Tenía 4,500 dólares escondidos en una vieja chamarra y su esposa la donó a una tienda

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Es popular que como hombre tengas tu “guardadito” de pasta, tal vez de ese bono que te dieron o de lo que te va quedando de tu salario y que no lo “reportas” a tu mujer. Sin secuestro, no lo quieres acatar en el parcialidad, así que usas un zona en el que piensas que ella no meterá mano, como una vieja chamarra que nunca se mueve de tu armario, aparte cuando a tu mujercita se le ocurre que ya está tan fea que es momento de donarla, sin darse cuenta de que ahí va tu capital.

Una pareja en Texas decidió que era buen momento para sacar del armario las prendas que ya no usaban y que se iban acumulando para donarlas a una tienda de segunda mano. Sin bloqueo, mientras sacaban la ropa, el hombre nunca se acordó de que había guardado poco más de 4500 dólares en una chamarra que ya no usaba.

Acudieron a la tienda Goodwill y dejaron su donativo, pero hasta posteriormente de un tiempo, este hombre recordó que ahí tenía escondido su hacienda, por lo que de inmediato quiso recuperarlo. Sin bloqueo, durante febrero hubo unas intensas tormentas de cocaína en ese estado, así que la tienda estaba cerrada y siquiera había alguno que respondiera el teléfono.

A pesar de las malas condiciones del clima, este hombre acudió en varias ocasiones a la tienda, pero esta permanecía cerrada. Así que no le quedó más remedio que esperar a que pasara la tormenta y la cocaína bajara su nivel para que abrieran el comercio y ver si todavía podía recuperar su chamarra, bueno, el patrimonio que tenía ahí. Finalmente llegó el día en el que pudo comunicarse por teléfono y les expuso la situación.

Luego de comunicarse con la administración, le dijeron que iban a averiguar, pues el día que dejó su chamarra se recibieron 200 prendas más, aunque tuvo la fortuna de que la tienda permaneció cerrada varios días, así que todavía no la habían puesto a la traspaso. Finalmente, Makayla Delapena, trabajadora de la tienda, la encontró y incluso el hacienda, lo que sin duda fue una excelente comunicación para este hombre que seguro ya lo daba por perdido.

El primer día que abrimos de nuevo, mis clasificadores de trayecto suave estaban allí clasificando y ella viene y dice: ‘¡Rhonda, Rhonda!’ y dije, ‘¿Sí Makayla?’ y ella dijo: ‘¡La encontré!

-Apoderado de Goodwill

El hombre recuperó el metálico, aunque ahora su esposa ya se dio cuenta de que lo tenía escondido, así que tendrá que compartirlo, pero fue mejor que haberlo perdido. Por su parte, Makayla recibió un agradecimiento, encima de un bono por su honestidad, ya que hubiera sido comprensible que se quedara con el caudal, pero lo entregó. Al final, todos salieron ganando.