Tonto sube al ala de un avión en movimiento para tomarse una selfie; se cae y es arrestado

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De entre todas las razones por las que se puede retrasar un revoloteo, que haya un inconsciente diletante a las fotografías descansando en el ala del avión debe ser una de las tontas y ridículas. “Torre de control, aquí el capitán reportando a un zoquete en mi aeronave”.

El revoloteo 1367 de Alaska Airlines estaba dinámico para emprender el alucinación. El avión Boeing 737 estaba ya avanzando en la pista del Aeropuerto Internacional MacCarran, en Las Vegas, Estados Unidos y estaba a nulo de separar cuando el piloto vio de reojo poco que estaba sentado en el ala izquierda.

Se trataba de Alejandro Carlson, un hombre de 41 abriles que se las había arreglado para sortear la seguridad del aeropuerto y de alguna forma todavía más atrevida logró subir al ala del Boeing, se acomodó y empezó a posar para tomarse unas cuantas selfies.

A pesar de no contar con retrovisores, el capitán del revoloteo alcanzó a ver a Alejandro calibrado a tiempo antiguamente de extirpar, así que procedió con las maniobras de frenado del avión. Cuando la avión quedó detenida, oficiales del Sección Metropolitano de Policía de Las Vegas subieron para arrestarlo.

Haciendo indumentaria de inteligencia, este candidato de fotógrafo se quitó los zapatos, así como los calcetines para que sus pies no resbalaran y solo le quedó la opción de alzar a la punta del ala. Pero su técnica de escape no funcionó, por lo que terminó cayendo torpemente al suelo, donde el dolor y los policías lo esperaban.

Obviamente, se lo llevaron detenido, pero su historia fue conocida por todos porque un pasajero compartió en Internet un video que grabó con su celular. Ahí se ve cuando Carlson trata de escapar y de verdad solo nos queda reír de su intento de fuga.

A este tipo con arduo de influencer arriesgado no le importó poner su integridad en peligro al hacer esta peligrosa maniobra y, seguramente, mucho menos le preocupó que el revoloteo se retrasara por cuatro horas mientras el personal de seguridad inspeccionaba el avión para cerciorarse de que no hubiera colocado ningún artefacto que arriesgara el revoloteo.

Cuando pensamos que las personas no podrían demorar más allí con tal de tomarse la selfie más impresionante, llegan tipos como Carlson para demostrarnos que nos equivocamos.