Postulación a ministro de Corte de juez que persiguió a Paul Schäffer complica a Larraín: recomiendan que se abstenga del proceso

0
111

Al ministro de Equidad y Derechos Humanos, Hernán Larraín, le llueve sobre mojado. Durante la semana pasada, y a través de un documental de la Deutsche Welle –la televisión pública alemana–, se le sindicó como uno de los factores del retraso en la investigación por violación de los Derechos Humanos ocurridos durante la dictadura al interior de Colonia Dignidad.

Con este lado reabierto, hay otro tema que complica sobremanera al expresidente de la UDI, porque en su escritorio en el edificio ministerial tiene la terna emanada desde la Corte Suprema para satisfacer la vacante dejada por el exjuez Mauricio Silva, para satisfacer el cupo de ministro en la Corte de Apelaciones de Santiago.

Hasta ahí, ninguna novedad. El problema es que uno de los tres nombres que aparecen en la carpeta es el del exmagistrado del Judicatura de Humanidades de Parral, Jorge Norambuena Carrillo, quien participó de la investigación contra los jerarcas del enclave germánico.

Norambuena, flagrante fiscal contencioso de la Corte de Apelaciones de Santiago, fue el tercero más votado de una tira de 12 postulantes, con cuatro menciones. Una de ellas, del propio presidente de la Corte Suprema, Guillermo Silva Gundelach. El relación final lo encabeza, con 9 votos, Edwin Quezada Rojas, relator de la Corte Suprema, seguido de la jueza Inelie Durán Medina, titular del Segundo Audiencia Civil de Santiago, con 5.

De acuerdo al sistema actual, la definición del nombre del nuevo ministro de la Corte de Apelaciones es atribución monopolio del Presidente, tras analizar la terna enviada por el mayor tribunal del país. Pero, según la Ley Orgánica Constitucional del Tarea de Equidad, el ministro tiene el deber admitido de “asesorar” al Mandatario en este tema.

Dada la conexión de Larraín con el tema de Colonia Dignidad, diputados de la zona como Jaime Naranjo, y agrupaciones de Derechos Humanos, sostienen que lo más prudente sería que el titular de Equidad se inhabilitara del rol que le corresponde en esta oportunidad, evitando lo que consideran aplicaría para un evidente conflicto de interés.

Vea aquí nota audiovisual: Archivos Dignidad: los secretos de las fichas infames que se revelan al sabido

Las dudas sobre el exsenador

En junio de 1996, el entonces árbitro Norambuena inició la persecución de Paul Schäfer, a quien se le acusaba de forzar sexualmente de un beocio de 13 abriles y del secuestro de otros tres menores. El 12 de agosto de 1996, tras dos meses de investigación, se dictó la captura contra el jefe del enclave germánico y en noviembre se ordenó el primer igualación a Villa Baviera. Luego, el marcado huyó del país.

En el mundo de los Derechos Humanos el desempeño del magistrado es agradecido. “El trabajo que hizo el juez Norambuena con respecto a Colonia Dignidad fue satisfactorio. Recibió a los familiares directos de los detenidos desaparecidos a pesar de que la causa era por pedofilia. Esto, aunque en la época, quienes están en el poder hoy, como Hernán Larraín, públicamente defendían el enclave a pesar de las evidencias”, recuerda Myrna Troncoso, coordinadora de las agrupaciones de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Ejecutados Políticos en la Región del Maule. A su entendimiento, “Hernán Larraín no tiene moral ni ética para asesorar en la elección del juez Norambuena, para perjudicarlo”.

Por su parte, el diputado Jaime Naranjo (PS) acusó un “conflicto de interés” del ministro de Conciencia, señalando que “sabiendo la historia del juez Norambuena, que investigó de manera muy profunda y muy responsable el caso de Colonia Dignidad, y que curiosamente quien es hoy día el ministro de Justicia fue un asiduo defensor de Colonia Dignidad, claramente tendremos los ojos bien abiertos”.

Asimismo, el diputado PS emplazó directamente al exsenador y contemporáneo ministro: “Aquí se puede dar una situación que puede tener características de ser irregular. Si estuviera en los zapatos del señor Larraín, optaría por lo más sano: dar un paso al costado y entregar esta responsabilidad a otra autoridad del Ministerio de Justicia. Porque si no llega a quedar Jorge Norambuena en el cargo, claramente las señales que uno va a recibir es que aquí hubo una represalia de quien defendía a Colonia Dignidad contra el juez que perseguía a Colonia Dignidad”.

En tanto, Marianela Santana, abogada de la Coordinadora de Agrupaciones de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Ejecutados Políticos de la Región del Maule, subraya que esta dilema del ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago vuelve a “poner en entredicho el sistema” de nombramientos de los magistrados, “porque podría llegar a suceder que, por razones políticas, los jueces postulantes puedan ser objetados por el gobierno de turno”.

Encima, la abogada indicó que, en el caso de Norambuena, “sus condiciones profesionales por lejos lo hacen el mejor candidato, el de mejor nivel, sin menosprecio de los otros aspirantes. Por tanto, debiera ser nombrado por eso. Si el Presidente y ministro no lo hacen, demuestran una vez más la férrea defensa y compromiso ideológico que siempre han tenido con la Colonia Dignidad”.

  • Revise el certificado de la Corte Suprema con la terna para ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago