¿Por qué Austria es el país de Europa en el que más ha avanzado la extrema derecha?

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No ganó, pero casi. Muchos en Austria y Europa respiraron al ver que Norbert Hofer salió derrotado este domingo de las elecciones a presidente del país.

“Es un alivio ver que los austriacos rechazan el populismo y el extremismo. Todos en Europa deben sacar lecciones de esto”, escribió en Twitter el primer ministro francés, Manuel Valls.

La preocupación de Valls, sin secuestro, continúa. Porque aproximadamente la porción de los austriacos que fueron a las urnas (49,7%) no rechazaron el populismo y radicalismo que el superior del gobierno francés les reprocha a Hofer y a su Partido de la Decisión.

De triunfar, Hofer hubiera sido el primer principal de Estado europeo de la extrema derecha.

Alexander van der BellenI

Pese a no vencer y a que el cargo de presidente no es tan relevante en Austria como el de canciller, que actúa como cabecilla de gobierno, lo sucedido en el céntrico país europeo es una muestra más del auge de la derecha radical en el Añejo Continente.

Pero, ¿por qué Austria es el país en el que más allí de momento ha llegado la extrema derecha?

Inmigración y desilusión

Como en otras partes de Europa, los partidos contrarios a la aparición de inmigrantes, al avance del islam en el continente y la cesión de soberanía en auxilio de la Unión Europea están encontrando una buena colchoneta de apoyo.

A eso se suma la desilusión con el “establishment” político tradicional, poco que igualmente está sucediendo en Estados Unidos.

Jörg Haider

Ello se reflejó en el hundimiento del centro-izquierda y centro-derecha tradicionales, que desde la Segunda Refriega Mundial siempre se habían repartido la presidencia en Austria.

“En Austria, los gobiernos europeos pueden ver un espejo de su propio futuro. Las tensiones sociales están aumentando”, se lee en un editorial sobre el auge de la extrema derecha europea.

Ese editorial, sin bloqueo, no fue escrito en los últimos días.

El periodista trotskista Peter Schwarz lo escribió hace 16 abriles, en febrero de 2000, cuando el Partido de la Permiso, al que pertenece Hofer, fue parte de una coalición de gobierno por primera vez.

Para ese entonces, el carismático y controversial líder del partido, Joerg Haider, ya había sido objeto de condena tanto a nivel doméstico como internacional por elogiar al cuerpo de combate de las SS de Adolf Hitler, por sus posicionesantiinmigrantes y por su euroescepticismo.

La historia se repite

Katya Adler, entonces corresponsal de la BBC en Viena, recuerda que asistió a la marcha en contra de Haider en la que participaron al lamento de “¡Nunca más!”decenas de miles de personas en la Heldenplatz.

Protesta en Austria

En ese entonces, Europa estaba consternada por la inclusión en el gobierno austriaco del Partido de la Privilegio. Por primera vez en la historia de la Unión Europea, todos los otros miembros del sillar decidieron sancionar a uno de los suyos. Se congelaron las relaciones diplomáticas con Viena. Austria estuvo 6 meses condenada al expulsión.

Ahora, 16 abriles a posteriori, de nuevo el Partido de la Atrevimiento vuelve a ser protagonista político del país.

Pero muchos creen que Hofer, bajo su buena oratoria y su imagen amable, es mucho más radical que Haider, quien se vio obligado a moderar posiciones.

En 2011, por ejemplo, Hofer fue el encargado de renovar el manifiesto del Partido de la Familiaridad. En él reintrodujo un “compromiso con el pueblo alemán”. Usó el término Volksgemeinschaft (comunidad), que recuerda fuertemente a la retórica facha.

Aunque no pone en duda que Austria es un país soberano, Hofer muestra orgulloso su pertenencia a la fraternidad estudiantil nacionalista Marko-Germania, que defiende la “comunidad cultural alemana” y cuyo eslogan es “Honor, Libertad, Patria”.

Manifestación en contra del Partido de la Libertad en Austria en 2000.

Encima, Hofer y su partido han asumido como emblema la requiebro de maíz, la brunonia garzo, que incluso sirvió como símbolo al nazismo germano en los abriles 30 del siglo pasado.

Su discurso llegó a la población gracias a la intranquilidad generada por el número récord de solicitantes de orfelinato, como en el resto de países vecinos delante la aparición de inmigrantes sirios.

Hofer, barragana de las armas y que a sus 45 abriles se presentó como un hombre cercano, logró sobre todo el apoyo de los sectores menos educados. Inclusosupo moderar sus posturas para atraer a los votantes de centro más desencantados.

“Inversión para el futuro”

Pese a perder, su “casi victoria” se la tomó más admisiblemente como un triunfo.

“Por favor, no se desanimen. El esfuerzo en esta campaña no ha sido malgastado, sino que es una inversión para el futuro”, escribió en Facebook al poco de conocer su pírrica derrota.

“Estamos muy bien posicionados para las elecciones parlamentarias”, se esperanzó, respecto a los próximos comicios de 2018, el director de campaña del Partido de la Voluntad, Herbert Kickl.

Norbert Hofer

A diferencia de lo que pasó con Haider hace plazo y media, esta vez sorprendió menos el auge de Hofer.

Y es que lo que está pasando en Austria ya no es una novedad: organizaciones populistas de extrema derecha han resurgido con fuerza y están haciendo oír sus consignas antiinmigración y su euroescepticismo a lo espléndido y orgulloso de casi toda la UE.

“La histórica actuación es ciertamente un anticipo del futuro éxito de todos los movimientos patrióticos, tanto en Austria como en todo el mundo”, celebró el Frente Doméstico, el partido de extrema derecha de Francia, el resultado de Hofer.

Y no sólo en Francia. La extrema derecha ha conseguido el apoyo de importantes partes del electorado en Italia, Alemania, Dinamarca, Suecia, Grecia, y Holanda, por poner varios ejemplos.

Mapa de Europa Extrema Derecha

Pero, ¿significa eso que Europa se está inclinando con destino a la extrema derecha?

Katya Adler, excorresponsal de la BBC en Viena y ahora editora de temas de Europa, cree que no.

“Muchos de esos partidos –como el Partido Popular Danés, la Cinta Ideal de Italia o el Frente Doméstico, en Francia– ya existían y gozaban de cierta popularidad en 2000″, afirma.

Temas ahora aceptados

La diferencia fundamental, sin confiscación, es que los temas que entonces se vinculaban casi exclusivamente con los populistas de extrema derecha ahora son parte del debate político genérico.

Y esto, en buena medida, es una consecuencia de lo mucho que han impactado al conocido europeo la crisis migratoria y el frenazo crematístico de 2008 que alimentó la crisis del euro.

Así, cuestionar la inmigración, la integración, el euro, la UE a las clases dirigentes, al tiempo que se promueve una esforzado dosis de sentimiento nacionalista, ahora es poco socialmente aceptado.

Marine Le Pen

Y poco más igualmente se ha estado extendiendo por Europa: la insatisfacción, el incredulidad o incluso el rechazo franco a los partidos políticos y las élites tradicionales que, en muchos casos, han estado en el poder en Europa occidental –de una forma u otra– desde el final de la Segunda Guerrilla Mundial.

Según Adler, muy probablemente es esto, y no una fervorosa identificación con la extrema derecha, lo que está llevado a los votantes a expresar su descontento en las urnas y a despabilarse alternativas políticas.

El partido neo-nazi Amanecer Dorado de Grecia, por ejemplo, no puede ser situado en el mismo cajón que el Partido de la Independencia de Reino Unido, UKIP.

Y hacerlo para demostrar el auge de la extrema derecha en el continente sería simplemente incorrecto.

Amanecer Dorado

En Francia, por ejemplo, el Frente Doméstico a menudo se ha tropezado con la última valla de las elecciones presidenciales y regionales.

Y así, más que campanadas que alertan sobre el avance de la extrema derecha en Europa, para Adler, lo más preciso sería afirmar que hay campanadas que alertan que Europa y muchos de sus ciudadanos están tratando y luchando por encontrar una nueva voz.

 


Fuente:T13.cl

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