Pobreza, récord de contagios y aumento de la contaminación: la bomba de tiempo que no se ha logrado desactivar en Temuco

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Es poco frecuente que una estructura agrupado de la lozanía esté de acuerdo con las autoridades. Pero el COVID-19 consigue este tipo de excepciones. Gabriela Flores, presidenta de la Confederación de Funcionarios de la Vigor Municipalizada (CONFUSAM) coincide con el corregidor de Temuco, Miguel Becker, al identificar la razón del detención contagio en la ciudad y en la Región de la Araucanía. “Es increíble que aunque esté en juego la vida de las personas, hay muchas que simplemente no obedecen, no les interesa, no lo cumplen”, dice el corregidor. Por su flanco, la dirigenta asegura que  “la población no ha tomado en serio el hecho de no salir. La gente cree que esto es un paseo”.

Las cifras no admiten dudas. Según los números  del Minsal entregados al 12 de abril, La Araucanía tiene 775 casos confirmados. Es la segunda región con más contagios a posteriori de la Metropolitana, pero la primera respecto de la tasa de incidencia de 70,2%  por cada 100 mil habitantes contra un 39,3 % de la Región Metropolitana, según el documentación epidemiológico del Minsal publicado el 10 de abril.

La avalancha de desigualdad

Por eso el peligro de un desborde en los contagios se ve muy actual.“Estamos muy ajustados en ventiladores, han llegado 30 pero la situación no es para nada holgada, estamos en una situación muy delicada. Todo lo que se haga va a ser poco para cuando llegue la avalancha, ese es mi pensamiento de verdad. Todo va a ser poco para cuando llegue el momento y las personas que requieran de atención con equipo de respirador comiencen a requerirlo y tengamos que decidir quien vive o quien muera a propósito de su estado de salud, o su edad. No ha ocurrido todavía y tenemos que seguir haciendo esfuerzos para que no ocurra”, asegura el corregidor de Temuco Miguel Becker.

La situación de la flujo en La Araucanía todavía es una muestra de la desigualdad social y económica que vuelve a expresarse en el contexto de la propagación del virus. Un ejemplo es el sucesivo

Desde el 22 de marzo una funcionaria administrativa del Sección de Salubridad de Gorbea, se encuentra contagiada. Hoy está estable interiormente de su seriedad en el hospital regional en Temuco. La mujer está afectada de una fibrosis pulmonar y sumado a otras condiciones de salubridad, el equipo médico decidió no conectarla al ventilador más innovador que está habitable en el hospital. “Las gestiones que hice por ella fueron para que la conectaran a un respirador singular que hay en Temuco. Hablé con el ministro para que interviniera.  Se hicieron todas las gestiones, pero la compañera tiene un problema en los pulmones por lo tanto no se le pudo conectar”, revela Gabriela Flores de la Confusam.

Durante la tarde del 5 de abril un avión Hércules de la Fach trasladó al nefrólogo de 61 abriles Marcelo Calderara, contagiado de COVID-19 hasta Santiago. Según la Fach,el requerimiento para el operante ligero fue realizado por el Servicio de Salubridad Araucanía Sur a las autoridades regionales correspondientes, transmitido el cuadro de insuficiencia respiratoria aguda severa por COVID-19 y un franco trastorno clínico del paciente”. El ministro Jaime Mañalich que, en principio, justificó el procedimiento como “una decisión privada”, luego anunció un sumario en el servicio de salubridad, posteriormente de que la Contraloría Común de la República pidiera historial a la Fuerza Aérea.

Temuco contra Las Condes

El caso de Temuco, fuera de las comunas periféricas de Santiago, es especialmente ilustrativo respecto de como la invasión afecta con más fuerza a las zonas más pobres del país. El colectivo de estudiantes Brigadas Territoriales elaboró con datos públicos una serie de infografías en las que comparó la situación de Las Condes, otra comuna con suspensión contagio (281 casos para 330 mil habitantes) contra Temuco (443 casos al 10 de abril para poco más de 300 mil habitantes)

De esta forma el ingreso promedio per cápita, en Temuco es de $219.700 contra los $953.100 de Las Condes. Respecto del “índice de pobreza multidimensional” en Temuco es de casi un 19% mientras que en Las Condes alcanza un 4,83%.

Otras cifras que explican el detención contagio en Temuco , y el peligro de que se expanda en una zona especialmente delicado son el índice de personas sin comunicación a servicios básicos que es de 9,5%. El indicador de amontonamiento con un 15,6% y el porcentaje de viviendas sin una habitación por persona es de 20,3%.

Según los autores del examen que comparó Las Condes con Temuco “existe una importante diferencia en las condiciones con  que enfrentan la pandemia estas dos comunas. De ahí incluso las condiciones de amontonamiento, golpe a la lozanía, ingresos per cápita, e incluso ámbitos que aún no proyectamos como lo gremial, pueden incrementar la brecha entre ambas y con ello su respuesta frente a la crisis. En este sentido, no es casualidad que la pandemia afecte maás a una comuna que otra, tan solo revisando este compilado estadístico. Creemos que la pandemia lo que ha hecho es develar con aún más crudeza la enorme desigualdad existente en este país entre las condiciones de vida de ricos y pobres”.

Torpedo económica

En impresión, uno de los aspectos que más inquietud a las autoridades es el impacto crematístico no solo en Temuco, sino en toda la zona del Wallmapu.

Juan Carlos Reinao, corregidor de Renaico, en la provincia de Arauco y presidente de la Asociación de alcaldes mapuche, afirma que “debemos ser conscientes que el nivel de pobreza va a aumentar de guisa considerable en la región de La Araucanía”.

“Es claro que no estamos preparados para esta pandemia, ni para enemistar, en ningún ámbito, el mañana. Los centros de salubridad de la región nunca estuvieron preparados para esto; lo que refleja una desigualdad tremenda”, afirma Reinao, de formación médico. “La infraestructura hospitalaria es muy débil, hoy día existen sólo 3 hospitales de alta complejidad, de los cuales uno tuvo que ser ‘inaugurado’ de forma apresurada para abordar esta contingencia, y a pesar de ello, estos centros se van a ver desbordados ante esta situación”, dice Reinao.

El corregidor se refiere al hospital de Padre Las Casas, segunda asiento con más contagios en la región y donde el Presidente Piñera inauguró una parte del centro asistencial. Con 39 camas de las 220 proyectadas. En el hospital de Angol igualmente se implementó un espacio particular para tomar personas contagiadas.

El resultado de la ecuación que incluye factores culturales con la descuido de insumos para los centros de lozanía más los fundamentos culturales y económicos, puede ser demoledor si al menos no se puede controlar con total eficiencia al menos uno de ellos.

El aspecto taza ya es un problema crítico. “Hay falta de insumos, elementos de protección. Lo que más hemos reclamado como organización son la falta de elementos de protección. El gobierno habla de 52 mil millones para la atención primaria, pero lo que dicen los dirigentes es que este presupuesto no se ha visto reflejado. La gente está trabajando con guantes quirúrgicos y mascarillas de mala calidad”, dice Gabriela Flores de la Confusam.

Como ejemplo patético circuló el video de una funcionaria cubriendo su ropa clínica con retazos de bolsas de basura. Flores encima asegura que en la región ya se registran 20 funcionarios contagiados y otros 20 en cuarentena, sin que haya licenciatura asegurado. “Nos preocupa que si tenemos muchos quien va a atender a la población”, dice.

Contaminación  por combustión a astillas

El Estudio de Carga Mundial de Morbilidad (Universal Burden of Disease), realizado por investigadores de la U. de Harvard identificó la contaminación del flato como un ejecutor de peligro para la mortalidad por enfermedades cardiovasculares y totales hasta el punto de hacerle responsable cada año de unos 5,5 muertes prematuras en todo el mundo.

La contaminación sería entonces un desventaja que podría empeorar el estado de vigor de los pacientes afectados por la pandemia. El aumento de un micrómetro de partículas finas (PM2,5) por metropolitano cúbico de céfiro estaría asociado con un incremento de un 15% de la tasa de mortalidad por Covid-19.

Para conmover a estas conclusiones, los investigadores realizaron un recuento de todos los fallecidos por coronavirus en todos los condados de Estados Unidos y cruzaron los datos con los promedios de niveles de contaminación -expresados en la concentración de partículas PM2.5- entre los abriles 2000 y 2016. “Los resultados sugieren que la exposición a largo plazo a la contaminación del aire aumenta la vulnerabilidad a experimentar los resultados más severos de COVID-19”.

Francisco Cereceda, de la U. Federico Santa María, y habituado en química atmosférica explica que ciertas gotitas que expelen las personas contagiadas podrían ser muy pequeñas y comportarse como aerosoles, con tamaños parecidos a las partículas ultrafinas, pudiendo ser parte del material particulado fino del flato contaminado, funcionando como transporte portador para muchos contaminantes, incluidos los virus como el SARS-CoV-“, dice.

De acuerdo a esta deducción –argumenta Cereceda– con condiciones invernales de bajas temperaturas y existencia de material particulado en el salero contaminado, “el virus encontraría un ambiente más propicio para prolongar su vida media y su propagación”.

Conveniente a estas condiciones, el director de Centro de Tecnologías Ambientales afirmó que estamos en frente de un “cóctel explosivo” , que podría asistir la duración e ingreso del virus a nuestro organismo, generando un marco más cenizo que el que se ha dimensionado, sobre todo si el punto mayor de la curva coincide con los problemas de contaminación del atmósfera en los próximos meses.

“Esto adquiere una relevancia mayor en las ciudades del sur de Chile, como Temuco, donde la mala combustión de leña es ya un problema endémico y en donde hay una serie de planes de descontaminación en curso, los cuales muy probablemente el Gobierno deberá acelerar para intentar minimizar los efectos antes mencionados”, acota.

Funcionarios sin protección

Una diagnosis en el mismo sentido hace Alex Manosalva, funcionario del consultorio Miraflores, en el centro de Temuco. La única forma de detener [el contagio]  es sostener la contención de los trabajadores de la salubridad. Asegurando que todos los consultorios tengan EPP (Fundamentos de Protección Personal) y por ahora, no están. Si no están, nos vamos a contaminar nosotros, los funcionarios. Si nos contaminamos, quien va a atender posteriormente a la población”, dice.

Manosalva, Trabajador Social en el dominio de sanidad mental del consultorio explica que “la familia no está familiarizada con Internet. No todo el mundo tiene internet, conexión y un teléfono con Internet. La clan no tiene como meterse a internet para pedir el permiso. Eso es un hacedor. Encima, es  muy difícil la cuarentena total, porque aquí hay familia que trabaja en el día a día. El nivel de sueldos es bajísimo. Hay personas que están siendo despedidas o que no les van a fertilizar los días no trabajados, entonces ¿de qué viven? Esa familia va a salir a la calle a agenciárselas el sustento”, asegura.

En esta vírgula trabaja el equipo del corregidor de Temuco, Miguel Becker. Tratando de implementar medidas para evitar que las personas salgan de sus casas. Por ejemplo para el cobro de pensiones “estamos con un programa de apoyo para nuestros adultos mayores para que no salgan de sus casas. Entonces les vamos a buscar la plata con una persona autorizada, identificada, parte del equipo municipal”, dice.

Todavía la municipalidad afirma que trabaja en la provisión de alimentos. Salimos con la registro de supermercado o a la droguería y las llevamos a domicilio. Tenemos cajas de alimentos para las personas. Nos contactan, nos piden una caja de alimentos, se hace el noticia social y se les entrega a domicilio. Por postrer, queremos implementar una suerte de pabellón delivery, en donde el almacenero del sector genere un sistema de entrega a domicilio”, dice Becker.

Pero el corregidor sabe que estas medidas no serán suficientes para contener a la familia, el único camino probable frente a la fragilidad del sistema de lozanía, que con una sigla creciente de contagiados como ha sido hasta ahora, no será capaz de entregar la atención requerida. Por eso, “nosotros solicitamos algunas cosas adicionales como por ejemplo, adelantar el toque de queda. Es una de las medidas que estamos pidiendo al jefe de la plaza y a la delegada presidencial [Andrea Balladares]” concluye Becker.

En el interior de “la gente” que no tomó en serio la reserva de la situación sanitaria está el caso más distintivo de contagio en la zona. Tomás Bravo de 29 abriles se embarcó en un revoloteo de Santiago a Temuco, estando contagiado. Caso similar a la de la Seremi de Salubridad Katia Saldías, que incluso ofreció un punto de prensa estando infectada. Contiguo con ella se habrían contagiado unos 30 funcionarios de la repartición. Todas estas situaciones están siendo investigadas por la Fiscalía Regional.