Turistas tontos graban su nombre en el lomo de un rinoceronte y enfurecen al mundo

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El mundo está repleto de grandes maravillas naturales, que son puestas a nuestro repercusión en centros turísticos; por desgracia, nunca faltan los visitantes idiotas que no saben respetar y cruzan todos los límites.

En el zoológico La Palmyre, emplazado al sur de París, a un par de turistas les pareció comediante imprimir sus nombres en el envés de un rinoceronte. Ya ni siquiera en los zoológicos los animales están a ileso del salvajismo de los seres humanos.

Según Pierre Caille, director del oportunidad, Noelle es un rinoceronte de 35 abriles de permanencia que en ocasiones se recarga en una albarrada muy cercana a los turistas. Las personas ahí tienen la oportunidad de acariciarlo y notar la textura de su piel.

Pero unos visitantes aprovecharon que Noelle estaba muy cerca y grabaron sus nombres: Camile y Julien, en el espalda del mamífero.

La imagen del animal con los nombres grabados fue publicada en las redes sociales y enfureció a todo el mundo. En una publicación de la página de Facebook del zoológico, el director dijo que estaba extrañado y muy disgustado por la estupidez de quien o quienes lo habían hecho.

Por suerte, el animal no sufrió ningún daño. Los nombres fueron escritos sobre una capa superficial de polvo, arena sequía y piel muerta, y la borraron muy claro con un cepillo, sin injuriar a Noelle.

Aun así, la furia y enojo de los internautas no se hizo esperar, y llenaron la publicación de comentarios de indignación. Las imágenes se hicieron virales y llenaron a todo internet de desilusión y molestia.

Pero no solo contra los imprudentes turistas, sino que igualmente llamaron la atención sobre el estado de sanidad del animal, diciendo que estaba muy delgado. El director del zoológico aclaró que Noelle sí es más pequeño y delgado que otros rinocerontes del espacio, pero que su comestibles y sanidad siempre son acertadamente atendidas por expertos.

Otro escueto animal tuvo que soportar la imprudencia de familia que no respeta ausencia. Este fue un penoso e irritante capítulo más de ese feo volumen llamado Turistas idiotas.

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