Ser adicto a los videojuegos es declarado como enfermedad mental; ¿debes preocuparte?

0
134

La repertorio de enfermedades mentales del siglo XXI sigue creciendo y ahora reconocen el uso excesivo de videjouegos como una anexión.

Todo en exceso resulta perjudicial y, a pesar de que sea uno de los mejores pasatiempos, la obsesión por los videojuegos ya fue reconocida como una enfermedad mental por la Estructura Mundial de la Vigor (OMS). Al parecer los gamers del mundo pronto necesitarán ayuda psiquiátrica.

Gracias a la tecnología la humanidad he tenido grandes logros, pero asimismo hay un flanco azaroso que ha atrapado a muchas personas. Los expertos en sanidad mental han estado investigando las enfermedades que se relacionan con el uso de la tecnología y han actualizado su repertorio de nuevos padecimientos mentales.

Existe discusión sobre qué es una enfermedad mental, pero mientras ese debate continúa han ido apareciendo algunos hábitos relacionados con la tecnología que han llamado la atención de los expertos en sanidad por ejemplo la obsesión por tomarse fotografías citación “Selfitis”.

Pero otro rutina relacionado con la tecnología son los videojuegos. Hay muchos juegos para todos los gustos, pero cuando deja de ser un pasatiempo puede existir una obsesión por los videojuegos y los profesionales de la lozanía mental ya reconocieron que los videojuegos igualmente pueden convertirse en una suma.

La Estructura Mundial de la Salubridad cuenta con un catálogo de enfermedades mentales cuya última tiraje había sido publicada en 1990. Conocido en el mundo de la psiquiatría y la psicología, el ICD es una clasificación internacional de enfermedades y ahora la anexión por los videojuegos se agregó como un nuevo capítulo del ICD.

En el interior de la categoría de Desórdenes de Deporte, la anexión a los videojuegos es reconocida por la OMS como una enfermedad que es diagnosticada cuando una persona convierte el descanso en una prioiridad, descuidando otros aspectos de su vida, continúa con ese habilidad a pesar de que haya daño en su sanidad física y ese patrón de conducta tiene por lo menos un año de duración.

Por supuesto que algunas personas no están de acuerdo con que apostar videojuegos sea considerada una enfermedad mental que necesita atención profesional. La preocupación es que haya una discriminación a los gamers o que las personas usen su suma a los videojuegos como excusa para conseguir medicamentos.

El doctor Allen Frances se encarga de la publicación de otra clasificación de enfermedades mentales, el Manual Diagnosis y Estadístico de Enfermedades Mentales conocido como DSM y él opina que no es necesario clasificar la anexión a los videojuegos como una enfermedad.

Mientras sigue la discusión, ustedes pueden seguir jugando Call of Duty con toda tranquilidad pero asimismo con responsabilidad.