Ponen a la venta el Shelby 427 Cobra 1965 de Paul Walker a un millonario precio

0
83

El actor Paul Walker fue electo para dar vida a Brian O’Conner en la dinastía de películas Rápido y Furioso porque era un auténtico adorador de la velocidad y habituado conocedor de los mejores automóviles.

Este fallecido actor poseía una valiosa y formidable colección de carros. Una de sus máquinas más exquisitas y únicas fue este 1965 Shelby 427 Cobra “Ferrari Ass is Mine” o abreviado “FAM”. Solo existen dos unidades de este espectacular roadster, creados por encargo específico del piloto y mítico diseñador de autos, Carroll Shelby.

Uno de estos 427 Cobra fue vendido en una subasta de la casa Mecum, en Florida, y el otro lo tenía Paul Walker. Ahora, a más de siete abriles de su asesinato, este roadster igualmente será ofrecido en una subasta. Que comiencen las ofertas.

Este automóvil cuenta con carrocería de aluminio laminada a mano por la compañía AC Cars de Gran Bretaña, luce un tono de color Rossa Corsa de Maranello, su interior tiene ruedo personalizada de Shelby, recubrimiento de cuero en tono canela, volante tradicional de carreras de 15 pulgadas y un tablero próximo 427 S/C.

Bajo su cofre está un motor V8 FE de 7.0 litros, que logra 550 caballos de fuerza con su transmisión Tremec de cinco velocidades. Está equipado con suspensión independiente en las cuatro ruedas, frenos Wilwood con pinzas Shelby, neumáticos Hailbrand y solo marca 4.8 km en el taxímetro.

Es una verdadera estancia de colección tanto por su muy limitada producción como su lujosa y clásica apariencia proporcionadamente conservada y por el hecho de que estuvo en manos del actor Paul Walker.

¿Cuánto ofrecerían por similar coche? La subasta se hará en marzo del 2021 por la casa Mecum en Glendale, California y aunque no establecieron un precio almohadilla, se calcula que este 427 Cobra vale dos millones de dólares, pero es posible que esa sigla se eleve mucho más.

Esta alhaja de la colección de autos de Paul Walker pasará a otras manos y solo podemos proponer que su nuevo dueño de verdad tendrá que tratarlo con todo respeto en honor a quien estuvo detrás de ese volante.