Se retrasa pero no se elimina: Presidente Piñera sigue aferrado al toque de queda

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El anuncio sobre el horario del toque de queda –comunicado hoy por el Minsal–, que considera solo su involución pero no su aniquilación, gatilló numerosas críticas por parte de los candidatos presidenciales, así como del mundo político.

De acuerdo a lo señalado por el ministro de Vigor, Enrique Paris, la restricción regirá a partir de las 00:00 horas de la incertidumbre en las regiones de Tarapacá y Metropolitana, que eran las únicas del país donde el toque de queda comenzaba a las 22:00 horas.

Aunque algunos –como el administrador de la Región Metropolitana, Claudio Orrego– comentaron que “más vale tarde que nunca”, en el mismo sector político del titular del Minsal consideran que lo decidido por el Ejecutor no es lo inmejorable.

El candidato presidencial de Pimiento Podemos +, Sebastián Sichel, expresó que la reducción del toque es “coherente” pero “insuficiente”. “El toque de queda tiene que terminar, la restricción de las libertades es una excepción y no una regla –que lleva más de un año en funcionamiento– que no tiene justificación en el escenario actual”, destacó.

En la misma segmento, el presidenciable José Antonio Kast (Partido Republicano) cuestionó que el Gobierno decidiera “no eliminar el toque de queda”. Agregó que “con 3.000 casos activos en 19 millones, no hay ninguna justificación sanitaria para mantener esta medida extrema”. Luego apuntó a relacionar esta medida con la revuelta social: “Si no pueden controlar la delincuencia, reconózcanlo abiertamente y no usen la pandemia como excusa”.

Desde la examen, la carta del PRO, Ámbito Enríquez-Ominami, dijo que el cambio del toque de queda “es buena señal para la ciudadanía y para parte del comercio”. Pero “más que herramienta sanitaria desde hace tiempo, parece más herramienta de control de otro orden. Más que reducir el toque de queda, debería eliminarse después de 1 año 7 meses”, sentenció.

Eduardo Vergara, exjefe de Seguridad Pública del Servicio del Interior y Seguridad del primer Gobierno de Michelle Bachelet, puso el foco en que el toque de queda es “una medida de control social que el Presidente mantiene para algo: gobernar su ingobernabilidad sobre la seguridad y mantener militares en la calle”.

“Hace rato que el toque de queda se convirtió en una política de control permitida bajo el abuso del estado de catástrofe que este Gobierno sigue usando como tanque de oxígeno para gobernar, es evidente que el Presidente Piñera sigue parchando su incapacidad de gobernar la seguridad con la mantención de medidas como estas”, señaló Vergara.

El director de la Fundación Pimiento 21 destacó que la reducción de movilidad le ha permitido tener un control desproporcionado al Gobierno durante los horarios nocturnos. “Esta dependencia al control y la presencia de militares nos va a pasar la cuenta una vez que volvamos a la normalidad de antes”, agregó.

“El Gobierno debe terminar con la excepcionalidad institucional, aunque le cueste volver a hacer su trabajo y responsabilidad de proteger a la población bajo estándares democráticos. Este nivel de control no se justifica y es solo una conveniencia política francamente inaceptable”, finalizó Vergara.

  • Vea el disección de Eduardo Vergara:

Cerca de destacar que en relación con la posible extensión o no del estado de excepción –que finaliza el 30 de septiembre–, el ministro Paris dijo que «por el momento, nosotros no consideramos que se vaya a presentar un nuevo esquema, sin confiscación, es un tema no solamente taza, sino que tiene que ver con la iniciativa del Ejecutor en su totalidad». «Todo apunta a que si las cifras se mantienen en forma positiva, no sería necesario. Sin confiscación, la alerta sanitaria sí la vamos a ayudar», complementó.