Procrastinación, “el problema más grave en la educación” (y cómo vencerlo)

0
464
loading...
loading...

Este año nuevo, como de costumbre, muchas personas se propusieron hacer cambios fundamentales en 2017 que, a estas gloria, ya pospusieron para 2018.

¿Por qué nos la pasamos aplazando lo que debemos -y a veces hasta queremos- hacer?

¿Por qué la procrastinación es un problema tan popular y uno que, según expertos, afecta particularmente a los estudiantes y académicos?

No sólo popular, sino muy serio, según el psicólogo Tim Pychlyl, de la Universidad de Carleton en Canadá, quien es parte de un agrupación de investigación sobre la procrastinación, que asegura que “en la actualidad es el problema más grave en la educación”.

El clan de expertos ha estado enfocado en estudiar esta entusiasmo volitiva durante 20 abriles, con datos de todo el mundo, para “tratar de entender por qué a veces nos convertimos en nuestro peor enemigo con retrasos innecesarios y voluntarios” de nuestras tareas.

Mañana lo hago

En una charla por Youtube que recientemente superó 170.000 visitas, en la que Pychlyl imparte consejos a estudiantes sobre cómo dejar de procrastinar, señala que dejar poco para a posteriori afecta las calificaciones, la sanidad mental y física y aumenta el índice de desaseo escolar.

¿Por qué dejamos las cosas para posteriormente incluso cuando sabemos que nos causará problemas?

Los profesores sufren del mismo mal, como atestigua la cantidad de entradas en Twitter hablando de la batalla entre encasillar exámenes y ver series de televisión, y sobre lo que se conoce como la “culpa del escritor”: la sensación de que eres egoísta, idealista e valeverguista por ponerte a escribir cuando podrías estar haciendo poco más rentable y práctico con tu tiempo.

Y con más muchedumbre estudiando online, el problema es más sobresaliente que antiguamente.

Ahora, con sólo un clic, puedes reemplazar el análisis que estás escribiendo con un video de un minino estornudando o el disco de fotos de tu exnovia y su nueva pareja en recreo.

Para Pychyl, procrastinación es tomar la audacia de no hacer poco a pesar de que sabes que a generoso plazo será peor.

Aclara que no es lo mismo que atrasar intencionalmente poco, y que no es un asunto de manejo de tiempo, sino una incapacidad de controlar nuestras emociones e impulsos.

“Cuando procrastinamos, estamos tratando de mejorar nuestro estado de ánimo evitando hacer algo que nos parece desagradable”, señala.

“Es parecido a emborracharse o comer para consolarse: es una estrategia que nos hace sentir mejor al distraernos con un placer de corto plazo y olvidándonos del problema”.

¿Qué podemos hacer?

La procrastinación es más popular entre la familia más impulsiva, propensa al perfeccionismo, abrumada por las expectativas que tienen los otros de ella y temerosa del fracaso.

Afecta más a los jóvenes, pues las personas solemos controlar mejor nuestras emociones a medida que el cerebro se desarrolla.

Pero hay esperanzas para los jóvenes -y los ya no tan jóvenes- que dejamos todo para mañana.

Basándose en su investigación con la psicóloga Fuschia Sirois de la Universidad de Sheffield, Pychyl asegura que todos podemos aminorar la procrastinación siguiendo los pasos a continuación:

1) Practica técnicas de mindfulnessy meditación para controlar tus pensamientos negativos

“Usando las técnicas de mindfulness o conciencia plena podemos escudriñar que no tenemos ganas de hacer poco sin enjuiciar ese sentimiento, y luego nos ayuda a acordarnos por qué es importante realizar la tarea y comprometerse a empezarla”, explica el psicólogo.

El amigo de los procrastinadores: las redes sociales y sus infinitas distracciones.

“Después, cuando hemos progresado en la tarea, nos sentimos mejor y eso hace que sea más fácil continuar”.

Por ejemplo, sir Anthony Seldon, vicerector de la Universidad de Buckingham, Inglaterra, introdujo sesiones de mindfulness para profesores y estudiantes para combatir la procrastinación.

2) Divide la tarea en pasos claros y manejables

Una de las razones por las que aplazamos lo que debemos hacer es que las metas que nos proponemos a menudo son muy grandes y vagas, lo que las hace intimidantes y desagradables.

Así, en vez de proponerte “ponerme en forma” o “escribir una novela” prométete “ponerme el atuendo de trotar” o “decidir el nombre del personaje principal”.

En la Universidad de Warwick, Paul Roberts conduce talleres de mapeo mental para estudiantes y la técnica les enseña a dividir tareas difíciles en los pasos necesarios para completar sus proyectos.

Roberts dice que les ayuda a aventajar la inercia y por ello dejan de procrastinar.

3) No te castigues por procrastinar

La investigación de Pychyl muestra que los estudiantes que se perdonan por procrastinar tienden a no volverlo a hacer en su próxima tarea.

Entre más falta y enojo sientas por privar al mundo de tu fabulosa novelística este año, menos posibilidad tienes de escribirla en 2018.

Y cuando llega la hora final…

4) Apóyate en las buenas costumbres con las que ya cuentas

Pychyl dice que él logró finalmente obedecer las órdenes de su dentista de limpiarse los dientes con seda dental al combinarla con el habilidad de cepillarse los dientes.

Se comprometió a poner la seda dental en frente cada vez que se cepillaba los dientes y en poco tiempo empezó a usarla sin siquiera pensarlo.

5) Conéctate con tu “yo futuro”

Cuando le mostraron a un familia de personas sus retratos digitalmente envejecidos, y les pidieron que asignaran parné para cuando se retiraran, muchos tendieron a dar sumas más altas que antaño de que les mostraran las imágenes, pues sentían un celada más esforzado con sus “yo futuros”.

Poner un retrato tuyo digitalmente envejecido en tu escritorio quizás no sea muy conveniente, pero si tienes que entregar un trabajo a las 9 a.m., imaginarte a ti mismo a las 2 a.m. tratando desesperadamente de terminarlo, podría impulsarte a nacer más temprano.

6) Entiende por qué te importa lo que vas a hacer

Pychyl dice que la procrastinación a menudo refleja un problema existencial más profundo de error de identidad o dirección en la vida.

Procrastinamos cuando la tarea nos parece aburridora o menos significativa, así que no olvides la razón por la que estás haciendo poco y cómo encaja con tus ambiciones.

Es tan sencillo como memorar que escribir un buen monografía ayudará para conseguir un diploma, que es indispensable para realizar tu sueño de ser doctor.

Pensando de esa forma, el beneficio a extenso plazo de hacer el trabajo puede ceñir el placer a corto plazo de distraerse.

Lecciones contra la procrastinación

Entonces, dejar las cosas hasta el postrer momento es riesgoso.

Si estos pasos basados en la investigación son tan efectivos, ¿no deberían enseñarse en todas las escuelas, universidades y lugares de trabajo?

Muchas universidades ya producen guías sobre la procrastinación para estudiantes.

Sin requisa, Pychyl critica que muchas siguen enfocándose en la diplomacia para manejar el tiempo, más que en atacar las razones de fondo.

“Los profesores deben evaluar cómo se están sintiendo los estudiantes y ayudarlos a entender por qué están dejando las cosas para después”, opina.

“Si pueden aprender a manejar sus emociones, será una gran ayuda en todas las áreas de sus vidas”.

 


Fuente:T13.cl

loading...