Sociedad Chilena de Inmunología emplaza al Gobierno a entregar los resultados de la vacunación y propone dejar de vacunar con Sinovac

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La Asociación Chilena de Inmunología (Asochin) se sumó al llamado urgente de varios expertos médicos que han recomendado la aplicación de una tercera dosis de las vacunas para el COVID-19, pero excluyendo la del laboratorio chino Sinovac, argumentando que esta “no ha sido eficiente” para compendiar la transmisión del virus.

Esta recomendación se da días a posteriori que la autoridad sanitaria informara la venida a Pimiento de la modificación delta, la que -según expertos- es mucho más contagiosa que otras cepas del virus.

Desde Asochin plantearon que “basados en estrategias tomadas por otros países, y con el objetivo de lograr reducir la propagación del coronavirus en personas aún no vacunadas, creemos esencial priorizar el uso de vacunas que hayan demostrado reducir la transmisión del virus, tal como se ha reportado para las vacunas de Pfizer, Moderna y AstraZeneca”. Según los inmunólogos, este no es el caso de Coronavac -la vacuna del laboratorio chino Sinovac-, pues consideran que esta “no ha sido eficiente en reducir la transmisión de SARS-CoV-2 y, al día de hoy, a pesar de tener un alto porcentaje de la población objetivo vacunada con 1 o 2 dosis, aún no se observa un efecto de estabilización y/o disminución sostenida en la tasa de contagios”.

“Creemos que sería relevante considerar el uso de una tercera dosis con alguna de las vacunas anteriormente mencionadas que poseen la capacidad de reducir la transmisión viral”, sostienen, y agregan que “actualmente, en Europa se están llevando a punta estudios clínicos para probar la seguridad y fuerza de la combinación de vacunas distintas entre primera y segunda dosis (denominados ‘mix-and-match’). Resultados preliminares han mostrado que la combinación de vacunas AstraZeneca y Pfizer potencia la inmunidad antiviral a través de parámetros tales como anticuerpos contra SARS-CoV-2”.

Al respecto, El Mostrador consultó a la presidenta de Asochin, Fabiola Osorio, quien explicó que se tomaron en cuenta las vacunas de Pfizer, AstraZeneca y Moderna porque son “de las que se tienen mas datos en cuanto a su eficacia, efectividad y reducción de transmisión viral al día de hoy”.

“Estamos conscientes que la implementación de estas medidas depende de la disponibilidad de las distintas vacunas, sin embargo, creemos que es importante analizar exhaustivamente las diferentes alternativas para lograr reducir la circulación del virus de la forma más eficaz posible”, sostiene la confesión.

Por otra parte, puntualizan que es “clave” evaluar el impacto de la prevención en el país, para lo cual emplazaron al Ocupación de Sanidad a que dé a conocer “los datos desagregados de pacientes contagiados, ingresados a UCI y fallecidos por coronavirus, en términos de personas vacunadas y no vacunadas, tipo de vacuna utilizada, desagregados por grupo etario, comuna de residencia y adecuadamente anonimizados, para poder comprender mejor el impacto de la vacunación en nuestro país”.

“Creemos que estas apreciaciones pueden contribuir a encontrar una salida más rápida a la larga pandemia y evitar prolongar aún más el sufrimiento de miles de personas”.

Respecto a cuándo se debería originarse a suministrar esta tercera dosis, Osorio explicó que “eso se podrá determinar cuando se pongan a disposición los datos necesarios para evaluar el actual programa de inmunización”. Consultada sobre por qué no existen esos datos, respondió que “no tenemos esa respuesta, muchos grupos de investigación en diversas áreas (modelamiento, epidemiología) los han solicitado”. Finalmente, la experta dijo no tener conocimiento de por qué no se les han entregado esos datos y aclara que “es importante para evaluar la efectividad de la vacunación en Chile y tomar medidas”.

La posición de la Asociación Chilena de Inmunología es similar a lo planteado en el reporte sobre la fuerza del proceso de inmunización en Pimiento –desarrollado por el Laboratorio de Biología Computacional de la Fundación Ciencia & Vida, el Centro Interdisciplinario de Neurociencia de Valparaíso de la Universidad de Valparaíso y la Aquiescencia de Ingeniería y Tecnología de la Universidad San Sebastián–.

Este crónica concluye que la protección otorgada por las vacunas contra la infección y el mejora de la enfermedad agonizante, tuvo carácter transitorio y a la momento del reporte se habría perdido en el caso de los mayores o iguales a 70 abriles y estaría disminuyendo rápidamente entre los de 60 y 69. Oportuno a esto, los expertos afirman que “es urgente inocular una tercera dosis”. “Hubo una aptitud importante en este segmento etario, pero la tasa de ingreso a las UCI de estos casos es prácticamente la misma que antiguamente del proceso de vacunacion”, explicó a El Mostrador el biólogo y purista Tomás Pérez-Acle.

Días detrás la misma postura fue expuesta por el culto y director del Magíster en Ciencias Biomédicas de la Universidad de Talca, Sergio Wehinger, quien señaló  que va a ser necesaria una tercera dosis de la vacuna y aludió a un estudio preliminar que se realizó en Reino Unido, que determinó que la efectividad para la primera dosis de la vacuna Pfizer/Biontech respecto a esta cambio fue último que para la alfa.

“Si bien la primera dosis de esta vacuna fue con una efectividad del 51%, la efectividad contra la delta fue solo del 33%, aunque está la esperanza de que con la segunda dosis mejoró bastante, subió hasta un 87,9%, pero igual sigue siendo un poco menor que para la alfa”, detalló.

Revisa la afirmación de Asochin.