende que “ningún liberal sostendría que existen deberes jurídicos -deberes que el Estado puede imponer mediante la fuerza- consistentes en llevar adelante conductas heroicas, como, es bueno repetirlo, la de cuidar el embarazo que es fruto de una violación, mantener la espera de un feto inviable, preferir la vida del nasciturus a la propia”.

Otro columnista que habló sobre el tema fue Sebastián Edwards, quien se refirió a la conducta no-liberal que tendría Kast sobre ciertas políticas sociales, y en particular sobre el feto, agregando que eso lo aleja de los votantes jóvenes.

“Muchos lo ven como un liberal selectivo, lo que, en cierto modo, es una contradicción de términos”, sostiene, añadiendo que “debiera seguir adelante y aunar fuerzas con Andrés Velasco. Luchar por armar un polo liberal y moderno de verdad -liberal tanto en lo económico como en lo social-, luchar por un ideario que defienda a las personas de un Estado intruso y rapaz, y de tantos talibanes de derechas e izquierdas”, publica La Tercera.

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