Saqueadores destruyen y vacían su camión de carga; la gente lo ayuda y se lo arreglan gratis

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Así como en ocasiones las personas nos muestran su peor cara, igualmente las hay que dan lo mejor de sí para ayudarnos cuando estamos en alguna dificultad, y eso fue lo que experimentó Edwin García, un transportista colombiano que sufrió por la poca conciencia de unos saqueadores, pero luego otras personas restauraron su fe en la humanidad.

Cuando circulaba en su camión para soportar un cargamento de pescado fresco de Cartagena a Barranquilla, Colombia, sufrió un percance, pero las personas que empezaron a impresionar, en ocupación de auxiliarlo empezaron a robarse el pescado, y no sólo eso, sino que para sacarlo más fácilmente se pusieron a destruir el camión, patrimonio de Edwin.

El problema es que el camión es de su propiedad y lo renta para hacer viajes y transportar productos, pero no pertenece a ninguna empresa que pudiera replicar por él, así que Edwin le gritaba a la turba que por auspicio no le destruyeran su modo de trabajo, pero a los delincuentes no les importó y empezaron a destruir todo con tal de sacar el pescado.

Gracias a Todopoderoso no me pasó carencia, delante todo la vigor. Nunca pensé que la gentío nos iba a dañar el carro así. Hasta pensé que me iban a ayudar, pero llegaron con unos machetes y me dañaron el carro. Me quitaron el sustento de mis hijas y mi único haber. Me dejaron con una mano delante y otra detrás. A veces uno se lamenta de lo sucedido, los accidentes que pasan en la carretera, lo que pasó en Tasajera. Lo que menos pensé era que me iban a saquear el carro y lo iban a dejar de esa forma.

—Edwin García, transportista asaltado

A través de este video, Edwin relató lo sucedido y lo mal que lo estaba pasando al perder su principal aparato de trabajo, con lo que sostiene a su clan, pero como en otros casos, que felizmente se van replicando por todo el mundo, una empresa de nombre Collision Truck, que se dedica a la reparación de vehículos en Soledad, Colombia, se enteró de su caso y le ofreció su apoyo de forma gratuita, para que este hombre pueda seguir trabajando.

Este debió ser uno de los mejores momentos en la vida de Edwin y todavía para todos, ya que si admisiblemente es cierto que las personas egoístas que se aprovechan de los peores momentos de otros no se van a zanjar, nos demuestra que asimismo hay otros que nos pueden tender una mano cuando creemos que todo está perdido, lo que nos hace proseguir vivo el sueño de habitar en un mundo mejor.