Puro humo: expertas de Universidad de Talca plantean que no hay evidencia científica que respalde la efectividad de túneles sanitarios

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La inexistencia de una evidencia científica concreta, en torno a la efectividad de los denominados túneles sanitarios en el combate del contagio del Coronavirus plantearon las expertas de la Universidad de Talca, Erika Retamal, directora del Sección de Salubridad Pública de la institución, y Carla Toro, académica del Área de Bioquímica Clínica e Inmunohematología de la misma casa de estudios. En este contexto llamaron a seguir respetando el distanciamiento social y el lavado de manos, medidas efectivas para evitar la expansión de la enfermedad.

Cerca de destacar que varios municipios del país han instalado estas estructuras, por las que transitan personas, quienes son rociados con líquidos sanitizadores, buscando así, aminorar los riesgos de contagio del Covid-19.

A discernimiento de Retamal, no existe evidencia que respalde un 100% de efectividad de estos dispositivos de paso. “Por tanto, es discutible su uso. La mayoría utiliza hipoclorito, es decir agua clorada que elimina el virus, principalmente, de la ropa, pero no existe un estudio serio respecto de que realmente prevenga la infección”, dijo.

La salubrista agregó que “en el caso de una persona con sintomatología que pasa por uno de estos túneles, sigue siendo contagiante para otros. Es importante recalcar que esto no reemplaza el distanciamiento social y el lavado de manos y en forma secundaria, el uso de mascarillas”.

Una opinión similar tiene la académica Carla Toro, quien sostuvo que se debe considerar el fin con el que se ha dispuesto el túnel taza en un emplazamiento determinado: “Si está emplazado en una zona pública de tránsito frecuente, el líquido eliminará el virus de las superficies de la ropa, pero las personas continuarán su trayectoria, exponiéndose nuevamente al contacto con el virus. En cambio, si el objetivo de este túnel es contener el virus o cualquier microorganismo dentro de un edificio o institución, pudiese lograr cierto grado de efectividad”.

Toro explicó que en caudillo los desinfectantes a almohadilla de químicos son indicados para realizar desinfección de superficies inertes y no vivas, como lo son la piel y las mucosas. “Es decir que existe la posibilidad  de que a una persona, al pasar por este dispositivo, le cause irritación en la piel si es que el químico le cae directamente; o le cause irritación de los ojos si estos no son protegidos adecuadamente”, dijo.

“Las únicas medidas que, hasta ahora, sí están validadas por las autoridades internacionales (OMS) y nacionales (MINSAL) son el distanciamiento social, el lavado de frecuente de manos, evitar tocarse con las manos las mucosas del rostro (boca, nariz y ojos) y el uso de mascarilla, cuando se asiste a un lugar con más personas”, añadió la académica.

 Evidencia científica

De acuerdo con un noticia de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, “los pocos segundos que tarda la persona en pasar por el túnel o cámara, no serían en teoría suficientes para ejercer el efecto desinfectante que se desea; pero potencialmente puede generar una exposición que podría ser perjudicial para la salud de la persona”.

En el crónica se añade que “en los consensos internacionales de la Organización Mundial de la Salud y de la Organización Panamericana de la Salud, del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos y de las Recomendaciones de Salud Pública del Reino Unido”, no se incluye el uso de túneles o cámaras de desinfección a nivel comunitario.