Tensión entre La Moneda y pueblos originarios mantiene en vilo participación de constituyentes indígenas en sesión inaugural

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“La Secretaría Ejecutiva ha hecho un trabajo a mi juicio ejemplar, que si existen diferencias políticas, lo entendemos. Creemos que no justifica la renuncia de nadie que esté trabajando en la Convención y que, por el contrario, esperamos la debida comprensión para entender la situación en la que estamos, la voluntad del Gobierno”. Con estas palabras, el subsecretario de la Segpres, Mayor Pavez, evidenció la postura de La Moneda respecto de la solicitud de renuncia del secretario ejecutor de la Pelotón de la Secretaría Administrativa de la Convención Constitucional, Francisco Carrasca, a quien más de 80 convencionales acusan de “falta de voluntad de cumplimiento de sus compromisos”.

Esta masiva solicitud partió como una petición específico de los constituyentes indígenas, frente a el portazo de las autoridades a las peticiones específicas que hicieron algunos representantes, como la de la curandero Francisca Linconao, quien en su calidad de autoridad antiguo requeriría ser acompañada en la etapa original por su Zugumachife (o Dungunmachife), que es el intérprete de una curandero en ceremonias espirituales, y por su Yancan (o Ñanngkan), colaboradores directos de esta autoridad atávico en cualquier ceremonia. Mientras que Isabella Mamani, representante aymara, pidió, como Warmi (mujer) Aymara, la presencia de “chacha warmi”, o pareja, fundamental para la dualidad requerida para la realización de una Phawa, que es una ceremonia remoto.

Con esta negativa pública, que antaño se manifestó en privado a los pueblos originarios (PP.OO.), la tensión entre los constituyentes que se han organizado y el Gobierno, incluyendo al secretario de la Convención, aumentó y reinstaló la posibilidad de que no asistan todos los constituyentes a la ceremonia de instalación, tal como lo advirtieron los representantes indígenas en declaraciones públicas, donde expresaron que se “pone en riesgo la asistencia y participación de las primeras naciones en la ceremonia de instalación”. A esto se suma la propia explicación de la curandero Francisca Linconao, que advirtió que no participaría de la ceremonia inaugural si no se atienden sus solicitudes. “Esa posibilidad está absolutamente vigente”, señaló uno de los representantes indígenas.

El tema es tan fundamental, que este viernes y sábado serán centrales, en la primera reunión cara a cara que harán los constituyentes indígenas en la sede del PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Avance) en Santiago, que tiene una “agenda abierta”, según sus integrantes.

El constituyente mapuche Adolfo Millabur acusó que la método de La Moneda es monocultural. “Impedir que la gente se pueda pronunciar en su idioma es vulnerar un DD.HH. básicos y además está garantizado en los tratados internacionales. Naturalmente que demuestra una tozudez y una torpeza en su actuar”, sostuvo.

En esa trayecto, subrayó que aplazamiento que el Gobierno recapacite y se ponga a tono con los tiempos. “Ha sido muy obtuso el Gobierno y sobre todo a través de la secretaría técnica, y por eso es que nosotros pedimos que renuncie el secretario Francisco Encina, porque ha demostrado una falta de apertura, de empatía y un monoculturalismo digno de poner en un cuadro, porque no entiende nada de las diferencias de los pueblos indígenas”, agregó.

Esta petición de representantes indígenas fue respaldada este martes por los Constituyentes Autoconvocados. “La responsabilidad es mayúscula, de generar las condiciones para que todas y todos podamos asistir, los constituyentes, el día domingo. Y cuando los pueblos originarios ponen sobre la mesa algunas necesidades especiales, estas no son privilegios ni excentricidades, forman parte de las características especiales que se deben atender con los pueblos originarios, por ejemplo, a través de los acuerdos internacionales que Chile ha suscrito”, manifestó el constituyente Ignacio Achurra, que integra este espacio.

Y esa es solo una arista, pues el conteo es generoso: se sienten abandonados por el Estado en cuanto al traslado, porque algunos constituyentes ya vienen viajando por mar, para luego seguir por tierra y por ventilación, para arribar el domingo a Santiago. A esto se suma el acuerdo de los Constituyentes Autoconvocados de pausar la ceremonia de este 4 de julio en caso de existir represión en las calles, la negativa a que se instalen cordones de seguridad, los reclamos por decisiones en las que –a causa de varios– el gobierno “se extralimitó en sus atribuciones”, y la petición de garantías como una salida política a los presos de la revuelta.

Propuesta de protocolo rotativo

En este decorado, los Constituyentes Autoconvocados esperan entregar esta semana una propuesta a la Segpres para la instalación de la Convención con todos los consensos que han conseguido para la instalación, y que incluye aspectos como la forma de votación de la directiva –que algunos proponen sea al estilo papal, es afirmar, que todos sean candidatos–, el periodo de sesiones durante la primera semana, asimismo aspectos comunicacionales, con lo que se pretende, por ejemplo, contrarrestar decisiones del Ejecutor como la transmisión de la ceremonia, con una oficina de prensa que resuelva mecanismos para aquello, otorgando garantías a medios independientes, la estructura de los puntos de prensa, entre otras materias. De hecho, durante esta mañana se retraso la publicación de dos escritos con sus principales acuerdos, que serán parte de esa propuesta.

¿Pero quiénes son los Constituyentes Autoconvocados? Este espacio de estructura nació como una idea transversal para consensuar ciertos temas e incluye a representantes de la Vocería de los Pueblos –que encabezó la convocatoria–, la Nómina del Pueblo, constituyentes de Pueblos Originarios, Apruebo Dignidad, integrantes de Dispositivo Constituyente, Independientes No Neutrales, y otros independientes, que hasta ahora suman cerca de 90 personas, es proponer, más de la medio de la Convención Constitucional. Han realizado formalmente tres reuniones, que transmitieron de guisa íntegra en Youtube. Hasta ahora han noble algunos espacios de autoorganización, como la comisión de presas y presos políticos y desmilitarización de La Araucanía, comisión de Protocolo Covid, comisión de Comunicaciones y comisión de Igualdad Material y Equidad Territorial, entre otras.

La logística de La Moneda y el trasfondo de la defensa a Carrasca

Si correctamente en La Moneda ganó la disertación de emplazar por el “minimalismo”, es proponer, hacer el beocio ruido posible con sus intervenciones, entendieron que “todo tiene su límite”, y más allá del fondo de la controversia, respaldar a Francisco Carrasca, entre otras consideraciones, conlleva el entregar la señal de respeto a las reglas y al mismo tiempo, el que – guste o no- es el Gobierno el mandatado para hacer que la Convención Constitucional funcione de la mejor forma.

Pero permanecer a Carrasca, encima de estas razones, incluso existen otras consideraciones, y esto tiene que ver con lo enrevesado de encontrar a una persona que cumpla con el perfil, es proponer, con cierto bagaje político, y de bajo perfil. Cualquier personero con experiencia, sería fácilmente unido a un partido oficialista o a algún personero de gobierno al que se e podrían inculpar ciertos intereses, por lo que tornaba la osadía en una aún más compleja.

De todas formas, esto no quiere sostener que su salida no se haya puesto sobre la mesa, considerando las complejidades de la presión pública impuesta, y que trae aparejada la amenaza de la no presentación el domingo 4 de julio, día de la inauguración de parte de los firmantes.

Y es que la Dispositivo de la Secretaría Administrativa (USA) de la Convención Constitucional no ha estado exenta de reclamos, principalmente provenientes desde otros convencionales, quienes han escrito a una “lenta o nula” respuesta a nivel comunicacional. Desde Palacio, hay quienes apuntaron a una descuido de coordinación interna y bajo nivel de expertise para lo que su rol exige.

La propia Segpres, a cargo de la USA, recibió el martes un moretón desde la interna cuando la Asociación de Funcionarios de la cartera pidió revisar la oferta de la transmisión por TV, la que a través de un reportaje de Ciper se denunció que era potestad del gobierno que salía al salero y que no. Encima acusaron problemas de presupuesto y transparencia respecto de los “plazos acotados a los proveedores para la revisión de las bases de oferta, preguntas y aclaraciones.

Y si aceptablemente hoy el Gobierno se encuentra flanqueado por diversos cuestionamientos a su desempeñarse previo a la inauguración, razón que llevó instalar la parecer del “minimalismo”, y que se refiere a la mínima intervención de La Moneda en las discusiones, y siempre en un tono moderado para intentar evitar “levantar polvo”, el triunfo de esta opción se dio luego que el propio Mandatario dispuso de la suya propia, con resultados adversos.

En septiembre del 2020, y a semanas del plebiscito, el principal de Estado entregó sus diez disposiciones, según las cuales entendía se debía construir una Nueva Constitución, entre ellas, habló de cuál debería ser el rol del Estado, las consideraciones que debía tener el concepto de grupo, derechos civiles y políticos, entre otros.

Y hace menos de diez días, el Presidente, aprovechando la convocatoria para la primera sesión, se metió de satisfecho en un asunto que no está del todo resuelto para algunos sectores de los electos constituyentes, como lo es si la instancia es delegada de la reforma constitucional, tras el acuerdo del 15 de noviembre, o se trata de un poder constituyente originario, en la ocasión, indicó que (la convención ) “no puede atribuirse el ejercicio de la soberanía, ni asumir otras atribuciones que no le hayan sido expresamente conferidas”.