Una nueva isla emergió de las aguas en Japón y nos recuerda todo lo que el mundo nos sigue escondiendo

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Aunque no lo percibimos totalmente, nuestro planeta siempre está en constante movimiento, lo que permite que haya acontecimientos que nos recuerdan lo increíble que es la naturaleza y nos dan la oportunidad de morar en un ocasión donde hay vida y unos paisajes llenos de belleza. Recientemente, en Japón emergió una nueva isla, como parte de ese dinamismo en el que vivimos.

Japón está formado por más de 6000 islas y ahora hay otra que se puede integrar a su paraje. Conveniente a los movimientos en la placas de la tierra por la erupción de un volcán submarino, la isla que fue bautizada como Nijima (Nueva Isla, en japonés) emergió de las aguas del Océano Pacífico, a unos 50 kilómetros al sur de Minami Ioto, que pertenece al asociación de islas Ogasawara. Esto es poco para emocionarse, porque no todos los días sucede poco así.

En esta zona se encuentra el volcán Fukutoku-Okanoba, cuyo registro muestra que en 1994 fue la primera vez que tuvo una erupción, mientras que la última ocurrió en el 2010, hasta la que se presentó el 13 de agosto de 2021, en la que surgió Nijima, que es un nombre provisional porque no se sabe si la isla pueda permanecer en la superficie. En caso de que lo haga, se le dará un nombre definitivo.

La nueva isla tiene un diámetro de un kilómetro y, de acuerdo a especialistas en Japón, sigue creciendo. Sin secuestro, hay que esperar porque anteriormente las erupciones de este volcán ya habían ocasionado el surgimiento de tres islas, pero todas ellas terminaron bajo el agua. De momento no es posible hacer mayores estudios conveniente a que la actividad sísmica continúa y todavía se registran erupciones verticales de gas y ceniza, por la interacción del magma con el agua.

La Atención Costera alertó a las embarcaciones que navegan por esta zona, ya que todavía es posible la caída de material como ceniza y rocas a una distancia de hasta 60 kilómetros. Adicionalmente, en la zona del volcán se registran “erupciones violentas” que pueden poner en peligro la vida de los tripulantes. El volcán creó otras islas en 1904, 1914 y 1986, pero con el tiempo desaparecieron por la desgaste del agua.

Para que Nijima permanezca “a flote” es necesario que la erupción se prolongue y que el material del que se forme la capa externa sea de una corriente de magma, pues esta es más dura al solidificarse que la ceniza y los fragmentos volcánicos, ya que las olas las irán erosionando con facilidad y terminaría por desaparecer. Si continúa creciendo, no sería necesario que Japón solicite una extensión de su país o de su zona económica monopolio adecuado a que está tan cerca de Minami Ioto. Ya veremos qué sucede con esta isla recién nacida.